En la pintura de Juan de Roelas cuentan con ángeles musicantes

Ángeles musicantes en la pintura de Juan de Roelas

En la pintura de Juan de Roelas (1570-1625) aparecen con frecuencia grupos de ángeles en la parte alta de los cuadros, en donde se describen visiones celestiales que coronan el tema que se desarrolla en la parte inferior. Estos ángeles forman racimos de figuras celestiales, que dan un sentido de alegría espiritual.

Este ambiente lo representa el artista por medio de la música: son grupos de ángeles musicantes, que marcan el ambiente de lo sobrenatural. Entre estos ángeles hay los que tocan violas, arpas, violines…

Este modo de sobrenaturalizar la descripción del cielo está inspirado en los muchos pasajes de la Sagrada Escritura, sobre todo, de los Salmos. En estos se describen detalladamente los músicos que van tocando innumerables instrumentos, que dan el ambiente de la alegría en las procesiones. Así lo refleja Juan de Roelas al pintar el cielo en muchas de sus obras.

Pintura de Juan de Roelas en Sevilla

Entre las pinturas de Juan de Roelas en las que aparecen los grupos de ángeles musicantes podemos citar algunas de las que se conservan en diferentes rincones sevillanos.  La Circuncisión (1604-1606) se encuentra en la Iglesia de la Anunciación de Sevilla. La Sagrada Parentela o Alegoría de la Inmaculada (1607-1608) podemos verla en la iglesia de Santa Isabel de Marchena, Sevilla. San Ignacio ante la Inmaculada y la Trinidad (1610) es una pintura que se puede contemplar en la iglesia de los Jesuitas de Sevilla. El Tránsito de San Isidoro (1613) está en la Parroquia de San Isidoro, de Sevilla o  Martirio de San Andrés (1610- 1615) que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

La música pintada como signo de visiones celestiales en la pintura de Juan de Roelas: quizás su adivinación espiritual encontró en estos grupos de ángeles musicantes la mejor manera de desvelar las escenas celestiales en contraste con las de la tierra.

Autor

Fernando García S.J.

Jesuita. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. En 1956 marcha a Japón, en donde es profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sophia (Jochi Daigaku) de Tokio. Es Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y Académico Correspondiente de la de Bellas Artes de Cádiz y de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez. En 1993 le fue concedida por el Emperador de Japón la cruz de la "Orden del Tesoro Sagrado, con distintivo de Rayos Dorados y Rosetas". En la actualidad es Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artístico de Sevilla.

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