El papel de los blogs corporativos en la tormenta de la infoxicación

blogs corporativos

Ante la invitación del equipo de Loyola Leadership School a participar en su blog, me han surgido multitud de reflexiones sobre el papel de los blogs corporativos en el universo actual de Internet y su utilidad para las organizaciones.

Unas ideas que quería compartir con vosotros. Unos pensamientos que pasan necesariamente por realizar una mirada introspectiva al desarrollo de estas plataformas sociales.

Pasos en la evolución de los blogs corporativos

En primer lugar, creo que es fundamental retroceder al momento en el que los blogs corporativos surgieron. En los comienzos de la denominada Web 2.0, miles de usuarios revolucionaron Internet compartiendo información y conocimientos a través de sus bitácoras personales. Unas plataformas digitales de fácil acceso, que tenían un alcance potencialmente global y democratizaban definitivamente el contenido.

Por primera vez en la historia de la humanidad no era necesario ser un medio de comunicación o una organización para compartir contenidos con el resto del mundo.

Si retrocedemos a ese momento, veremos que numerosas organizaciones decidieron apostar por estas nuevas herramientas, dando lugar a lo que denominamos la época dorada de los blogs corporativos. En aquel entonces, bastaba con tener un blog para destacar frente a tus competidores y ser reconocido como empresa innovadora y líder en el ámbito de Internet.

Pero llegó un momento en el que tener un blog no era suficiente -todos los competidores lo tenían-, sino que ahora debía ser actualizado continuamente para diferenciarnos. Una fase que también duró muy poco tiempo y que evolucionó hasta la actual etapa que nos exige realizar una apuesta progresiva por ofrecer contenidos realmente de valor para nuestros públicos.

¿Qué quiero decir con contenidos de valor?

Aportar contenidos de valor, relevantes para los usuarios, implica grandes dosis de empatía y sentido común. Tenemos que ponernos en su lugar, preocuparnos por sus intereses, inquietudes y por lo que realmente esperan de nosotros como organización.

Junto a esto, ofrecer contenidos de valor supone realizar una inversión en nuevos formatos. Ya lo decía el desaparecido Sartori, somos “Homo Videns” que no aguantamos un texto y queremos que nos lo cuenten todo con imágenes.

Es bien sabido que en Internet raramente leemos, y si lo hacemos, nuestros hábitos son diferentes: escaneamos el texto en busca de la información relevante, leemos siguiendo el denominado “patrón F”, nos cuesta mantener la atención, etc. Todos estos ingredientes hacen que el crecimiento del video sea ya imparable.

Claves para tener un blog realmente útil

Dicho esto, es cierto que los blogs corporativos pueden jugar un papel fundamental en las estrategias de generación de contenidos y posicionamiento de las organizaciones.

De hecho, considero que su papel natural es convertirse en el “campamento base” de nuestra estrategia de medios sociales en el que el resto de perfiles digitales pueda apoyarse. Sin embargo, para que esto pueda producirse y los blogs sean realmente útiles para nuestra organización debemos tener en cuenta varios aspectos:

  • En línea con mi reflexión inicial, hemos de tener en mente que la calidad del contenido de los mismos resulta crucial. Este implica dar un paso atrás y definir una estrategia que aporte un enfoque de contenidos efectivamente valioso para nuestros públicos. Haciendo de nuevo referencia a la empatía, siempre les digo a mis clientes: ¿tú te “tragarías” ese contenido?, entonces cómo esperas que se lo “traguen” tus clientes. Haz algo que realmente les interese, que les puedes aportar lo que otros no puedan.
  • Junto a esto, debemos apostar por contenidos ajustados a las formas de consumo de los usuarios. Ya no basta con textos, hay que apostar por las imágenes, los formatos interactivos y especialmente los vídeos.
  • Mantener un espíritu crítico con nuestro blog corporativo y preguntarnos continuamente: ¿realmente está aportando a nuestra organización o se ha convertido en un lastre que absorbe demasiados recursos?
  • Todo esto apoyado por una evaluación continua de los resultados para apostar por los contenidos y formatos que mejor están funcionando y dejar de utilizar recursos en los que no aporten valor.

¿Una gota en una tormenta de infoxicación?

Dicho todo esto, la gran duda que me inquieta ahora es si este texto aportará realmente algo a los lectores o se convertirá en otra gota de agua que haga aún más intensa esa tormenta de infoxicación que sufrimos ahora.

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Andrés del Toro

Andrés del Toro

Doctor en Relaciones públicas, publicidad y comunicación aplicada. Profesor, investigador y consultor especializado en Comunicación y Medios Sociales. Ha sido Account Director en Social@Ogilvy / Ogilvy Public Relations. Director del Master en Dirección de Comunicación Corporativa y Digital de Loyola Leadership School.

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