La creatividad puede jugar un papel importante en la responsabilidad social corporativa, usando por ejemplo materiales reciclables en el packaging

Packaging con cuidado hacia el medio ambiente

Cuando hablamos de ética, solemos hacerlo desde  el comportamiento corporativo de una organización, desde su misión, visión y sobre todo los valores.

Si profundizamos en este enfoque ético de cualquier organización y nos adentramos en el ámbito de la comunicación, es claro que esta puede y debe ir más allá del mensaje principal que se proyecta en una campaña, y comprobar  que existen muchos mensajes que enviamos al cliente final para influir en su decisión de compra.

En esta línea de mensajes  se encuentra todo lo que rodea al packaging del producto. ¿A que nos estamos refiriendo? El packaging es el proceso de diseño, evaluación, y  producción de paquetes. Puede ser también descrito como un sistema coordinado de preparar mercancías para el transporte, el almacenaje, la logística, la venta y el empleo final por parte del cliente.

Cuidado del medioambiente

Una dimensión global de la ética empresarial, tan publicitada en estos últimos años desde la RSC  nos lleva directamente al cuidado del medio ambiente, uno de sus cuatro pilares fundamentales. El pasado mes de diciembre tuve la oportunidad de asistir en París a la Cumbre Mundial de Cambio Climático, (COP21), y pude comprobar de primera mano el alto grado de compromiso sobre la materia tanto de Estados, como de la sociedad civil y el sector empresarial.

Desde esta introducción, creo que existe una clara relación entre un departamento de marketing en cuanto al diseño del producto incluido el packaging y una visión ética.

Me gustaría llevar la reflexión a una experiencia personal ocurrida esta navidad. Los Reyes Magos me trajeron un regalo, por su aspecto creo que debí portarme bien en el 2015, y al abrirlo vi claro el esfuerzo de presentación por parte de la marca que me ha llevado a escribir este nuevo post.

Los departamentos de marketing deben ir mas allá  de la visión finalista, de venta final, y pueden incorporar mayor valor a sus productos, dotando de coherencia corporativa, apuntando directamente a los valores de la organización,  ya que el cuidado del medio ambiente es hoy una prioridad para todas las grandes empresas, tan solo hay que analizar los programas de RSC de cada una para darnos cuenta como la magnitud medioambiental ha ganado protagonismo en los compromisos empresariales.

Como podréis ver en la foto que acompaña el post, cuatro envases para un producto, sin material reciclable ninguno, todo “usar y tirar”. La creatividad debe ser una variable desde la que construir el producto de manera coherente, y no solo el intento de hacer atractivo el producto desalineando el producto final de los valores corporativos.

Valor añadido al producto final

No se trata o no es mi intención  hacer crítica  sin más, sino también proponer y  desarrollar una reflexión sobre el futuro en este ámbito del trabajo de los departamentos de Marketing y Comunicación aliados y cada vez trabajando más coordinados con los ámbitos corporativos de una compañía como es el espacio de la RSC, para  ser capaces de dotar al producto final de un valor añadido que vaya más allá del desarrollo atractivo con buen precio, diseño atrayente y bien expuesto.

Debemos  ser capaces de dotar al producto final de coherencia con los valores de la empresa. En nuestro caso dotando a  nuestro envase de materiales reciclables, por ejemplo, que además abran un abanico de nuevas posibilidades y nuevos materiales utilizables  y además de oportunidades de comunicarnos  con el cliente desde esta preocupación dando un claro valor diferencial de compromiso tanto en la forma como en el fondo de cada organización con el cuidado del medio ambiente.

El consumidor cada vez es más sensible con este tipo de acciones y la elección de compra puede decantarse por estos detalles hacia nuestro producto además de aportar coherencia desde el producto final en cohesión con los valores de la compañía,  fortaleciendo una línea de compromiso medioambiental que tan solo puede reportarnos beneficios a todos los niveles y que sí o sí solo puede sumar y  por tanto contribuyendo a que  nuestra organización sea más sólida y preparada para los retos del futuro, o ¿quizás del presente?.

Feliz año 2016.

Autor

Eduardo López Ramiro

Eduardo Lopez Ramiro, profesional con más de diez años de trabajo en Comunicación Social en las diferentes ramas de la misma: sensibilización, marketing relacional, marketing directo, redes sociales, canales on line, fundraising y RSC. “Creo en la importancia de relacionar ética y consumo en una triple dirección: desde el consumidor hacia el producto y la compañía, y viceversa".

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