Nueva resolución del ICAC sobre instrumentos financieros y regulación mercantil

Nueva resolución del ICAC sobre instrumentos financieros y regulación mercantil.

El pasado mes de marzo se ha publicado una importante resolución del ICAC[1] en la que se desarrollan los criterios de presentación de instrumentos financieros y otros aspectos contables relacionados con la regulación mercantil de las sociedades de capital[2], que será de aplicación a las cuentas anuales de los ejercicios iniciados a partir de 1 de enero de 2020.

Presentación de Instrumentos Financieros en las Cuentas Anuales de las empresas

Los criterios de presentación de los instrumentos financieros se basan en la “Norma Internacional de Contabilidad sobre Instrumentos financieros. Presentación”, emitida por el IASB, que fue adoptada por la Unión Europea (NIC-UE 32) en 2008 y que se encuentra actualmente en vigor.

Esta norma, establece los criterios para diferenciar en qué casos un instrumento financiero emitido por una empresa debe registrarse como pasivo financiero y en qué casos debe registrarse como instrumento de capital (patrimonio neto), siendo la clave de dicha clasificación el fondo económico y no la forma jurídica de la operación. Resumidamente, se considera pasivo financiero en las cuentas del emisor cualquier instrumento que obligue a la empresa a realizar algún pago, aunque su forma jurídica sea de instrumento de capital.

Por ejemplo, determinadas emisiones de acciones rescatables o que dan derecho al tenedor a un dividendo o remuneración predeterminado, se presentan como pasivo financiero en el balance de situación del emisor. En consonancia con ello, los dividendos que se devenguen en tal tipo de acciones, se reconocen como gasto financiero en la cuenta de pérdidas y ganancias.

Aspectos contables de la regulación mercantil

La legislación mercantil establece numerosos preceptos para regular situaciones y operaciones tales como: i) reducción obligatoria de capital social y disolución obligatoria a causa de pérdidas, ii) distribución de dividendos, iii) autocartera, etc., en las que se mencionan magnitudes de índole contable, como patrimonio neto y beneficio distribuible.

Sin embargo, dichas magnitudes, a efectos mercantiles, tienen un método de cálculo diferente al contable; por ello, la resolución desarrolla los criterios que deben aplicarse para su apropiado cómputo. Por ejemplo, las emisiones de acciones que hayan sido presentadas contablemente como pasivo financiero, deben considerarse como patrimonio neto a efectos mercantiles. Paralelamente, la retribución a las acciones presentadas como pasivo financiero que contablemente ha sido reconocida como gasto financiero, debe considerarse como distribución de beneficios a efectos mercantiles.

Estos y otros muchos casos de aspectos contables relacionados con la legislación mercantil se incluyen en la resolución que resulta, en algunos puntos, densa y confusa, dejando a veces la posibilidad de interpretaciones diversas. Necesitaremos algún tiempo de análisis y, sobre todo, de aplicación práctica para llegar a conclusiones apropiadas.

Referencias

[1] Resolución del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas publicada en el BOE de fecha 11 de marzo de 2019.

[2] Texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, y en la Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles.

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Felipe Herranz

Felipe Herranz

Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales. Presidente de FAIF (Foro AECA de Instrumentos Financieros). Member of the User Panel Working Group at EFRAG. Profesor del Master en Auditoría y Finanzas de Loyola.

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