La Virgen de Gracia de Marchena es una de las mejores representaciones del misterio de la Madre de Dios.

La Virgen de Gracia de Marchena

La imagen de la Virgen con el Niño en brazos es una de las iconografías más frecuentes para representar a la Madre de Dios desde los primeros siglos de la Iglesia; ya en las Catacumbas de los primeros cristianos aparece la imagen de la Virgen con Cristo hecho niño. Así ha sido también en el arte sevillano.

En la iglesia de San Agustín de Marchena (Sevilla), está la imagen de Nuestra Señora de Gracia, una obra de la Escuela Sevillana de Escultura del sigloXVI. Fue atribuida a Roque Balduque por el profesor Hernández Díaz en 1944, poniéndola entre las imágenes de la Virgen que denomina La Virgen Madre, de mediados del siglo XVI.

Los rasgos más significativos son: rostro ovalado, tocado de un sencillo velo, larga túnica ceñida por un peculiar azo, largo manto que la cubre y permite airosos plegados… Esta obra fue hecha hacia 1558.

La Virgen de Gracia se veneraba originalmente en una ermita fuera del pueblo donde estaban los agustinos, pero más tarde, en 1676, fue llevada por los religiosos a su nuevo convento de Marchena.

Esta imagen de la Virgen es parecida a las otras realizadas por Roque Balduque, que se encuentran en la Parroquia de La Magdalena, en San Benito y en Omnium Sanctorum.

La Virgen de Gracia: misterio de la Madre de Dios

Es la tipología de la Virgen Madre, que más se extendió en Sevilla desde el sigloXVI; y que se ha seguido repitiendo después, a lo largo de los siglos, con distintas modalidades. Es la típica Virgen de gloria de la Escuela Sevillana de Escultura que, junto con las dolorosas, forman el rico patrimonio mariano, que muestran la profunda devoción a la Virgen en esta región.

La imagen de la Virgen de Gracia de Marchena es un modelo de serena hermosura: el mejor modo de representar el misterio de la Madre de Dios, que porta en su brazo izquierdo al Niño como fruto de su maternidad, a la vez que lo muestra en un gesto de serena donación.

Autor

Fernando García S.J.

Jesuita. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. En 1956 marcha a Japón, en donde es profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sophia (Jochi Daigaku) de Tokio. Es Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y Académico Correspondiente de la de Bellas Artes de Cádiz y de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez. En 1993 le fue concedida por el Emperador de Japón la cruz de la "Orden del Tesoro Sagrado, con distintivo de Rayos Dorados y Rosetas". En la actualidad es Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artístico de Sevilla.

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