El rector de la Universidad Saint-Joseph de Beirut, Salim Daccache SJ.

Salim Daccache SJ: “Cuando educas, ayudas a los jóvenes a alejarse de la violencia”

El Padre Salim Daccache es un jesuita libanés, delegado de la Provincia de Oriente Medio en la Congregación General y actual rector de la Universidad Saint-Joseph de Beirut. Conocedor de primera mano de la situación de Oriente Medio, hablamos con él sobre las relaciones de Occidente y Oriente, sobre las relaciones islamo-cristianas, sobre educación, y sobre el drama de los refugiados de la guerra de Siria. Salim Daccache SJ apuesta desde su experiencia por la educación como medio para frenar la violencia y para crear comunidades interreligiosas que puedan vivir en paz.

Pregunta: La Universidad Saint Joseph, universidad fundada por los jesuitas en 1875 es una institución de gran tradición y con una honda influencia en el Líbano y en todo Oriente Medio. De hecho fue uno de los puntos desde donde surgió la renovación de la cultura árabe, la nahda, a fines del siglo XIX. ¿Cuál es la misión de Saint Joseph en el Líbano de hoy?

La Universidad Saint Joseph es la única universidad que tenemos en el mundo árabe, en una comunidad musulmana. Es un punto de inflexión entre Oriente y Occidente, entre el mundo occidental y el musulmán. En nuestra Universidad tenemos un 66% de estudiantes musulmanes, por lo que nuestro objetivo fundamental es el diálogo, el diálogo entre esos dos mundos, esas dos culturas, dos civilizaciones y estamos trabajando en ello. Por ejemplo, tenemos un Instituto para las relaciones entre musulmanes y cristianos, tenemos un grado y un master. En el master tenemos alrededor de 100 estudiantes tanto cristianos como musulmanes. En nuestra Universidad tenemos una educación centrada en el diálogo que ofrecemos a todos los estudiantes de grado. Por lo que muchos de nuestros estudiantes, cristianos o musulmanes están siguiendo esta disciplina.

El Líbano es un país cuya historia y realidad está marcada por el enorme pluralismo religioso de su sociedad, pluralismo tanto intracristiano como interreligioso. En España comenzamos ahora a desarrollar un cierto pluralismo, sobre todo debido a la creciente comunidad musulmana. ¿Qué lecciones sería importante aprender de su experiencia?

Sí, de hecho, en nuestro país hay muchas comunidades cristianas y tenemos que hacer diálogo entre estas comunidades, incluso antes de hablar de diálogo entre Islam y Cristianismo. Tenemos también comunidades dentro del Islam (Sunníes y Chiíes), por lo que tenemos un gran marco en el que ejercer y enseñar diálogo y donde aprender a escuchar a las personas diferentes a nosotros. Nuestra experiencia nos demuestra que la violencia no es la solución real a nuestros problemas, la solución es el diálogo, estar con los demás, no contra ellos. Nuestra Universidad, desde hace más de 100 años está siguiendo esta política. Estamos buscando la forma de convivir juntos y creo que la respuesta desde nuestra experiencia, en el Líbano, políticamente, geográficamente y socialmente, es la convivencia.

El Líbano acoge hoy en día a un gran número de refugiados Sirios (en torno a un millón y medio), a su vez, ante el fenómeno de una llegada de refugiados mucho menor, en Europa y España aparecen tendencias xenófobas que rechazan la acogida de refugiados y los gobiernos ralentizan todo lo posible el proceso. ¿Qué pueden enseñarnos desde el Líbano sobre esta realidad? 

En primer lugar, en el Líbano tenemos dos millones de refugiados de los que un millón y medio son sirios, pero no podemos olvidar que además tenemos medio millón de refugiados palestinos desde 1947. Por lo que tenemos una gran población de refugiados que suponen cerca del 40% de la población. ¿Qué hacemos con ellos? Especialmente con los refugiados sirios, en materia de educación, están siendo educados en las escuelas públicas, por lo que tenemos dos horarios. Por la mañana van a clase los estudiantes libaneses y por la tarde los sirios. De hecho, más del 60% de los jóvenes sirios están siendo educados por el gobierno libanés en las escuelas públicas. Algunos colegios privados están recibiendo también estudiantes sirios gracias a la ayuda de ONGs que pagan por ellos en escuelas privadas, sanidad o necesidades sociales. Junto con las Naciones Unidas el gobierno libanés está ayudando a estos refugiados.

En nuestra Universidad tenemos pocos refugiados porque somos una universidad francófona. Normalmente los refugiados sirios sólo hablan árabe, por eso hay otros centros que enseñan en árabe o en inglés a los estudiantes sirios. Pero tenemos actividades sociales especiales para refugiados, en campamentos, pueblos o Beirut. Ayudamos al Servicio Jesuita por los Refugiados en algunas actividades sociales o educativas.

¿Cuál es la contribución netamente académica que una universidad puede hacer a esta situación?

Como ya he dicho, la educación es importante porque cuando educas ayudas a ese joven a alejarse de la violencia. El verdadero problema en el Líbano actualmente y con los refugiados es darles educación, porque hay grupos cerrados entre ellos. El analfabetismo es el gran enemigo de la paz. Pienso que el Líbano está haciendo, junto con las Naciones Unidas, todo lo posible para mantener a esta población alejada de la violencia

La Universidad Loyola Andalucía, junto con la Facultad de Teología de Granada, está investigando el diálogo con el Islam al interior de la red PLURIEL. La Universidad de Saint Joseph también pertenece a la misma red, además Saint Joseph tiene uno de los principales masters sobre Relaciones islamo-cristianas del entorno de la Compañía en este tema y acumula una enorme experiencia práctica. ¿Cuáles son los retos del diálogo con el Islam desde la perspectiva académica?

Es una pregunta complicada, no es algo fácil de lo que hablar. El primer problema con la tradición islámica es la interpretación literal de los textos: la Sharia, las leyes sagradas y la religión. Cuando nos acercamos demasiado a literalidad de los textos, nos alejamos de la esencia, de los significados, del sentido del texto, de la espiritualidad. Ese es el reto del Islam y para nosotros también para ayudar al Islam a descubrir el sentido de sus textos sagrados. Un segundo reto es el problema que tiene el Islam entre sus dos grupos mayoritarios: sunníes y chiíes. Actualmente en el Líbano y en el mundo árabe el problema está entre sunníes y chiíes y todo el mundo quiere protegerse a sí mismo, su historia, sus textos sagrados, etc. Es un problema, un verdadero problema y un reto: ayudar al Islam a estar en diálogo y no en conflictos entre ellos mismos.

Tal vez un punto en común entre la Universidad Saint Joseph y la Loyola Andalucía es que ambas se sitúan en las fronteras geográficas de Europa y en contacto con el mundo musulmán. ¿Cuál puede ser la contribución de una universidad jesuita en un contexto así?

Hablabas de PLURIEL, es un buen ejemplo para trabajar juntos en esta materia. Porque PLURIEL no es sólo una acción académica y vacía de sentido, no. Es humano, es un reto muy humano: entender al vecino, a aquel que es diferente, al musulmán, a la tradición musulmana, a las leyes musulmanas. Para nosotros hoy, creo que podemos trabajar junto para construir una nueva visión sobre la misión de la religión en nuestro mundo. Es difundir la paz, las buenas relaciones entre nosotros, la alegría. Creo que como universidad jesuita, estamos en esta onda y tenemos que promoverlo en este sentido.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>