Las DAFAS y el IRPF 2016

  1. INTRODUCCIÓN.

En un «siglo de siglas», la expresión DAFAS puede resultar desconocida para el común de los mortales, pero para el profesional o experto implicado en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF), cuya campaña relativa al ejercicio 2016 está en plena actualidad, significa simplemente un acrónimo por «deducciones por familia numerosa y personas con discapacidad».

Estas deducciones, que operan sobre el parámetro cuota diferencial del IRPF y son íntegramente de carácter estatal (no son compartidas con las Comunidades Autónomas), se regulan, básicamente, en el artículo 81 bis y en la Disposición Adicional 42 ª de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del IRPF (en adelante, LIRPF), y vienen caracterizadas por su originalidad.

Sus particularidades son varias, empezando porque no operan como los créditos de impuesto tradicionales sobre la cuota íntegra del IRPF, sino sobre otra partida: la cuota diferencial (definida en el artículo 56.6 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria), porque se vinculan a una prestación del obligado tributario a la Seguridad Social (primero, a un trabajo activo; después, ampliada a otras situaciones, caso de la existencia de una prestación por desempleo), porque pueden cobrarse de manera anticipada, porque no conllevan la existencia de pagos a cuenta del IRPF anticipados, etc.

En suma, se trata más que de deducciones en la cuota, de auténticos «impuestos negativos», de prestaciones públicas que deberían ser abonadas por la Seguridad Social y cuya naturaleza y funciones se encuadran más dentro de las modernas polémicas acerca de la posible existencia de una «renta universal» que del significado tradicional de un beneficio fiscal.

Tras la LIRPF, su regulación posterior se ha completado con el artículo 60 bis del Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el cual se aprueba el Reglamento del IRPF, la Orden HAP/2486/2014, de 29 de diciembre, por la que se aprueba el modelo 143 para la solicitud de abono anticipado de las DAFAS y la Orden HFP/105/2017, de 6 de febrero, en la cual se regulan los modelos 121 y 122 que pretenden regularizar algunos supuestos de esta deducción que no van ligados al pago anticipado o a la regularización en la propia autoliquidación del IRPF.

  1. ALGUNOS ASPECTOS DEBATIDOS DE LAS DAFAS.

Su carácter «extraño» a la estructura del IRPF se ha traducido en varios problemas de aplicación, algunos de los cuales se tratan, precisamente, de resolver en esta campaña, como ha sucedido con la publicación de los precitados modelos 121 y 122 que solucionan situaciones de utilización de estas DAFAS no previstas con anterioridad.

Las dos deducciones son compatibles entre sí, pero es incompatible la deducción por familia numerosa y la deducción por ascendiente con dos hijos.

Se han generado también problemas sobre qué descendientes acogidos dan derecho a esta deducción. Al respecto, cabe señalar, en primer lugar, que el término «acogido» responde a lo establecido en la regulación civil y que esta ha cambiado tras la entrada en vigor de la nueva Ley de Jurisdicción Voluntaria.

Todas las modalidades de acogimiento dan derecho al mínimo por descendientes y a la deducción, incluyendo la de carácter no preadoptivo, pues esta modalidad da derecho a la deducción por descendientes (consulta vinculante de la Dirección General de Tributos; en adelante, CDGTV 2029-13); pero al mínimo incrementado y a la deducción correlativa, únicamente el acogimiento permanente y el preadoptivo (ahora, «delegación de guarda con fines de adopción»).

Dado que, ahora, se puede tener derecho a las DAFA en circunstancias de desempleo, es importante recordar que se ha de percibir una prestación por este estado, no bastando estar apuntado como demandante de empleo y, además, las prestaciones percibidas han de tener carácter contributivo o tratarse de determinados subsidios por desempleo, verbigracia, los abonados por el Plan PREPARA, pero no si lo percibido son rentas mínimas o el salario social que abonan algunas CCAA.

También da derecho a la DAFA la percepción de pensiones públicas, mas  no las percibidas por la Ley de Dependencia o las prestaciones familiares abonadas por la Seguridad Social, por ejemplo, por nacimiento o adopción de hijo; pero sí la obtenida por incapacidad laboral temporal, CDGTV 3236-15.

No dan derecho los pagos por ¨prejubilación» y las prestaciones por excedencia.

Es interesante recordar que la sentencia del Tribunal Constitucional de 27 de abril de 2015 ha negado la eficacia constitutiva de un título de familia numerosa, atribuyéndolo carácter puramente declarativo; así, si no he procedido a su renovación, aunque el contribuyente tenga el derecho «sutantivo», es decir, disponer de los requisitos para ser calificado como de familia numerosa, no podré gozar de este beneficio.

Esta tesis nos parece inaceptable porque atenta al carácter de derecho subjetivo de las situaciones familiares, pero es doctrina constitucional.

Sin embargo, si el título estaba caducado y se reconoce con posterioridad, se deben también restablecer todos los beneficios fiscales vinculados a los períodos impositivos en los cuales el título estaba caducado.

¿En casos de «custodia compartida» de los hijos, quién tiene el derecho?. Es un asunto debatido, para algunos, los DAFA deben partirse por la mitad; para otros, al no decir nada la Ley, es posible que cada contribuyente pueda gozar de la totalidad de las deducciones que le correspondan. También en este ejemplo puede darse la cesión del derecho entre los ex-cónyuges.

Mientras que, en los casos de los trabajadores, el límite máximo de la deducción es el importe de las cotizaciones y cuotas totales abonadas a la Seguridad Social o Mutualidad alternativa, no hay tal restricción en parados y pensionistas.

En el caso de declaración conjunta, la AEAT entiende que ha existido una cesión implícita de la deducción por descendientes (la deducción por familia numerosa no se puede ceder).

Y así, sucesivamente; en suma, demasiadas dudas para unas deducciones tan ajenas al cuerpo del impuesto.

Domingo Carbajo Vasco.

 

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Domingo Carbajo Vasco

Domingo Carbajo Vasco

Domingo Carbajo Vasco es Inspector de Hacienda del Estado, Economista, Abogado y Profesor en diferentes instituciones y escuelas. Posee experiencia internacional, en asuntos europeos, Twinnings y otras materias de consultoría fiscal y financiera.

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