Sociología y ética de la comunicación

Por el 22 enero 2016
Ética de la comunicación y sociología
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Se ha desarrollado el Seminario Internacional de Comunicación, organizado por mi Universidad- la Pontificia Católica del Ecuador Sede Ibarra (PUCE-SI)-, en donde he impartido una ponencia. Tuvo por título Ética de la comunicación en el mundo actual. Perspectivas desde la ciencias sociales y la antropología”

La ponencia trata de presentar una ética que oriente la comunicación, a los medios de información en los valores humanos y cristianos. Para la búsqueda de la verdad, del bien común y de la dignidad de las personas con una fundamentación antropológica que es constitutiva en toda ética.

Ética y antropología de la comunicación

Para ello, asimismo, dicha ética se ha contextualizar y encarnar en la realidad actual, en el mundo global en el que vivimos hoy. En donde hay que emplear el conocimiento y análisis de la ciencias sociales, para explicar o comprender dicha realidad y como influye en el campo de la comunicación, en la opinión pública y social.

Como se observa, como nos enseña hoy el pensamiento y el conocimiento, se aborda la temática de la ética y antropología de la comunicación desde unas perspectivas interdisciplinares, en dialogo con las ciencias Sociales y con la filosofía.

Y en nuestro ámbito, en la Universidad Católica, teniendo en cuenta la fe y la Doctrina Social de la Iglesia que, desde su carácter antropológico y ético-moral, trata la realidad de la comunicación y, de igual forma, emplea este enfoque interdisciplinar.

En este sentido, como comprobamos una vez más, la sociología de la comunicación e información, con los autores de las ciencias sociales, nos enseña que los medios de comunicación, más allá de una realidad individual, es una cuestión pública y social. La opinión pública, la comunicación e información es configurada o establecida y financiada por las relaciones sociales, por las instituciones, estructuras y sistemas políticos, económicos, comerciales, financieros, etc.

Y, asimismo, esta teoría social o sociología nos pone de manifiesto que estas estructuras o sistemas, en la realidad socio-histórica, muchas veces no quieren cohesionar a la sociedad, no promueven la verdad, la unidad o solidaridad. Sino que dichos poderes, hoy planetarios, producen dominación y conflicto social, mentira, deshumanización y alienación, desigualdad, injusticia y exclusión.

De esta forma, la comunicación e información se ven manipuladas y dominadas por estos poderes estatales y económicos, capitalistas, que quieren configurar a las personas a su imagen y semejanza. Esto es, el “homo” (ser humano) individualista y economicista.

La persona convertida en un animal técnico-productivista, consumista y competitivo, que alimenta la insaciable voracidad del “dios” o ídolo del mercado. Con sus “dogmas” del beneficio y la ganancia, del desmantelamiento de lo público y del estado social de derecho-s, de la ética de la solidaridad y la justicia social.

Por todo ello, si realmente queremos una comunicación e información verdadera y cualificada, humanizadora, crítica-ética y liberadora. Es decir, que forme e informe a la persona de forma humana y cultural, moral y espiritual, en una perspectiva solidaria e integral, tendremos que desarrollar una renovada antropología-ética y política de la comunicación e información.

Para promover la verdad, con una democracia más auténtica y real, con un estado social de derechos. Como nos enseña la filosofía y las ciencias sociales, la persona, como ser social y ético-político que es, se realiza en las inter-relaciones con los otros, en la vida pública y social.

El ser humano se informa, se forma y desarrolla en la veracidad, honradez y en el servicio. Con un compromiso moral, público y político por una sociedad-mundo que vaya estableciendo la libertad y la participación, la justicia e igualdad. Desde y en este servicio o compromiso por un mundo más fraterno y justo con los pobres: las personas van logrando una conciencia y existencia verdadera con sentido, una vida feliz, humanizadora y espiritual.

Agustín Ortega

Agustín Ortega

Según el autor, este espacio recoge claves de acción-formación social y ética, para colaborar con la espiritualidad y misión ignaciana. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Ibarra (PUCE-SI) e Investigador externo del Departamento de Humanidades y Filosofía de la Universidad Loyola Andalucía. Estudió Trabajo Social, es Doctor en Ciencias Sociales y Experto Universitario en Moral, Doctor en Humanidades y Teología.

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