Política macroeconómica y el mercado laboral en España a medio plazo

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La economía española se recupera lentamente de las consecuencias económicas y sociales de la "Gran Recesión" de 2009 y las políticas de austeridad.

Antes de esa crisis, el modelo productivo español no era sostenible, estando caracterizado por la baja competitividad y la creación de una burbuja inmobiliaria que dejó las familias españolas con un importante sobreendeudamiento. La productividad se mantuvo estancada, lo cual – por otro lado – redujo la tasa de desempleo por debajo del 8%. El escenario base de la economía española a medio plazo (hasta 2020) se caracteriza por:

-La reducción del déficit público al 2,5% del PIB, según el programa de estabilidad.

-Una tasa de crecimiento de un 2% (media).

-Una tasa de creación de empleo entre un 1.5 y un 2 %.

Este escenario dejaría la tasa de desempleo en España alrededor de un 20% hasta el 2020 y el nivel de empleo total (en equivalentes a tiempo completo) por debajo de su nivel en el 2008. El desempleo alto y el sobreendeudamiento de los hogares no representa solamente un problema económico, sino también social. En los años después de la "Gran Recesión" se registraron una ola de desahucios y un aumento de los niveles de desigualdad, exclusión y pobreza, especialmente, la infantil.

Clave de la política económica

Por tanto, la cuestión clave de la política económica a medio plazo consiste en si el crecimiento económico se acelera lo suficiente para que - como efecto indirecto – se alcance el pleno empleo a largo plazo. Otra cuestión en ese contexto es – desde los tiempos de Keynes (“In the long-run we are all dead”) – de como es de largo ese “largo plazo”.

El escenario base, basado en publicaciones actuales del gobierno de España y del Centro de Predicción, (CEPREDE) no parece apoyar esa posición. Por lo tanto, queda lo opción de aumentar el esfuerzo en política económica para mejorar la situación en el mercado laboral más rápidamente.

Este debate se enfoca en gran medida en dos puntos:

¿Puede/debe de hacer más la política fiscal, dada la necesidad de reducir el déficit y la deuda pública con una política de austeridad? El crecimiento de empleo se concentra en empleos de jornada parcial y con sueldos bajos.

¿Puede la política mejorar la situación de personas con renta baja sin poner en peligro la recuperación en el mercado laboral?

Con respecto al primer punto, cabe destacar que un estado que absorbe más de un 40% de la producción (del PIB) tiene varias formas de lograr cierto número de déficit con políticas muy diferentes que a su vez tienen efectos muy diferentes en el ámbito económico y social. Se puede o no recortar en gastos de educación, de I+D, y servicios sociales.

Se puede o no tomar medidas contra el fraude fiscal, desplazar la carga de los impuestos desde el empleo (seguridad social) al consumo vicioso (alcohol, tabaco) o al medio-ambiente (energía, residuos). La idea detrás de esto es una reestructuración del gasto público de tal forma que se contribuya a la solución de los problemas sociales y la creación de empleo y, al mismo tiempo, se contenga el déficit presupuestario.

El pensamiento económico en el cual se basa esa posición es una inversión de la causalidad: la propia lucha contra el desempleo y la desigualdad, genera bienestar y, a su vez, crecimiento económico.

El segundo punto trata de la combinación de diferentes objetivos para crear empleo, por un lado, y mejorar la situación de personas con las rentas más bajas, por otro. Esa es la discusión sobre el salario mínimo, la renta básica y el complemento salarial. La experiencia en otros países Europeos (como p.ej. Dinamarca) demuestra que sistemas que combinan esos objetivos son viables y tienen éxito en el ámbito económico y social.

Kurt Kratena

Kurt Kratena

Doctor en Economía por la Universidad de Económicas y Empresariales de Viena (1988), en 2008 obtuvo su acreditación como catedrático en la Universidad de Klagenfurt. Trabajó en la Cámara Federal de Trabajo de Austria (1986-1992) y fue becario post-doctoral en la Universidad Autónoma de Madrid (1990-1991) y del programa de la Unión Europea para el intercambio de investigadores (SPES) en la Universidad de Valladolid (1992-1993). Más recientemente, ha realizado estancias de investigación en el MIT y en la FEEM (en 2006); en la Universidad de Harvard donde trabajó junto con el profesor Dale Jorgenson (en 2011); en el REAL de la Universidad de Illinois (en 2013); y en el JRC / IPTS de la Comisión Europea (en 2015). Investigador, desde 1993, en el Instituto Austriaco de Investigación Económica (WIFO), sus intereses investigadores se orientan al estudio, desarrollo y aplicación de métodos de análisis cuantitativo input-output y econometría a la modelización económica. Desde 2015 es director del Centre of Economic Scenario Analysis and Research (CESAR).

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