Los beneficios del coaching

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“La mente no es un vaso para llenar, sino una lámpara para encender” (Plutarco)

Más del 80% de los alumnos de estudios superiores dicen haber presentado estrés académico (Barraza & Rodríguez, 2010). Por tanto, el estrés se convierte en una variable más que entra en juego cuando nos planteamos alcanzar determinados niveles de rendimiento. Si vivimos con altos niveles de estrés como estudiante, ¿cómo podemos conseguir los resultados deseados? Y si nuestra mente es desafiada por nuevos conocimientos, ¿qué herramientas nos ayudarán a encender nuestra brújula interna?

Un camino podría ser un proceso de desarrollo personal junto a la figura de un coach. El coaching se entiende como una técnica científica que permite liberar el talento y potencial de una persona, un equipo de trabajo o una organización, maximizando la efectividad a través de un plan de acción acordado (Bayón Mariné, 2010:16). El proceso está enfocado hacia tres áreas principales:

  • La toma de conciencia: ayuda a reflexionar sobre sus problemas, dudas, objetivos, identidad, valores, expectativas, etc.
  • La responsabilidad que tiene sobre su vida, sus actos y los efectos de los mismos.
  • El plan de acción como la vía para el cambio y la transformación.

La etimología de la palabra coaching (“kocsiszeker”, que evolucionará como coche en español), encierra la esencia de la principal función de un coach: ser el medio para llevar a una persona de forma rápida y segura desde su estado actual hacia su estado deseado. En ese tránsito hacia el estado deseado, el estudiante puede obtener muchos beneficios:

Beneficios del coaching

  • Lograr mayor autoconocimiento para la definición de objetivos: Cuando trazamos nuestras metas, es fundamental conocerse a uno mismo. ¿Cómo puedo saber a dónde voy sino sé, entre otras cosas, qué quiero, cuáles son mis emociones hacia determinada meta, cuáles son mis mayores apoyos u obstáculos?
  • Aumentar su creatividad y su capacidad de resiliencia: El coach te anima a re-crear la realidad y explorar nuevas alternativas. Esto te llevará a ampliar tus límites y eliminar bloqueos emocionales. La persona que recibe el proceso de coaching ha de su asumir la responsabilidad de sus actos y entrenar su capacidad de adaptación al cambio constante y continuo de nuestro entorno.
  • Mejorar las habilidades comunicativas e interpersonales: Se amplían las habilidades comunicativas y de relación interpersonal ya que cuanto más me conozco, más puedo conectar con otras personas. Se trata de entender nuestras diferencias para trabajar con el otro desde una visión global.
  • Reducir el estrés y mejorar su gestión del tiempo: El coaching ayuda a organizar nuestras metas y priorizar nuestras actividades. Además, podemos averiguar cuáles son los elementos que estresan nuestra vida y, desde ahí, trabajar sobre ellos para gestionar emocionalmente su impacto en nuestro rendimiento.
  • Enfocarse hacia resultados extraordinarios: Cuando cambiamos las creencias limitantes por otras potenciadoras, nuestro límite de lo posible o lo imposible también se mueve. Y logramos alcanzar resultados extra-ordinarios.

Con todos estos beneficios, un proceso de coaching ayuda a nuestros alumnos a explorar y expandir su talento durante el periodo académico. Pero, sin duda, ese entrenamiento será una valiosa brújula para guiar su futuro profesional.

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Ana López Sousa

Ana López Sousa

Licenciada en periodismo y comunicación audiovisual. Es Coach Ejecutiva, Creativa y Liderazgo Transformador. Fundadora de Glocalchange. Coordina área de Coaching y es profesora de Habilidades en Loyola Leadership School.

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