Pilar Campoy, profesora de la Universidad Loyola Andalucía, reflexiona y analiza el problema de la crisis de los refugiados sirios.

Siria: respuestas nuevas para problemas viejos

Mientras escribo este post, los titulares e imágenes de las noticias internacionales martillean en mi cabeza. Anuncian más muertes en el mar, incluyendo niños y bebes; describen la impotencia del alcalde de Múnich, quien ya no sabe cómo atender a los miles de refugiados que han llegado a su ciudad y hace un llamamiento a la solidaridad de sus conciudadanos; desgranan los entresijos del restablecimiento de los controles fronterizos y la intervención del ejército en la frontera entre Austria y Hungría; anuncian un nuevo retraso en las negociaciones de la UE para el reparto de las cuotas de refugiados

Titulares e imágenes que encarnan la advertencia de ACNUR (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados) sobre la magnitud de este fenómeno: nos encontramos ante la peor crisis de refugiados desde la II Guerra Mundial.

Las cifras oficiales, que solo contabilizan hasta mediados del años pasado, hablan por sí solas: Siria ocupa la primera posición en este desolador ranking de población refugiada, representando el 27% de la misma; seguida de Afganistán (18%) y Somalia (7,7%). Y, aproximadamente la mitad de estos refugiados, son menores de 18 años. Miles de ‘Aylanes‘.

Las cifras

Titulares e imágenes que nos muestran la solidaridad de gran parte población civil, incapaz de cerrar los ojos ante la trágica situación de otros seres humanos, reviviendo su propia historia. Pero que también nos detallan las respuestas de los gobiernos europeos y de sus regateos en los repartos de cuotas, encorsetados por sus coyunturas económicas y la alargada sombra del terrorismo.

Si bien algunas cifras pueden sacarle los colores a más de uno, incluido el gobierno español. A modo de ejemplo, en los Presupuestos Generales del Estado para este año el gasto asignado a la partida de elecciones ascendía a 345 millones de euros; hacer frente a la cuota de refugiados propuesta por la UE supondría un gasto de 60 millones de euros anuales. Esta cuota (15.000 personas) apenas supone el 15% del total de personas que abandonaron nuestro país durante 2014 según el INE.

Y si pensamos que nosotros hemos sufrido mucho con la crisis, basta comparar la pérdida de bienestar medida en renta per cápita durante la crisis, en torno al 8%, con la sufrida por la población siria por la guerra, cercana al 23%. Y si creemos que acogiendo a los refugiados sirios hacemos más esfuerzo que otros países de nuestro entorno o que ya tenemos bastante con la inmigración ilegal que recibimos, baste algunas cifras (como éstas y  estas otras) para sacarnos del error.

Titulares e imágenes que nos recuerdan una historia que, por desgracia, se repite. Aunque si se quiere, también es posible aprender de ella. Episodios como la crisis de los balseros, que se produjo al final de la Guerra de Vietnam, muestran que la cooperación internacional es la única respuesta a situaciones como la que vivimos. Una respuesta que, como señalaba Jean-Claude Juncker hace apenas dos semanas, debe dar lugar a un mecanismo permanente y capaz de responder de forma efectiva  a las llegadas masivas de personas.

Inmigrantes económicos

Ahora bien, junto a este mecanismo, ideado para las personas calificadas como “refugiados”, también hay que pensar y articular sistemas para aquellos que denominan “inmigrantes económicos”. Pero, ¿hay diferencia entre éstas categorías? Sobre el papel, sí.

Los inmigrantes económicos cambian su lugar de residencia en busca de mejores condiciones de vida, mientras que los refugiados lo hacen porque su vida corre peligro y tienen derecho a ser acogidos en otros países. En la práctica, no.

Las situaciones de pobreza que afrontan diariamente muchas de los calificados como inmigrantes económicos amenazan gravemente su subsistencia y la de sus familias. Y no es de extrañar que en ese clima de frustración, impotencia y desesperación prenda una llama que degenere en un conflicto armado como en Siria. Solo es cuestión de tiempo.

El drama humanitario de la crisis de los refugiados sirios
Comic sobre la crisis de los refugiados sirios. Fuente: upworthy.com
Respuesta de la comunidad académica

Titulares e imágenes para los que la comunidad académica intenta y debe seguir intentando dar una respuesta. En el caso de la Economía, por ser mi campo de estudio, las respuestas deben atender varios frentes. En primer lugar, podemos dar una respuesta sólida a las preocupaciones y miedos de la sociedad sobre los posibles efectos de la inmigración en sus países, en sus mercados laborales, en sus sistemas de protección social, en su crecimiento económico, etc.

En segundo lugar, podemos contribuir a diseñar los sistemas de respuesta, aportando ideas para crear sistemas de cuotas ,o analizando el impacto de medidas concretas o de sistemas coordinados entre países de origen y destino.

Y en tercer lugar, podemos realizar propuestas que mejoren las economías de origen de estas personas, buscando terminar con la principal causa de estos movimientos poblacionales: la falta de desarrollo y oportunidades.

Pero hay que hacerlo con un enfoque renovado en el que, además de preguntarnos por lo que Europa necesita, analicemos posibles respuestas e impactos de los flujos reales de personas que estamos viendo y veremos. Porque mientras no cambiemos, mientras no contribuyamos y apoyemos el desarrollo en estos países, la única salida, la única esperanza para sus habitantes es emigrar. Imaginemos ¿qué haríamos nosotros si viviéramos en el caos y la violencia de Siria, Irak, Somalia, Burundi…?

Autor

Pilar Campoy

Profesora auxiliar del Departamento de Economía. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas y Máster en Métodos de Investigación en Ciencias Económicas y Empresariales por ETEA, Facultad adscrita a la Universidad de Córdoba, es Doctora en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Córdoba. Es profesora en la Universidad Loyola Andalucía desde 2012, impartiendo clases en asignaturas vinculadas al área de economía. Trabaja con el Grupo de Investigación CLIMAMODEL (Modelos Multisectoriales para el Cambio Climático) en la aplicación de la metodología de las Tablas Input – Output, Matrices de Contabilidad Social y Modelos de Equilibrio General Aplicado.

Comments

  1. Nos encontramos en un mundo cada vez mas globalizado, pero en el que desgraciadamente surgen situaciones de este tipo. Muchas familias y asociaciones están dispuestas a colaborar y ayudar a todas las familias de refugiados, pero este asunto se ha politizado, y como dice en el articulo los gobiernos realizan regateos en los repartos de cuotas, e intentan frenar la entrada de refugiados.
    Hoy aparece en una noticia que la comisión Europea Sancionara a España y otros 18 países por incumplir las normas de asilo a refugiados. ¿No deberíamos primero abrir las puertas a los refugiados en peligro y después reubicarlos y solucionar los asuntos políticos?

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