Constructores de sueños

constructores de suenos

A todos. Os necesitamos. Cada uno de nosotros debe invertir en la gran familia humana.  Hacemos falta todos en este momento. Se precisa valor y el valor del arte, liderar con el ejemplo, soñar ideas, las ideas necesitan secreto, ideas originales que tengan valor para quienes nos necesitan.

Llamo a todos los intelectuales, vividores, soñadores, artistas silenciosos, políticos de barro y carne, humoristas, sanadores, enamoradores, Cyranos de Bergerac, abuelos contadores de historias, educadores llenos de deshoras, a aquellos que siguen siendo niños a pesar de ser educados para ser adultos serios, a todos que sienten ternura con una palabra o que sonríen con la risa de otro.

Vivimos este tiempo, el más estimulante de la historia de la Tierra, con capacidad para transformarlo, no dejemos que nadie se abata, que no nos dobleguen. Hoy, precisamente hoy, ha de ser el mejor de nuestros días.

A todos los constructores de sueños

A ti, constructor de sueños, hacedor de exposiciones, poeta del espacio imaginario, artesano emocional, generador de historias imposibles, cronista de espíritus, alentador de insurrecciones, guerrillero nihilista, bueno, sí, de una causa, una sola causa, la del placer, canalla de los barrios periféricos, superviviente de aquella época en que la Cultura importaba, cinematógrafo de las cosas que se pueden tocar, público de sus públicos, embaucador de ilusiones, aquellas que nos hacen cambiar el mundo, cantautor de esas historias que enamoraban a cualquiera que las escuchase, mago torpe, pero mago, trapecista en el Cañón del Colorado, sin red, devoto de causas imposibles, faquir de mil y una trampas, joven apasionado, viejo cansado, pero siempre lleno de vida, palabra, voz, poema y canción, soldado de ejércitos invisibles, jinete de la estepa rusa y del oeste americano, rey de dibujos animados, inventor de las sonrisas más bellas, hacedor de maquetas que no sirven para nada, doblador de papeles que parecen cosas y no son gran cosa, crítico insolvente, hablador incansable, pensador permanente, incluso cuando todos duermen, poseedor de armas nucleares, aquellas que llegan al alma, al intelecto, al corazón, al vientre, al sexo de sus espectadores, como los directores de orquestas, deseosos de saltar al foso de los músicos para coger también un instrumento, implacable consigo mismo, duro y tierno como un padre y una madre juntos, naufrago entre las sirenas de Debussy, el hombre que camina de Giacometti, ser trágico que sabe escapar de sí mismo, buscando siempre su sentido, el niño muerto de Sarajevo que Nozolino hizo inmortal, perfumista de un mundo aplicado con flor de magnolia, pimienta rosada y esencia pura de jazmín sambac y osmanto, el que se rinde al amor, a un único amor, poseedor del poder de los sentidos, los del hombre y los de la Naturaleza, sutil como el viento suave, suave como la luz verde, río imparable, animal salvaje y domador de leones, de los que metían la cabeza en la boca y aquella desaparecía del cuerpo, encantador de pájaros, roedores, cocodrilos y serpientes.

A ti, feliz por ser como eres, estudiante que aspira a la profesión más bonita del mundo. Ayúdanos a construir de nuevo este mundo, por los que están, por los que vendrán.

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Paco Pérez Valencia

Paco Pérez Valencia es profesor de Pensamiento Creativo en la Universidad Loyola Andalucía.

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