¿El fin de la enseñanza presencial?

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“Los estudiantes obtienen resultados similares estudiando a través de un MOOC o asistiendo a clases tradicionales de la misma asignatura”. Este es uno de los resultados del estudio realizado en el MIT el pasado otoño de 2016, cuando se permitió a los estudiantes elegir estudiar la materia Circuitos y electrónica de forma presencial o a través de un MOOC en la plataforma edX.

Ante evidencias como esta, surgen (por lo menos) dos preguntas: ¿cuál es el futuro de las universidades? ¿Qué puede aportar la formación presencial si Internet y las distintas opciones de enseñanza online ya nos proporcionan los contenidos necesarios para nuestro aprendizaje?

La paradoja es que en este momento, cuando toda la información está al alcance de un click, es cuando más necesaria es la figura del docente, aunque significativamente redirigida hacia aquello en lo que más valor puede aportar al alumno: la propia persona.

Poder acceder a los contenidos de una asignatura, incluso a la evaluación de ciertos conocimientos, a través de una plataforma virtual, establece por un lado nuevos espacios de interacción entre el profesor y el alumno, permitiendo flexibilizar y personalizar los ritmos de enseñanza y adaptando los contenidos a los distintos estilos de aprendizaje de cada estudiante.

Pero además abre un espacio maravilloso en el tiempo de clase, en la interacción física con compañeros y profesores, para desarrollar un pensamiento crítico a partir de la información recibida (como las tertulias dialógicas); para aplicar de forma práctica los conceptos y contenidos (con metodologías como el análisis de caso, el aprendizaje basado en proyectos o el design thinking), o para analizar la realidad en la que se inserta nuestro aprendizaje a través del conocimiento experto que el docente puede aportar, bien gracias a la actividad investigadora que desarrolla en la universidad o a su propia experiencia profesional.

El objetivo no es ya que el alumno aprenda algo, sino que aprenda algo para algo, que le proporcione un sentido a ese aprendizaje, y que su formación esté igualmente impregnada de una serie de valores humanos y éticos que permitan que el ejercicio profesional revierta positivamente en la sociedad y en el mundo globalizado en el que vivimos. Un aprendizaje verdaderamente transformador.

Pero sin duda el reto de parte de la enseñanza presencial quizás está precisamente en aquello que no suelen medir los informes PISA y que tampoco suele estar presente en los temarios de las asignaturas: las llamadas soft skill o competencias transversales.

En un momento en que la velocidad del cambio en todos los sectores hace difícil imaginar siquiera las nuevas profesiones que surgirán en los próximos 10 años, una de las mejores apuestas está en el desarrollo de habilidades que ayuden a nuestros futuros profesionales a afrontar los retos venideros: aprender a gestionar situaciones de estrés y de profundo cambio emocional, saber comunicarse en público, defender correctamente las propias opiniones y saber escuchar a otros, ser creativos en la resolución de problemas o ejercer un liderazgo responsable y honesto.

Trabajar estas competencias, a la vez que ofrecer un acompañamiento en este crecimiento personal del alumno, es el foco de Líderes Para el Mundo, un programa de LOYOLA Leadership School centrado en el desarrollo de habilidades y valores: inteligencia emocional, creatividad, comunicación, pensamiento crítico, análisis de la realidad, gestión del estrés y la ansiedad… a través de metodologías tan cercanas al ser humano como la música, la pintura, el movimiento o el teatro.

Aptitudes y actitudes ante y para la vida, una vivencia y un aprendizaje experiencial que no se puede adquirir por Internet, y en los que la presencia del compañero y el acompañamiento del profesor son esenciales.

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Francisco Cuadrado

Francisco Cuadrado

Doctor en comunicación. Docente e investigador en la Universidad Loyola Andalucía. Director fundador de Música y Talento. Compositor, productor musical y audiovisual, diseñador de sonido. Director del programa Líderes para el Mundo de Loyola Leadership School.

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