Presentacion del Reto Ignaciano 2017, cuyos donativos estan destinados a ANDEX.

Siguiendo a San Ignacio, para ANDEX

En 1521 una bala de cañón hiere al joven Ignacio de Loyola cuando participaba en la defensa de la fortaleza de Pamplona. Trasladado a su casa para recuperarse de las heridas, pasa el tiempo leyendo libros sobre la vida de Cristo y de varios santos. En su interior surge la idea de, en cuanto se recupere, ir caminando a Jerusalén alimentándose de lo que pueda y sufriendo los mismos rigores que aquellos santos que aparecían en los libros.

Aquella ruta que siguió desde Loyola a Manresa, a donde llegó buscando un barco que lo trasladase a Italia y de allí a Tierra Santa, se ha convertido con el paso de los siglos en el llamado ‘Camino Ignaciano’. Son muchas las personas que se animan cada año a recorrerlo, entre ellos, seis compañeros de la Universidad Loyola Andalucía que, por segundo año consecutivo repiten experiencia.

Este año Lourdes Márquez, Mayte Lara, Eunice Piña, José Hierro, Patricio Sánchez y Pedro Rivas recorren el tramo comprendido entre Genevilla (Navarra) hasta Alfaro (La Rioja), y lo hacen en beneficio de ANDEX, asociación dedicada al apoyo tanto a familiares de niños con cáncer como a los propios niños. “Nuestro reto es conseguir suficiente dinero como para poder sustituir en las vacaciones de verano al maestro que enseña a los niños que están hospitalizados, así como material educativo y juguetes”, explican. Y es que cada año buscan conseguir dinero que luego destinan a una ONG distinta.

Una experiencia de enriquecimiento personal

“El Camino Ignaciano para mí es mágico, espiritual, sencillo, con espacios de silencio, diálogo, reflexión, escucha, observación, risas y también lágrimas de emoción. Un puro aprendizaje de valores. Es una experiencia interior individual pero a la vez compartida”, explica Lourdes Márquez. Y es que asegura que son muchas las lecciones que se aprenden: “Que el acto de pedir, aunque lo discutimos mucho el año pasado por posibles connotaciones negativas, nos hace experimentar la grandeza de la humildad, cómo en lugar de sentirte indefenso, dependes y confías en el otro. Te ‘redescubres’, analizando los prejuicios y juicios que practicamos sin darnos cuenta, los ‘no’ que damos a diario sin escuchar, cómo volvemos la mirada al que se acerca, cómo lo simple se hace grande, los recursos que asumimos como propios, la superficialidad de las cosas materiales, la individualidad frente a un equipo…”.

Colaboración con el Reto Ignaciano 2017

Para los que quieran colaborar con ANDEX y el Reto Ignaciano de estos compañeros de la Universidad Loyola Andalucía, pueden aportar un donativo en este espacio que han creado en migranodearena.org, una web especializada en proyectos solidarios. Tu aportación irá a ANDEX directamente y será muy bienvenida. También han creado una página en facebook donde irán contando, en la medida de lo posible, la progresión que van teniendo.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Calendario de Eventos

« Agosto 2017 » loading...
L M X J V S D
31
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
1
2
3