Un nacimiento, una esperanza para los derechos humanos

Un nacimiento es siempre una nueva esperanza para la vida. Pocos acontecimientos son tan bienaventurados y felicitados por todas las personas, siempre nos produce alegría conocer que tal o cual persona ha tenido un hijo o una hija.

Es un sentimiento de humanidad compartida que también tenemos en otros acontecimientos importantes en la vida, como cuando despedimos un ser querido, es muy fácil sentir la sintonía con la otra persona independientemente del grado de cercanía que se tenga con ella y con los que podemos sentir esa empatía, que se suele definir como ponerse en los zapatos del otro.

Por eso cuando todos leímos la noticia del nacimiento de un bebé en alta mar el 25 de mayo tuvimos todos un sentimiento por un lado de alegría de que el niño naciera bien y su madre también estuviera bien, pero a su vez es inevitable situarnos en una situación tan impensable en nuestro contexto como un nacimiento en una patera en alta mar.

Vivimos en una sociedad en la que el parto se realiza en un quirófano y donde todo el instrumental está completamente esterilizado, y es bueno que sea así, pero también nos escandaliza que haya personas que tienen que pasar por estas situaciones, y es bueno también que sea así.

Derechos humanos incluyentes

Porque después de todo, el momento del nacimiento es un punto de partida, es una nueva esperanza. Este nacimiento representa la esperanza por una vida mejor y más humana para todos y para todas, pero queda claro que en este mundo, todavía, en el punto de partida unos tienen billete de primera y otros de tercera.

Los derechos humanos cada vez más tendríamos que conjugarlos para aquellas personas que están privados de ellos, sin embargo, estamos acostumbrados a hablar de derechos humanos para defender los nuestros.

En guaraní, lengua indígena paraguaya existe un nosotros excluyente “oré” y un nosotros incluyente “ñandé”, el primero se usa para referirnos a un colectivo cerrado en el que nos incluimos (familia o grupo)  y el segundo para referirnos a todas las personas sin exclusión. Los derechos humanos son un sustantivo que cada vez más, para preservar su carácter emancipador, debería conjugarse desde este segundo sujeto incluyente.

Eduardo Ibáñez Ruiz del Portal, Profesor de Humanidades y Filosofía

Autor

Equipo de Humanismo y Ética

El equipo de Humanismo y Ética Básica de la Universidad Loyola Andalucía está formado por José María Margenat SJ, Ignacio Sepúlveda, Pablo Font, Manuel López Casquete y Eduardo Ibáñez. A través de este cuaderno, proponemos compartir con la comunidad universitaria su reflexión y análisis sobre temas de actualidad, de manera que podamos profundizar con nuestra mirada, más allá del posibilismo inmediato, hacia horizontes de vida digna y buena.

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