Pasión y vocación: la transformación definitiva en profesionales

Pasión y vocación

Ya estamos en abril. Y con él, para la mayoría de vosotros, alumnos de posgrado de Loyola Leadership School, comienza la recta final de uno de vuestros grandes proyectos vitales: la transformación definitiva en profesionales.

Después de un año académico prácticamente consumido, casi todas las tardes ocupadas con clases, noches de desvelo para terminar el último trabajo de la semana, parece que vemos la luz del final del túnel.

El inicio de esta recta final, que os va a definir a muchos por el esfuerzo y disciplina que mantengáis en plena temporada de buen tiempo, suele coincidir con la semana santa, unos días de pasión, vocación y también de transformación.

Haciendo una traslación a vuestra trayectoria profesional, será precisamente la pasión por lo que hacéis lo que seguramente os llevará lejos en vuestra trayectoria.

La pasión por lo que hacéis, por el trayecto, os llevará a aprender más, a ser mejores, a dedicar horas sin descanso. Os ayudará a crecer, a un desarrollo profesional que, si va acompañado por otros elementos como los valores, se traducirá en muchos grandes éxitos.

Pero no hay pasión suficiente si no está sostenida por una vocación. Y posiblemente no hay mejor momento para descubrir si tenéis vocación por lo que hacéis, que los momentos de presión como éste. Si la pasión es vuestra potencia, la vocación es vuestro motor (motivación).

Si contáis con pasión y vocación, con esta fórmula muchos de vosotros llegaréis lejos. Algunos, muy muy lejos. La prueba la tenemos en nuestro histórico: Entre nuestros antiguos alumnos ya hemos tenido altos directivos y presidentes de grandes compañías. Y seguiremos teniéndolos.

Un consejo para el camino

Entraréis en un mundo nuevo, el profesional, muy diferente del que venís. Vuestra trayectoria estará llena de decisiones, y en vuestro desarrollo iréis creciendo en responsabilidad y poder. Cuidado.

Si tienes la suerte de crecer mucho y rápido, no olvides que eres mortal.

En la antigua Roma, los generales y emperadores atesoraban grandes cuotas de poder, tanto, que durante los desfiles, donde recibían gran cantidad de vítores y agasajos, llevaban detrás a un esclavo que le susurraba al oído “recuerda que eres mortal”, “recuerda que eres humano”.

La intención era clara: Que tanto poder no les llevara a tomar decisiones fuera de la ley o las costumbres, conducidos por la soberbia.

Desatad toda la pasión por lo que hacéis. Creced. Os deseo muchos éxitos.

En el camino, no olvidéis: sois humanos.

ComparteShare on Facebook18Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0
Manuel Alejandro Cardenete

Manuel Alejandro Cardenete

Vicerrector de Postgrado y Catedrático de Economía en Universidad Loyola Andalucía. Director de Loyola Leadership School. Es Presidente de la Comisión de Estrategia Empresarial de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Presidente de la Asociación Andaluza de Ciencia Regional, Académico de la Academia Andaluza de Ciencia Regional y Council Member International Input-Ouput Association.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *