Reflexión sobre la definición de religión más allá de conceptos preconcebidos o prejuicios.

Religión: ¿de qué estamos hablando?

Siempre es importante, al reflexionar sobre cualquier tema, tener los conceptos claramente delimitados. Por eso, al hablar de religión vale la pena detenerse un momento e intentar clarificar de qué estamos hablando. Es decir, preguntarnos, más allá de conceptos preconcebidos o prejuicios, qué es la religión.

La pregunta no es sencilla. En general, cuando hablamos de religión tendemos a pensar en una comunidad religiosa determinada, con sus ministros, ritos, dogmas y también, obviamente, con todo aquellos aspectos negativos que esa determinada comunidad religiosa ha ido generando a través del tiempo. Pero esta es una mirada muy limitada del fenómeno religioso, pues se focaliza en una determinada vivencia socio-histórica del hecho, con sus aspectos positivos y negativos, sin tener en cuenta la gran variedad de vivencias que se dan en el fenómeno.

Como hemos dicho más arriba, la tarea de definir a religión es compleja. La religión se asemeja, de alguna manera, a un caleidoscopio: dependiendo de cómo se mire –y desde dónde- se ven diferentes imágenes y formas; se resaltan algunos aspectos o se minimizan otros.

De esta manera, el fenómeno religioso se ha intentado comprender desde distintas perspectivas: desde la sociología, la psicología, la teología fundamental, la fenomenología de las religiones, la o filosofía de la religión, entre otras. Cada uno de estos acercamientos mira el fenómeno desde su propia perspectiva e intenta dar una explicación sobre lo que es la religión.

Definir la religión

El teólogo protestante Rudolf Otto busca definir la religión desde la idea de lo sagrado. Para él lo sagrado no es definible, pero es una cualidad perfectamente objetiva. Ante lo sagrado, según Otto, el hombre se encuentra en la presencia de un misterio fascinante. Lo sagrado reposa en sí atrayendo, mayestático, lleno de fuerza, como lo totalmente Otro y, también, como lo más cercano.

Así, la religión es la piedad, la obediencia y la sumisión frente a lo sagrado. Es la inclinación y el respeto ante lo numinoso. Pero también en lo sagrado nos encontramos frente a lo trascendente y cómo nos remite a todo lo relativo en el mundo; es algo con lo que nos sentimos dependientes y también de lo cual esperamos salvación en el sentido profundo de nuestras vidas. Por último, lo sagrado tendería a establecer un diálogo personal con el sujeto, manifestándose como gracia.

Desde una mirada sociológica, Durkheim entendía la religión como un prerrequisito esencial para la existencia de la sociedad. Para él la sociedad es producto de la religión y la religión es producto de la sociedad. La religión es un sistema solidario de creencias y prácticas que giran en torno a lo sagrado. Estas creencias y prácticas se unen en una comunidad moral que es la comunidad religiosa.

En el pensamiento del sociólogo francés lo sagrado tiene la capacidad de unir y vincular gente en la sociedad. Lo profano, por otra parte, es aquello que genera esa capacidad vinculadora. Lo más obvio de las religiones es que consisten o están compuestas por unas instituciones religiosas, tienen ritos, creencias, prácticas, etc. Lo religioso, por ser social, se impone a todos los individuos y llega a ejercer una presión social sobre cada uno de los sujetos que componen la comunidad.

El filósofo canadiense Charles Taylor, por último, entiende que el elemento esencial de la religión es “la apertura a la trascendencia”. Para él la idea de la trascendencia es algo que define a religiones teístas como el cristianismo, pero también es capaz de ir más allá y abrirse a religiones no teístas como el Budismo.

Taylor entiende la trascendencia como ser o existir “más allá de la vida”. Sobre este punto el autor afirma que la fe religiosa se puede entender a través de un doble criterio: “la creencia en una realidad trascendente, por una parte, y, por otra parte, la aspiración conectada a una trasformación que va más allá de la prosperidad humana”.

A partir de estas tres miradas sobre la religión podemos intentar responder –muy simplificadamente- a nuestra pregunta inicial. La religión es apertura a lo sagrado que va más allá de nuestra razón y que nos lleva al encuentro con aquello que es más grande que nosotros, que nos cautiva y genera recogimiento.

Por otra parte, la religión nos abre a la trascendencia de lo Otro –sea teísta o no– y que nos invita a trascendernos. Por último –y esto no se puede dejar de lado–, toda religión, de una manera u otra por el mero hecho de ser una experiencia humana, tiene su correlato social. Es decir, hay estructuras e instituciones que tienen mayor o menor preponderancia, dependiendo de cómo se han organizado los creyentes.

Distintos grupos religiosos o espirituales

Estos tres aspectos los podemos reconocer hoy en los distintos grupos religiosos o espirituales que vemos en nuestra sociedad, sean una iglesia formal o un movimiento de búsqueda espiritual. En cada grupo religioso (y espiritual) hay una búsqueda de la lo sagrado como aquello que nos fascina y lleva hacia lo Otro y hacia nosotros mismos.

Junto con ello, nos abrimos a la trascendencia en el sentido de un más allá y, por cierto, en el de ser mejores personas. Es por eso que las religiones tienen de por sí una apertura ética, pero no se debe confundir con simple moralina.

Por último, todas las comunidades religiosas (espiritualidades también) tienen un cierto aspecto social e institucional, con determinados rituales (oración en conjunto, meditación, compartir…) y también con ciertas tradiciones, sean más nuevas o más antiguas. Este aspecto social, especialmente lo que tiene que ver con los ritos, es un camino que nos permite conectarnos con la trascendencia, con lo Otro que es mayor que nosotros mismos y que también es parte esencial nuestra.

Autor

Ignacio Sepúlveda del Río

Ignacio Sepúlveda del Río es profesor del Departamento de Humanidades y Filosofía de la Universidad Loyola Andalucía. A través de este cuaderno, comparte con la comunidad universitaria su reflexión y análisis sobre temas de actualidad, de manera que podamos profundizar con nuestra mirada, más allá del posibilismo inmediato, hacia horizontes de vida digna y buena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>