¿Es la brecha tecnológica una amenaza para mi empleo?

transformación digital

Sí, pero tranquilos, podemos trabajar en transformar la amenaza en oportunidad. Son muchos los informes que alertan sobre la desaparición, más a corto/medio que a largo plazo, de determinada tipología de puestos de trabajo, incluso de ocupaciones y profesiones. Lógicamente se reconoce en estos mismos informes que como contrapartida aparecerán nuevos puestos, nuevas ocupaciones, nuevas profesiones. Lo importante, por supuesto, será el balance. Y creo que ningún estudio, por riguroso que sea, es fiable respecto a si ese balance será positivo, negativo o neutro. Cómo este blog no pretende dirigirse hacia personalidades con capacidad para influir en grandes estrategias, macrocifras, o en la evolución de la economía y la empresa mundial, mi consejo para los lectores es convertirse en pescadores, para recoger las ganancias del río revuelto.

Desde la iniciativa personal, convirtamos la amenaza en oportunidad. No dejemos pasar el tiempo a ver qué ocurre y en función de ello ya veré cómo me adapto y cubro mi brecha digital. Anticipemos lo máximo posible. Y ¿cómo lo hago? Ojalá hubiera recetas, pero a falta de ellas, quizá sean útiles algunos consejos, que también deberían valer para las organizaciones y su responsabilidad para con sus profesionales:

Lo primero es desterrar ya la idea de que “esto no va conmigo”. El tsunami, de una manera u otra, nos llegará a todos. Y un cierto grado de brecha digital voy a sufrir. Así que ¿qué tengo que hacer?: en esencia, intensificar mi desarrollo de conocimientos y habilidades. Eso significa, leer, estudiar, entrenar. Tanto lo puramente tecnológico que esté en nuestro ámbito de actuación profesional (y ojo, sin miedo, que la digitalización ha «socializado» la tecnología y la ha puesto al alcance de cualquiera), como lo propiamente cultural. Saber qué es el bitcoin, el internet de las cosas, el SEO, la gamificación, la metodología Agile, la ciberseguridad, moverse en las redes sociales, el employee advocacy, etc., no es cosa de frikis. Es parte de nuestra realidad cotidiana en el mundo de las organizaciones, con la que debemos sentirnos familiarizados.

Y, por último, y tan importante o más que lo anterior, no dar la espalda sino abrazar la necesidad de realizar esfuerzos por desarrollar las competencias del mañana (que ya son del hoy): adaptación, trabajo colaborativo, resolución efectiva de retos (con foco digital), influencia y comunicación (aprovechando de nuevo vías digitales, rrss, etc.), asunción de riesgos, etc.

El profesional que viva una realidad empresarial como la descrita antes, evolucionada tecnológicamente (sin miedo), adaptada culturalmente (personas del hoy), y desarrollada en las competencias clave, habrá transformado su perspectiva de empleabilidad desde un mundo amenazante, a un universo de oportunidades.

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Alfonso Medina Echeverría

Alfonso Medina Echeverría

Licenciado en Ciencias económicas y empresariales, por la universidad de Sevilla, es consejero delegado de Dopp Consultores. Es profesor en el Master de Dirección de personas y gestión del talento, donde es responsable de la asignatura de Consultoría interna y externa.

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