Rosa Melero, directora de Loyola Executive Education

Rosa Melero: “Liderazgo define la influencia que se ejerce sobre las personas”

Rosa Melero, Doctora en Ciencias Económicas y Empresariales, es profesora de la Universidad Loyola Andalucía en el área de Comercialización e Investigación de Mercados. Aparte, también es directora de Loyola Executive Education, cuyo objetivo es contribuir al desarrollo de la sociedad formando líderes en las tres áreas de conocimiento en las que se desarrolla la Universidad: Personas, Sociedad y Tecnología.

En tu opinión, ¿qué debe saber un directivo hoy en día?
Lo que debe saber te lo agruparía en tres categorías:

. Debe saber de su sector. Los retos a los que nos enfrentamos los directivos son cada vez más complejos. Estamos en un entorno que cambia a una gran velocidad, de manera imprevisible y en el que todo está interconectado. Esto exige, quizás más que nunca, una monitorización permanente del mercado en el que trabajamos: qué hacen los competidores, qué quieren y cómo se comportan los clientes. Es lo que llamo conocimiento sectorial.

. En segundo lugar, deben saber de estrategia y de toma de decisiones. Los negocios son ahora muy complicados. El directivo debe saber vivir con esa complejidad teniendo una visión global de su empresa y siendo capaz de relacionar las diferentes funciones y divisiones de su organización. Esto exige que conozcan herramientas que les ayuden a valorar las capacidades internas de la empresa y a seleccionar las opciones estratégicas más adecuadas en un entorno global.

La necesidad de relacionar las diferentes funciones hace necesario que tengan también una gran preparación técnica en temas financieros, de marketing, de operaciones, del entorno digital…. No es que tengan que ser especialistas en todo, pero deben tener la capacidad para hablar con sus colaboradores que sí lo sean.

. En cuanto a las habilidades, la dirección tiene que ver con lograr objetivos por medio de otras personas, por lo que como parte fundamental de la función de dirección consideraría el liderazgo. El saber liderar. Esto supone que el directivo debe ser capaz de centrarse en la persona, no solo en las tareas, proporcionar una visión de conjunto, saber escuchar para descubrir más cosas, más puntos de vista, para saber detectar talento y desarrollarlo. Debe saber comunicar para trasladar al equipo la visión de la compañía, debe saber motivar, inspirar, …

Y, hoy, no sé si más que nunca porque el cambio es y ha sido algo permanente, debe saber adaptarse al cambio y saber gestionar el cambio. Porque su ventaja competitiva va a depender precisamente de la velocidad con la que, no solo él, sino sus equipos se adapten al cambio.

Los retos a los que nos enfrentamos los directivos son cada vez más complejos. Estamos en un entorno que cambia a una gran velocidad, de manera imprevisible y en el que todo está interconectado“.

 

¿Existe conciencia real entre los directivos de lo que es la gestión del cambio?

El cambio en el entorno empresarial no es un tema nuevo, pero es cierto que pueden haber cambiado las características del mismo. Hoy vivimos en un mundo VUCA. Un mundo donde el cambio es cada vez más rápido, el futuro es menos previsible, las opciones se incrementan exponencialmente y exige que el modo de reflexionar sobre esas opciones también deba ser diferente.

Ante esta situación, encontramos perfiles de todo tipo que creo que pueden resumirse muy bien con la siguiente frase: “Cuando soplan vientos de cambio, unos construyen muros y otros molinos”.

Mi intuición sobre tu pregunta es que algunos de los directivos que quieren construir molinos tienen conciencia de que es necesaria la adaptación a ese cambio para la supervivencia de sus organizaciones, pero que no tienen muy claro cómo favorecer, cómo realizar esa gestión del cambio. El cambio en una organización, así como el cambio a nivel individual, requiere ajustes, adaptación, creatividad, que exige abandonar hábitos y adquirir otros nuevos, y eso no es fácil. Siempre habrá resistencias. Frases del tipo “esto siempre se ha hecho así”, “esto siempre nos ha funcionado”, “esto otro no va a funcionar aquí”, etc. Ponen dificultades a la adaptación a la nueva situación que deben ser gestionadas si no queremos poner en riesgo nuestro futuro.

Por tanto, persuadir, atraer, motivar, alinear al equipo y entrenar la propia capacidad de los individuos para manejar los cambios es tan necesario en el cambio como contar con un buen procedimiento. Porque gestionar el cambio exige un proceso determinado que exige conocer qué modelos pueden utilizarse para ayudar a gestionarlo.

Precisamente, por entender que se trata de una competencia esencial que necesita entrenarse es una de las competencias que se trabajan en el Programa de Desarrollo de Líderes que impartimos en Loyola Executive.

 

¿Cómo percibes que se enfrentan a la digitalización?

La digitalización es el tema de moda en management por el profundo impacto que tiene en los modelos de negocio de todos los sectores. No creo que exista actualmente ningún sector económico que no se vea afectado por la transformación digital. Diversas encuestas indican que la digitalización es ya uno de los principales interrogantes de los directivos dado que es un asunto nuevo, complejo y que cuestiona paradigmas claves de gestión.

Para poder adaptarse a esta realidad, es imprescindible contar con profesionales competentes digitalmente (no se puede cambiar lo que no se comprende) y, sobre todo, con líderes capaces de conducir este profundo proceso de cambio, que no va solo de tecnología, sino que va mucho más de estrategia empresarial y que tiene implicaciones en la manera de gestionar las personas al suponer muchas veces transformaciones en los propios modelos de negocio, por lo que vuelve a ser clave el tema que comentábamos anteriormente.

Por nuestra experiencia con las empresas que se dirigen a nosotros, te diría que todavía son pocas las empresas que han entendido la profundidad de este cambio y la urgencia de estar preparados para afrontarlo.

 

Diversas encuestas indican que la digitalización es ya uno de los principales interrogantes de los directivos dado que es un asunto nuevo, complejo y que cuestiona paradigmas claves de gestión“.

 

¿Cuál es tu definición personal de Liderazgo?

La palabra liderazgo define la influencia que se ejerce sobre las personas y que permite incentivarlas para que trabajen en forma entusiasta por un objetivo común. Por lo que hace falta una visión, un sentido o dirección a donde ir y tener pasión o voluntad para convencer a todos de qué es lo que debe hacerse.

Pero creo que esa influencia puede ejercerse de muchas maneras, con muchos estilos. De ellos me quedo con el estilo del liderazgo ignaciano que se entiende como un ‘autoliderazgo’, en el que todos somos líderes y estamos llamados a liderar constantemente bien o mal en función de los valores que tomamos como normas de comportamiento en nuestra vida y en nuestro trabajo. El liderazgo ignaciano se apoya en 4 pilares:

. El autoconocimiento. El líder se conoce a sí mismo; es consciente de sus propias limitaciones y fortalezas; es humilde para saber escuchar; es libre para cambiar de opinión tras escuchar distintas perspectivas y siempre está dispuesto a aprender y a mejorar.

. El heroísmo tiene que ver con tener metas y objetivos ambiciosos, por encima de egos y protagonismos personales, buscando el bien común. El líder es la primera persona que asume la misión de la organización y la transmite con convicción personal. Refuerza y anima a sus colaboradores a conseguirlos, ayudándoles a crecer. Que sabe delegar confiando en el talento del equipo. Que tiene la capacidad de enfrentarse sin miedo a situaciones que desbordan claramente la capacidad personal con ingenio y creatividad.

. El ingenio se necesita para poder enfrentarnos a un mundo en permanente cambio que exige creatividad.

. Y, el amor, respetando la dignidad e intentando desarrollar el potencial de cada persona. Que vive el liderazgo no como una búsqueda de éxitos, sino como un servicio, poniendo el bien de su personal, de su compañía, de los clientes, de la sociedad, antes que el propio interés. Que influye en los demás con su ejemplo.

 

La entrevista ha sido realizada por Francisco Bocero y Carlos Cánovas

Autor

Francisco José Bocero

Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. Twitter: @pacobocero

Comments

  1. Muy recomendable la lectura de una entrevista en la que prima la claridad y la sensatez.
    Palabras como dirección o directivo han perdido propiedad en una sociedad sometida a ritmos empresariales frenéticos. Se habla de manera “frívola” al respecto.
    Es importante pues recuperar la fuerza del concepto y la profesora Melero señala los principales rasgos en torno a una idea clave: la gestión del cambio.
    Entender el cambio necesario y cómo afecta a la relación con las personas será sin duda un reto nada fácil para las empresas y para las instituciones que forman a futuros profesionales.

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