¿En qué consiste la evaluación neuropsicológica?

Evaluación neuropsicológica

En los últimos años el auge de las neurociencias ha ayudado a que la neuropsicología sea una disciplina en desarrollo y cada vez más conocida en España, aunque la neuropsicología comienza a surgir en 1940 con el trabajo de Alexander Romanovich Luria en la Unión Soviética, y que rápidamente se dio a conocer su Teoría sobre la localización sistémico-dinámica de las funciones psicológicas superiores, y el concepto de que las funciones cognitivas son un sistema funcional, estando una función en distintas áreas cerebrales y un área implicando a distintas funciones.

Para él, el neuropsicólogo clínico se encargaba de detectar las funciones afectadas en el paciente, qué trastorno existe y cuál es el área cerebral funcional afectada, así como planificar la posible reestructuración del sistema funcional.

Hoy por hoy somos muchos los neuropsicólogos clínicos que seguimos su modelo en la evaluación del paciente y tenemos como objetivo la valoración del funcionamiento cognitivo, emocional y conductual de la persona ante un Daño Cerebral Adquirido (DCA) o sospecha por otra patología neurológica, la orientación diagnóstica, así como la indicación, coordinación y ejecución del tratamiento neuropsicológico pertinente.

Para ello hay que tener en cuenta que no podemos ceñirnos a una evaluación cuantitativa mediante test neuropsicológicos, que si bien son muy necesarios no son suficientes, y debemos hacer hincapié en el aspecto clínico tanto observacional como basado en los síntomas específicos de ciertas patologías.

Las claves de la evaluación neuropsicológica

Una evaluación neuropsicológica debe incluir una entrevista con el paciente y con sus familiares, donde se aborden cuestiones básicas como datos sociodemográficos y entorno socio-familiar, el motivo de consulta, antecedentes médicos de interés e informes de pruebas realizadas, ingresos, cirugía, etc. así como antecedentes de trastornos psicopatológicos y problemas cognitivos, emocionales y conductuales actuales.

Para la exploración de síntomas cognitivos emplearemos las herramientas o test neuropsicológicos que nos ayudan a determinar el nivel de ejecución en base a datos normativos y ayudan a la focalización y localización del daño cerebral, también nos permitirá la realización de estudios de evolución y resultados de tratamientos que nos aporten evidencias.

Una vez tenemos todos los datos cuantitativos y cualitativos debemos formular la hipótesis pertinente sobre qué sistemas funcionales pueden estar afectados, y en función del perfil de afectación cognitiva orientar el diagnóstico y su tratamiento.

La evaluación neuropsicológica requiere tiempo de exploración suficiente para poder valorar y posteriormente interpretar adecuadamente todos estos aspectos, la neuropsicología clínica por tanto reside en el neuropsicólogo, no en los test.

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Olga Prian Serrano

Olga Prian Serrano

Licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla. En el campo de la Neuropsicología se centra en valoración y seguimiento en Cirugía de Epilepsia Neuropsicóloga clínica en Instituto de especialidades Neurológicas (IENSA). Profesora en el master de Neuropsicología de Loyola Leadership School.

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