El sistema de pensiones en España, ¿qué hacemos?

El sistema de pensiones en España: análisis y medidas futuras.

El sistema de pensiones, tal y como está diseñado en España, se rige bajo el principio de solidaridad intergeneracional, en el cual, aquellas personas laboralmente activas hoy, pagan las prestaciones de los que se han ganado el derecho a pasar a la situación de retiro laboral.

El esquema de funcionamiento, no difiere mucho de un esquema Ponzi, en el que el dinero de los nuevos miembros se utiliza para pagar a los más veteranos en el club. Este tipo de sistemas funciona a la perfección siempre que lo que aporten los nuevos miembros sea superior, o al menos igual a lo que tienen que recibir los socios más antiguos. Es decir, que los nuevos sean más que los antiguos, o que aporten lo suficiente. Mientras menos sean los nuevos, más tendrán que aportar para que el sistema no se derrumbe.

Visto bajo este esquema, la sostenibilidad de un sistema de pensiones tiene un componente crucial, la demografía, que determina la cantidad de aportantes, y otro subyacente pero no menos importante, el funcionamiento del mercado laboral que determina la cuantía de aportación de cada miembro del sistema, es decir, su financiación. En España, la evolución de estos dos factores camina en la dirección contraria a hacer el sistema sostenible, por ello, existen razones fundadas para que exista preocupación y resulta absolutamente imprescindible abordar, cuanto antes, medidas que traten de revertir una situación que, cada día que pasa, se vuelve más compleja.

 El problema demográfico para el sistema de pensiones

Los indicadores demográficos nos muestran claramente que no hay forma natural de recuperar el número de cotizantes. Con una tasa de fecundidad de 1,33 hijos por mujer, una edad media de maternidad en máximos históricos (32 años), unas tasas de mortalidad y natalidad muy bajas, un crecimiento vegetativo negativo y la segunda esperanza de vida más alta del mundo (por encima de los 83 años), que además, se incrementa tres meses por cada año que pasa, está claro que no es posible aumentar el número de aportantes al sistema por esta vía.

Elaboración propia a partir del INE.

Una alternativa sería recuperar el saldo migratorio, es decir, que nuestro país sea un lugar de destino de inmigrantes de terceros países, que nutran la población activa y contribuyan a la producción, aportando así recursos al sistema, pero claro, para ello el mercado laboral tiene que ofrecer oportunidades.

Incremento porcentual de pensionistas
Elaboración propia a partir del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

La cuestión laboral

La financiación actual del sistema de pensiones tiene su piedra angular en el mercado de trabajo, de aquí se obtienen las cotizaciones, un 23,60% a cargo de la empresa y un 4,70% a cargo del trabajador en el caso general, que van directamente a sufragar el gasto en pensiones por jubilación. Mientras éste sea el sistema de financiación, el mercado laboral es clave en la sostenibilidad del sistema.

Sin embargo, en España, con una tasa de desempleo superior al 16,4%, una baja productividad laboral y un escaso valor añadido, hemos entrado en un escenario de bajos salarios para aquéllos que, precisamente tienen que pagar salarios a los pensionistas. Tal es así que, en la actualidad, la pensión media es superior al 40% de los salarios. Si además, le añadimos una tasa de dependencia (número de personas laboralmente activas sobre el número de inactivos) del 2,1%, se puede afirmar que el sistema de pensiones español, en su estado actual, no es sostenible.

evolucion sistema de pensiones
Elaboración propia a partir del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

¿Qué se puede hacer?

 En 2013, se publicó una Ley que apunta directamente a la reducción del importe de la prestación, así como la ampliación del número de años para el cálculo de la pensión. Esa normativa también incluía un factor de sostenibilidad que depende de la evolución demográfica y la dilatación en el comienzo de la prestación de una forma progresiva con un horizonte temporal en los 67 años.

evolucion numero de pensionistas en España

Aún así, estas modificaciones se antojan insuficientes. Los países europeos, que han comprendido la dificultad de mantener de forma estática un sistema que es en sí mismo dinámico, ya han establecido medidas (algunas muy agresivas) para mantener uno de los pilares del Estado del Bienestar que es el estandarte de la Unión Europea.

En Alemania se han introducido elementos de jubilación flexible para que los jubilados que quieran trabajar puedan cobrar una pensión simultáneamente junto al salario. En Francia existe un “copago” para las pensiones, es decir, que de sus propias pensiones pagan una parte para pagar pensiones. En Dinamarca se va a alargar la edad de jubilación hasta los 68 años y ha anunciado que pretende llegar hasta los 74, mientras que en Finlandia se ha establecido en los 70.

Todos los países están proponiendo duras penalizaciones para las jubilaciones anticipadas y estableciendo incentivos por jubilarse más allá de la edad legal, se están homogeneizando los importes a percibir, convirtiéndose en muchos casos en una pensión mínima que se ha de complementar con otros recursos y se está alentando a la contratación de planes de pensiones privados.

Estos paquetes de medidas habrá que implementarlos en España. Éstos u otros, porque dependerá mucho del sistema de financiación elegido, es decir, quien paga y como se paga. Una vez que la “hucha de las pensiones” ya no existe (ha cumplido su función) y los ingresos son insuficientes, hay que atajar los problemas de la financiación del sistema. La inercia lleva a que, si los cotizantes no pueden, se pague entre todos, por lo que habrá que incrementar los impuestos actuales o crear nuevas figuras impositivas (incluso haciendo copartícipes a los propios pensionistas). Otra opción sería emitir deuda pública (difiriendo los impuestos hacia el futuro). En cualquier caso, se pagará con impuestos y probablemente lo pagaremos todos.

Pero además, la magnitud de la situación demográfica es de tal calibre, que, aunque se acometan reformas, el siguiente paso será acometer más reformas dirigidas en la misma dirección, endurecer los requisitos que otorgan el derecho y las cuantías de las prestaciones, alargar la edad laboral, complementar la pensión pública con el ahorro privado, financiación con impuestos y, después… más reformas porque la dinámica demográfica y el comportamiento de nuestro mercado de trabajo, juega en contra, incluso en un año como el 2017, en el que ni habiendo obtenido el máximo histórico de ingresos por cotizaciones sociales, éstos han sido suficientes para financiar la nómina de los pensionistas.

Jorge M. López

Jorge M. López

Jorge Manuel López Álvarez. Profesor asociado: Doctor en Economía por la Universidad Pablo de Olavide, Máster en Mercados bursátiles y derivados financieros (UNED), Experto en Marketing Financiero y Gestión Comercial (Escuela Superior de Cajas de Ahorros). Máster en Economía y Evaluación del Bienestar (Universidad Pablo de Olavide). Lleva impartiendo clases en asignaturas vinculadas al área de economía desde 2004. Pertenece al Grupo de Investigación CLIMAMODEL (Modelos Multisectoriales para el Cambio Climático) especializado en el análisis Input-Output. Matrices de Contabilidad Social y Modelos de equilibrio General Aplicado. Cuenta con publicaciones en este ámbito de análisis además de contar con una amplia experiencia en la elaboración de modelos predictivos que requieren el tratamiento de grandes volúmenes de información (Big Data)

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