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La Universidad Loyola pone en marcha varios estudios con el fin de paliar y conocer mejor los efectos de la pandemia

Dada la situación de alarma social generada por la aparición del virus Covid-19 en el mundo, es necesario estudiar el impacto en la población y recurrir a las respuesta de la ciencia. Es importante cómo está afectando y seguirá afectando en las próximas semanas esta situación extremadamente excepcional de confinamiento, alarma social y riesgo sanitario.

Por ello la Universidad Loyola, desde su papel como universidad, está tratando de aportar conocimiento a través de su actividad de investigación científica, para ayudar a establecer las medidas preventivas, buscar las causas y dar las respuestas que sean posibles poner en marcha medidas que disminuyan las consecuencias traumáticas de esta situación sin precedentes, de enorme importancia social y sanitaria, tanto ahora como en un futuro cercano.

Impacto psicológico

De este modo, a través de su Departamento de Psicología, ha comenzado la ejecución de varios proyectos de investigación encaminados a valorar el impacto psicológico de la actual epidemia de la COVID-19. Varios estudios ya están en marcha y han fijado sus líneas de actuación concretas, han sido aprobados por el comité ético y se encuentran en fases premilinares de recopilación de datos de la población. Por un lado, Milagrosa Sanchez Martín, Doctora en Psicología experta en Metodología de la Universidad Loyola, estudia vías de prevención y medidas de intervención con el fin de evitar patologías y trastornos relacionados con posibles situaciones de estrés post traumático.

Además, un grupo de expertas liderado por la profesora titular Emma Motrico ha comenzado a coordinar un grupo de trabajo internacional encaminado a evaluar la incidencia que tienen las nuevas condiciones sanitarias debidas a la pandemia de la COVID-19 en la salud mental de las mujeres que están esperando un hijo y tienen que dar a luz en las condiciones excepcionales. El grupo recientemente creado en el que participan siete países forma parte de una Acción COST del proyecto europeo Riseup-PPD COST Action: Red Europea para la Investigación e Innovación en Depresión en el Embarazo y el Parto.

Por otro lado, Sara Domínguez Salas, Doctora en Psicología y profesora asistente de la Universidad Loyola, participa en un proyecto de investigación internacional junto con el área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Huelva con el fin de valorar el impacto psicológico de la actual epidemia de COVID-19 tanto en la población general como en los profesionales sanitarios. El estudio trata de identificar factores de protección que ayuden  a poder establecer las indicaciones más oportunas para proteger y facilitar la pronta recuperación del bienestar psicológico de la población en situación de riesgo.

Finalmente, las investigadoras Ana Rodríguez-Meirinhos y Noelia Muñoz Fernández, ambas con una trayectoria investigadora centrada en la promoción del desarrollo positivo en la adolescencia desde los contextos de la familia, han puesto en marcha un estudio de investigación dirigido a analizar los efectos de la crisis del coronavirus en estudiantes españoles de entre 16 y 25 años. El proyecto se denomina «Impacto psicológico y social del COVID-19 en jóvenes españoles» y pone el foco precisamente en esta población y los efectos que el confinamiento puede producir en ellos.

Confinamiento y hábitos

 Los investigadores del Departamento de Comunicación a través del grupo ‘Positicom’ tampoco han querido dejar de poner en valor sus líneas de investigación en pro de los problemas actuales. Es por ello que el profesor José Antonio Muñiz ha puesto en marcha un estudio sobre los hábitos seguidos durante el confinamiento por el coronavirus. Los efectos positivos que la comunicación pueda tener sobre las personas, tanto a nivel individual como social o comunitario, son líneas esenciales en el momento que la sociedad está atravesando. En este sentido, el papel que ejercen los medios de comunicación sobre el bienestar y la felicidad de las personas, son líneas objeto de estudio que pueden aportar valor al conocimiento y a encontrar respuestas para paliar las posibles consecuencias futuras del confinamiento, así como para entender mejor el comportamiento de los ciudadanos.

Economía del comportamiento

Otras disciplinas como la economía y la ingeniería también han contribuido al saber y a la ciencia necesaria para dar luz a la situación sobrevenida. El caso del laboratorio de Economía del Comportamiento LoyolaBehLAB conjuntamente con la universidades de Granada y País Vasco ha realizado un estudio para averiguar cómo ha cambiado la generosidad durante una serie de días en los que la amenaza de la pandemia ha ido creciendo. Los resultados del estudio publicado “Exposure to the Covid-19 pandemic and generosity in southern Spain” han mostrado que en un periodo de 6 días el comportamiento de la muestra de personas analizadas durante el confinamiento se tornó a menos solidario.

Desde la disciplina de la Ingeniería,  la inteligencia artificial ha dado respuestas a esta crisis también desde la Universidad Loyola. Es el caso del Instituto de Ciencia y Tecnología (LOYOLATECH) que ha realizado un estudio basado en un modelo matemático aplicado a la epidemiología que ha podido predecir cómo va avanzando la epidemia en Andalucía. El estudio ofrece una estimación de la respuesta hospitalaria a la pandemia en las próximas semanas en las diferentes provincias de Andalucía, utilizando para ello modelos epidemiológicos de uso común en estas situaciones. Los científicos han desarrollado un sitio web (https://www.uloyola.es/loyolatech/proyectos/covid-19) donde detallan los estudios realizados y se actualizan los datos diariamente y sus previsiones día tras días mientras dure la pandemia.

Por otro lado, el saber de muchos de los científicos de Loyola es un bien intangible que en estas semanas aportan constantemente tanto a la comunidad universitaria como a la sociedad en forma de colaboraciones para los medios de comunicación, vídeos de consejos para afrontar mejor la situación, artículos de opinión aportando conocimientos y sugerencias a los poderes públicos, y en definitiva, mejorar la vida de las personas a través de la ciencia.

 

 

Autor

María Victoria Mendoza

Periodista de temas científicos del Servicio de Comunicación, Relaciones Institucionales y Marketing de la Universidad Loyola. mvmendoza@uloyola.es

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