Artículo de Javier Alés.

¿Porqué Oratoria y Argumentación Jurídica?

Nada me hacía presagiar que detrás de esa frase  que no era más que el título de una asignatura de la titulación de Grado en Derecho en la Universidad Loyola, se escondía la ilusión de volver a ser abogado.

Comenzaba un camino que me llevaría a encontrarme conmigo mismo, con mis orígenes antes de ser profesor.

Por mi mente empezaron a pasar palabras con sentido, palabras que no por olvidadas eran tanto o más importante que el derecho mismo y hoy las quiero compartir, para que nos conozcáis un poco más. Si, que conozcáis al abogado, al “dueño de la toga”, al defensor de los intereses de sus clientes, al “buscador de oro de la justicia”.

  1. Lo primero que vino a mi mente fue EL DISCURSO

Mediante el discurso o exposición, que consiste en la presentación ordenada por parte de tus ideas, pensamientos o conocimientos sobre un determinado tema, con el fin de tratar de informar o convencer, así como de cuestionar otras ideas sobre el tema que se exponga, el abogado intenta dejar clara su postura. Un abogado con un buen discurso debe estar atento a las siguientes pautas:

– Establecer, con exactitud y precisión, la idea central del mensaje mediante una breve introducción al tema.

– Utilizar un lenguaje ameno, conciso y sencillo que no debe resultar difícil de comprender y con el que conseguiremos captar la atención.

– Reforzar la idea central con pocos puntos esenciales.

– Prestar especial atención a las citas, jurisprudencia, pues contribuyen a que la exposición resulte más clara y sobre todo convincente.

  1. Si se trata de abogados en su vertiente “negociadora” rápidamente me surgió la palabra DEBATE

Podemos definir el debate como un intercambio de opiniones entre varias personas sobre un tema y regulado por alguien que puede considerarse el  moderador. Este tipo de comunicación oral nos permite tratar cualquier asunto a través de la confrontación de diferentes posturas, los conocimientos y las opiniones de los interlocutores, sin olvidar siempre los papeles de protagonistas de las partes que se encuentren enfrentadas y el papel de representantes en ese caso que tenemos los abogados

EL DEBATE ES…

Es oposicional. Dos partes se oponen entre sí, intentando probar que el otro está equivocado.

El objetivo es ganar.

Una parte escucha a la otra para encontrar fallas y contra-argumentar.

Reafirma los propios puntos de vista de los participantes.

Defiende los presupuestos como verdades.

Defiende la propia posición como la mejor solución y excluye otras.

Induce la crítica de la posición del otro.

  1. Si nos encontramos en una situación de acuerdo, entonces me surgía la palabra DIALOGO.

El diálogo, en sus distintas variantes (una conversación, un debate o una mesa redonda), es la comunicación oral básica entre dos o más personas. Podemos decir que cuando surge un diálogo debe existir cuatro condiciones

– La presencia de dos o más interlocutores.

– Una alternancia en las réplicas.

– Un intercambio de información.

– Cohesión y coherencia en las exposiciones.

EPILOGO

Pero quizás, mi mente se fue al lado razonable, al lado que me hizo ser “alumno de derecho” porque siempre me gusta recordar que me hice abogado… porque me gusta “abogar”, ayudar a quien lo necesita para hacerle surgir de las cenizas de cualquier conflicto.

Y no tardó en aparecer el “otro lado” aquel que nos hace intervenir en juicios, aquel que intenta “ganar” por ganar y como si fuera el reverso de la moneda me aparecieron palabras que todas cobraban también un sentido.

Apareció LA RETORICA, como aquella que suponía la capacidad de persuadir con los discursos a través de sentimientos y afectos movilizando el espíritu y el alma de los receptores del mensaje en la Sala

Apareció LA INTERPRETACIÓN JURÍDICA  que  por excelencia es la que pretende descubrir para sí mismo (comprender) o para los demás (revelar) el verdadero pensamiento del legislador o explicar el sentido de una disposición, una norma o un artículo que consideramos favorable.

Apareció LA ARGUMENTACIÓN como un sinfín de   exposiciones de razones que justifican algo, motivación con razonamientos lógicos de lo ocurrido cuando defendemos una postura

Apareció LA REFUTACIÓN como acción de contradecir a mi compañero de contrario, parav impugnar con argumentos o razones [lo que otros dicen]. Crítica a  la credibilidad de una narración, con el objeto de desautorizarlo o invalidarlo y asi conseguir que la balanza de la justicia estuviera de mi lado

Apareció LA PERSUASIÓN como un proceso destinado a cambiar la actitud o el comportamiento de una persona o un grupo hacia algún evento, idea, objeto, y con ello “ponerle sentimiento para convencer”

Apareció LA LOGICA entendida como un planteamiento que tiene que ver con las pruebas deductivas y demostrativas que hicieran que en mis exposiciones ganara peso mi posición ante el conflicto

Y como no… apareció LA DIALECTICA entendida como una discusión razonable en torno a cualquier cuestión, que alejara a los incrédulos de nuestra profesión sobre las bondades de la justicia y el llamado “picapleitos”.

Y termino. Si… termino con algo que me gusta decir aun cuando la vida me haya “regalado” la mediación, amigos… SOY ABOGADO

Autor

Francisco Javier Alés Sioli

Abogado y Mediador, Director de la Escuela Sevillana de Mediación desde el año 2007, es Asesor y Delegado en Andalucía del World Mediation Forum, y Embajador de la Paz de la Fundación Argentina CERECO. Se incorpora a la Universidad Internacional Loyola Andalucía como Director del Foro Internacional de Mediadores Profesionales.

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