El psicólogo, profesional clave en los problemas de salud mental

La prevención es relevante en el tratamiento de problemas de salud mental.

La Organización Mundial de la Salud (WHO, 2006) describe la salud como un “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como ausencia de afecciones o enfermedades”.

Esta definición, se encuentra apoyada por el para­digma biopsicosocial de la salud (Engel, 1977), que señala tres áreas donde se asienta la salud de las personas: la parte biológica, la parte psicológica y el contexto social. Esta concepción de la salud señala claramente como la salud mental, es parte inte­gral de la salud de la persona.

Los determinantes de la salud mental incluyen características, tales como la capacidad para gestionar nuestros pensamientos, emociones, comportamientos e interacciones con los demás y el entorno. Cuando las personas presentan dificultades para manejar este tipo de características, es cuando puede aparecer algún problema relacionado con la salud mental (WHO, 2013).

Prevención para el tratamiento en problemas de salud mental

Las personas con trastornos mentales presentan tasas muy elevadas de dis­capacidad y mortalidad. Por ejemplo, las predicciones estimadas sobre la mortalidad y carga de enfermedad para la depresión, muestran que ésta se encontrará dentro de las tres principales causas de carga de enfermedad a nivel mundial, convirtiéndose en la primera causa de discapacidad para el año 2030 (Mather y Loncar, 2006).

Estos datos señalan la relevancia de tener profesionales que sepan abordar tanto la prevención como el tratamiento en problemas de salud mental, siendo las/los psicólogas/os agentes clave en dicha tarea. La eficacia del trabajo de las/los psicólogas/os queda demostrada tanto en poblaciones infanto/juveniles como en poblaciones de adultos, generando un cambio terapéutico beneficioso para la persona (Kazdin y Weisz, 2003)

La evidencia empírica recogida hasta el momento, muestra las intervenciones psicológicas como efectivas y eficaces (Murphy, Cooper, Hollon, y Fairburn, 2009), proporcionando la psicoterapia pautas de tratamientos para aquellas personas que sufren algún problema de salud mental (David y Montgomery, 2010).

Referencias

  • Engel, G. (1977). The Need Medical Model: A Challenger for Biomedicine. Science, 196 (4286), 129-136.
  • David, D., y Montgomery, G. (2011). The Scientific Status of Psychotherapies: A New Evaluative Framework for Evidence-Based Psychosocial Interventions. Clinical Psychology: Science and Practice, 18, 89-99.
  • Lambert, M. J., y Ogles, B. M. (2004). The efficacy and effectiveness of psychotherapy. In M. J. Lambert (Ed.), Bergin and Garfield’s handbook of psychotherapy and behavior change (5th Ed). New York: Wiley. 
  • Mathers, C. D. y Loncar, D. (2006). Projections of Global Mortality and Burden of Dis­ease from 2002 to 2030. PLoS medicine. 3(11), e442.
  • Murphy, R., Cooper, Z., Hollon, S. D., & Fairburn, C. G. (2009). How do psychological treatments work? Investigating mediators of change. Behaviour Research and Therapy, 47, 1-5.
  • Kazdin, A. E., & Nock, M. K. (2003). Delineating mechanisms of change in child and adolescent therapy: methodological issues and research recommendations. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 44, 1116–1129.
  • World Health Organization. (2013). Plan de acción sobre salud mental: 2013-2020. Geneva, Switzerland: World Health Organization.
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Desireé Navas

Desireé Navas es profesora asociada en el departamento de Psicología y profesora en el Máster Universitario de Psicología General Sanitaria de la Universidad Loyola Andalucía.

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