El Cristo del Perdón, de Pedro de Campaña, representa la obra de misericordia: Perdonar las Injurias

Perdonar las injurias

En nuestro recorrido por los Obras Corporales de Misericordia, que venimos analizando, Dar de comer al hambrientoDar de beber al sedientoDar posada al necesitado, Vestir al desnudo y Socorrer a los presos y Visitar al enfermo, Enterrar a los muertos, Enseñar al que no sabe, Corregir al que está en errorConsolar al triste, Sufrir con paciencia los defectos de los demás, hoy es el turno de Perdonar las injurias.

Son innumerables las representaciones de la Obra de Misericordia de perdonar las injurias: el perdón de los pecados fue la razón de toda la redención de Cristo. Nos fijamos en  una tabla impresionante de Pedro de Campaña (1503-1580): El Cristo del Perdón, que pertenece a la Hermandad Sacramental de Santa Catalina.

La imagen de Cristo, casi escultórica, parece que se sale de la tabla, en la que ocupa una gran parte de la superficie: sobre un fondo oscuro, destaca con una fuerza increíble la figura de Cristo después de la flagelación.

Está firmada esta obra por Pedro de Campaña en 1546. De su estancia en Italia trae a Sevilla la monumentalidad de Rafael y sus seguidores, que aparecen en sus obras.

Obra de Misericordia: Perdonar las injurias

La mirada compasiva de Cristo es un diálogo sin palabras que dirige a San Pedro, situado a su lado en actitud dolorida por su pecado. Es dramático este gesto de acogida y perdón, que muestra en su figura el poder de un Dios capaz de perdonar.

En ésta, como en tantas obras de Cristo paciente y crucificado, está representada, mejor que en ninguna parte, la Obra de Misericordia: Perdonar las injurias.

El perdón predicado en la Parábolas de la Misericordia (Lc 15), y puesto en práctica en tantos milagros de la vida de Cristo, aparece de un modo impresionante en esta obra de Pedro de Campaña. Es la representación del perdón en esa mirada de Cristo dirigida a San Pedro,que aparece suplicante a la derecha del cuadro, y que sin decir palabra, habla con un silencio todopoderoso.

En ésta, como en tantas obras de la iconografía de Cristo, se nos enseña el modo de poner en práctica esta obra de misericordia: saber perdonar cuando así somos perdonados.

Autor

Fernando García S.J.

Jesuita. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. En 1956 marcha a Japón, en donde es profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sophia (Jochi Daigaku) de Tokio. Es Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y Académico Correspondiente de la de Bellas Artes de Cádiz y de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez. En 1993 le fue concedida por el Emperador de Japón la cruz de la "Orden del Tesoro Sagrado, con distintivo de Rayos Dorados y Rosetas". En la actualidad es Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artístico de Sevilla.

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