Noticias

Sevilla

Córdoba

Un nuevo proyecto de la Universidad Loyola llevará la economía experimental más allá de los laboratorios universitarios

La Agencia Estatal de Investigación a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional ha concedido un proyecto a la Universidad Loyola que tratará de evidenciar a través de estudios de campo, la relevancia que tienen los métodos de economía experimental. El proyecto se denomina Experimentos Económicos fuera del laboratorio (OutLabExp) y se desarrollará hasta finales de 2021. Se trata de un proyecto dirigido por el catedrático del Departamento de Economía de la Universidad Loyola, Pablo Brañas, que tratará de exportar los métodos experimentales de laboratorio a un entorno real y con relevancia y trascendencia a corto plazo.

La microeconomía, al contrario que la macroeconomía, estudia el comportamiento humano. Los estudios económicos de laboratorio exploran los fundamentos de la economía a través de experimentos abstractos. Dichos entornos no son más que simplificaciones de la vida real basadas en predicciones de Teoría de Juegos. La finalidad de dichos modelos es averiguar la forma en que los humanos toman decisiones, y cómo estas influyen sobre el funcionamiento de la sociedad.

A diferencia de los modelos estándar de laboratorio – que parte del comportamiento de las personas en entornos controlados- este proyecto se llevará a cabo en un entorno real, con personas en su ámbito habitual, adaptando los distintos métodos de laboratorio a grupos de personas fuera del mismo. Según indica el Catedrático de la Universidad Loyola y Investigador Principal del proyecto Pablo Brañas: “El gran objetivo de fondo, es hacer una investigación que sea informativa, además de hacer experimentos, que la información que se recopile sea transmitible al Banco Mundial o a los tomadores de decisiones. Mostrar evidencias de que este trabajo tiene una aplicación real y proponer para ello mecanismos diferentes”.

Estudios de laboratorio conectados con problemas reales

Hay dos tipos de críticas que rodean a los estudios de laboratorio de microeconomía: en primer lugar, si realmente los sujetos que participan en estos experimentos son representativos; en segundo lugar, si las tareas a las que se someten en laboratorio están verdaderamente conectadas con los problemas reales. Los estudios se han abordado mediante una medición sistemática de las tareas realizadas por sujetos en el laboratorio. Sin embargo, las medidas pueden ser efectivas o no. El objetivo de este proyecto no es sólo la medición del comportamiento a través de tareas. Vamos un paso más allá: queremos probar variantes de la misma tarea (adaptadas al entorno y a participantes con mayores dificultades cognitivas) para comprobar si la tarea planteada al sujeto realmente funciona. El objetivo per sé no es la medida, sino la diferencia que hay entre posibles medidas.

Pablo Brañas junto con otros investigadores durante trabajos de campos realizados en Honduras
Pablo Brañas junto con otros investigadores durante trabajos de campos realizados en Honduras

Otra hipótesis que se plantea es si los datos que se obtienen en un entorno se pueden aplicar directamente a otros entornos. Por ello, el presente estudio que se desarrollará durante los próximos tres años tratará, por un lado, transportar los experimentos de laboratorio a una aplicación práctica real fuera de laboratorio, y por otro lado, intentar que estas investigaciones básicas salgan del mundo académico y constituyan una herramienta más que sirva, como una aplicación práctica, al mundo real.

Para llevarlo a cabo de seleccionarán sujetos experimentales de todo tipo: estudiantes, adolescentes, padres y madres, campesinos, trabadores informales, etc. Y se compararán estudios de laboratorios españoles con datos recogidos de diversos países como Argentina, Colombia, Honduras, Nigeria, Perú o República Dominicana.

La paciencia, un concepto relacionado con rendimientos a futuro

Las pruebas que se realizan a personas son tareas basadas en la Teoría de Juegos. Las tareas son juegos de interacción estratégica o toma de decisiones, etc. que evalúan una serie de comportamientos o atributos personales como, por ejemplo, la paciencia. La paciencia tiene que ver con la falta de autocontrol, y esto puede estar relacionado con rendimientos a futuro.

Según indica el Investigador Principal Pablo Brañas: “La paciencia además está relacionada con el logro educativo, nos interesa medir la paciencia y mejorar su medida para predecir mejor la inversión en educación. Para medir los grados de paciencia en distintas muestras de personas se emplearán instrumentos nuevos, rápidos, que probamos a nivel individual, y conseguir así una buena medida de paciencia”.

Otras de las variables a medir son las decisiones bajo incertidumbre, la propensión a tomar riesgo. Cuando un sujeto se enfrenta a un problema con incertidumbre, donde los resultados no son “seguros”, se pueden medir las preferencias de riesgo a través de las decisiones que toma cada persona. “Este concepto está relacionado con la idea de invertir y puede ser un buen predictor de actividades económicas, del emprendimiento, y se trata de un buen ejemplo a estudiar fuera el laboratorio puesto que ya sabemos que funciona, pero únicamente a nivel experimental en laboratorio”, aclara Pablo Brañas.

Autor

María Victoria Mendoza

Periodista de temas científicos del Servicio de Comunicación, Relaciones Institucionales y Marketing de la Universidad Loyola. mvmendoza@uloyola.es

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *