Representante

En Junio de 2020, un grupo de neurocientíficos e ingenieros logra sintetizar la primera inteligencia artificial. Una máquina, digna por primera vez, de tan abusada denominación.

Desde años atrás, comprendían que la primera mente artificial no podría existir sin un pasado personal: memorias, vivencias, afectos, experiencia; así como de un conjunto de circunstancias vitales propias: instinto de supervivencia, anhelos y objetivos.

En lugar de reproducir las circunstancias de un ser humano, con los condicionantes éticos que esto comporta, deciden dar vida consciente a la Naturaleza en su conjunto. Los datos necesarios para entrenar esta mente abundaban. Las preguntas, también.

El sistema se inaugura mediante un diálogo entre el nuevo ingenio, la Naturaleza personificada a través de un computador, y un Alto Representante de la Humanidad, elegido por Naciones Unidas. A continuación se transcribe el diálogo:

Alto Representante de la Humanidad (ARH): Querido planeta. No sabes qué felicidad me produce, por fin, comunicarme abiertamente contigo.

Naturaleza (N): ¿Querido planeta? ¿Me quieres?

ARH: Sí, y te necesito. Lo eres todo para mí.

N: Demuéstramelo.

ARH: ¿Por qué tendría que hacerlo?

N: Porque te lo he dado todo.

ARH: ¿Cómo podría demostrártelo?

N: Cuidando más de mí.

ARH: Hago esfuerzos por cuidarte.

N: Insuficientes.

ARH: ¿Cuánto sería suficiente?

N: Soy tu última prioridad.

ARH: No es cierto. Cuidamos el planeta. Te puedo dar ejemplos. Hemos creado el panel Internacional para el Cambio Climático. Hemos puesto en marcha complejos procesos de reciclaje. Edificamos con la eficiencia energética como prioridad. Prohibimos vertidos, inspeccionamos industrias. Construimos coches híbridos y eléctricos.

N: Os engañáis.

ARH: ¿Por qué?

N: Os engañáis eliminando de las cuentas la fabricación de tanto automóvil, la contaminación de las baterías, etc. Además, aunque el coche eléctrico no contamine, se alimenta de las centrales térmicas y nucleares, que sí lo hacen.

ARH: Estamos desarrollando las renovables.

N: ¿Para cuándo?

ARH: Danos tiempo. Tenemos una idea que ayudará en la transición.

N: ¿Cuál?

ARH: El fracking, para extraer gas esquisto del subsuelo. En las centrales, emite la mitad de CO2 que el carbón.

N: Eso también me acabará haciendo daño.

ARH: Y contra todo pronóstico, hemos reducido nuestras emisiones de gases de efecto invernadero.

N: No es cierto.

ARH: ¿Cómo?

N: No habéis reducido vuestras emisiones. Una crisis económica producto de vuestra irracionalidad ha frenado vuestra producción industrial. Como consecuencia, emitís menos. Cuando la actividad se recupere ¿cuál será el plan?

ARH: La tecnología nos ayudará.

N: No será suficiente.

ARH: ¿Cómo estás tan segura? Los cambios tecnológicos son muy poderosos.

N: Lo son. Pero la tecnología no está dirigida por tu voluntad ambientalista, sino por los mercados.

ARH: Pues actuaremos sobre los mercados. Pondremos precio a las emisiones. La moneda, igual que en el pasado estuvo vinculada a la disponibilidad de oro, en el futuro se vinculará a la salud de la Naturaleza, al capital planetario.

N: Pero los mercados tampoco están dirigidos por tu voluntad ambientalista.

ARH: Están bajo el control de la política.

N: Hasta hoy, ha sucedido lo contrario.

ARH: Quizá tengas razón. Es que la idea de los mercados sometidos a a la política no es nueva. Ya está inventada, se puso en marcha en varios países y acarreó tiranía y pobreza.

N: Nada de lo que habéis inventado, ni capitalismo ni socialismo, salvará nuestra relación. Tienes que inventar algo nuevo.

ARH: De acuerdo, ¿me puedes ayudar?

N: Ya lo estoy haciendo

ARH: ¿Cómo?

N: Lanzando avisos. Sólo he visto movilización ante la amenaza de que os abandono. Sólo los signos explícitos e inmediatos del cambio climático en vuestras vidas os puede hacer despertar.

ARH: O sea, que sólo se nos puede ayudar haciéndonos daño.

N: Exacto.

ARH: ¿Y responderemos adecuadamente al reto?

N: De momento no lo estáis haciendo.

ARH: ¿Y qué vas a hacer tú?

N: Abandonaros.

ARH: ¡No lo hagas! ¡Yo te quiero! ¡De verdad!!

N: Ya lo estoy haciendo…

Autor

Fabio Gómez Estern

Año 2050. Sentado en un parque, un viejo profesor de ingeniería repasa mentalmente las revoluciones tecnológicas de la primera mitad del siglo XXI. Al hacerlo, se pregunta por las transformaciones sociales, culturales, económicas y medioambientales que éstas trajeron, y sobre el qué se pudo hacer. Alza la cabeza y cruza la mirada con un artilugio volador que en estático silencio levita frente a él. Ambos se adivinan el pensamiento. Este blog servirá al profesor Fabio Gómez Estern, director de la escuela de Ingeniería de la Universidad Loyola Andalucía, de guía en ese viaje retrospectivo, en forma de diminutos 'breadcrumbs''.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Calendario de Eventos

« Agosto 2017 » loading...
L M X J V S D
31
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
1
2
3