¿Conoces la aplicación de las técnicas de Manejo de Contingencias para el tratamiento del tabaquismo?

tratamiento del tabaquismo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente existen aproximadamente 1,100 millones de fumadores en todo el mundo y se estima que en el año 2025 esta cifra alcanzará los 1,600 millones de fumadores. Y, debido a las consecuencias asociadas al consumo de tabaco, este proceso adictivo se considera en la actualidad la principal causa evitable de mortalidad y morbilidad en todo el mundo.

No obstante, a pesar de tales consecuencias negativas en España el tabaco constituye una de las sustancias más consumidas junto con el alcohol, el cannabis y los hipnosedantes. En la última Encuesta Domiciliaria sobre el Alcohol y Drogas en España (EDADES) desarrollada por el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD), el 69,7% de los encuestados dentro de la franja de edad de los 15 a los 64 años ha fumado alguna vez en la vida y el 40,9% lo ha hecho en los últimos 12 meses. Además, el 38,8% de los encuestados ha fumado en los últimos 30 días y el 34% consume tabaco diariamente.

El abandono del consumo de tabaco constituye un objetivo de salud pública prioritario. Los beneficios de dejar de fumar implican la reducción del riesgo para la mayor parte de enfermedades causadas por el tabaco y el incremento tanto de la calidad como de la esperanza de vida. Por ello, cada año miles de fumadores intentan dejar de fumar.

Eficacia en el tratamiento del tabaquismo

No obstante, a pesar de que existen multitud de programas tanto farmacológicos como psicológicos para dejar de fumar, muchas personas no logran abandonar este hábito y otros tantos recaen a medio y largo plazo tras un período inicial de abstinencia. Por ello, hoy día se está abogando por la implantación de medidas y tratamientos novedosos que logren ayudar a los fumadores a dejar de fumar.

En los últimos años, las técnicas de Manejo de Contingencias (MC), basadas en los principios del condicionamiento operante, han tenido un fuerte desarrollo y diversos estudios han mostrado que se trata de una estrategia eficaz para el tratamiento de la adicción a diferentes tipos de drogas y con diversas poblaciones.

Los programas de MC se basan en el principio de la teoría del comportamiento en el que el consumo de sustancias es una conducta aprendida. La evidencia científica ha demostrado que el reforzamiento juega un papel importante, no solo en la génesis y el mantenimiento del uso de drogas, sino también en la recuperación de las conductas adictivas. Cualquier comportamiento de uso de drogas ocurre en un contexto de contingencias ambientales que hacen que la ocurrencia de la conducta sea más o menos probable.

Bajo esta premisa, el uso de tabaco se mantiene a través del condicionamiento operante vía los efectos del reforzamiento bioquímico de la nicotina y de otros estímulos ambientales asociados a dicha conducta. De esta forma, la técnica de MC representa una estrategia diseñada para proporcionar reforzadores alternativos que compiten con el reforzamiento asociado al uso del tabaco.

Normalmente, el consumo de una determinada sustancia se selecciona como objetivo de cambio y se entregan reforzadores tangibles a los pacientes cuando reducen dicho consumo o logran la abstinencia (verificado a través de medidas de autoinforme y pruebas bioquímicas como monóxido de carbono en aire espirado y cotinina en orina). Cuando la analítica es negativa (ausencia de droga), el paciente recibe el reforzador.

Por el contrario, si la analítica es positiva, el paciente no recibe dicho reforzador y en ocasiones puede tener incluso otras consecuencias negativas asociadas. Se introducen normalmente reforzadores que promocionan conductas y hábitos alternativos a la conducta de fumar, tales como entradas a gimnasios, compras deportivas, sesiones de masajes, cuidados personales, etc.

Este tipo de intervenciones han demostrado su eficacia para adolescentes y jóvenes, adultos, mujeres embarazadas, pacientes dependientes de otras sustancias además de la nicotina, así como para otro tipo de pacientes tales como personas con esquizofrenia y otro tipo de trastornos psicóticos o pacientes diagnosticados con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

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Carla López

Carla López

Carla López es doctora en Psicología y en el Máster Universitario en Psicología General Sanitaria imparte la asignatura de Intervención psicológica en adicciones y dependencias.

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