¿Qué tipo de política industrial? La necesidad de una estrategia

Politica industrial y modernización del modelo productivo

En los debates previos a las elecciones del 20D, algunas formaciones políticas fueron acusadas de plantear una renovación política careciendo de un “cuadro macroeconómico” definido.

Y es que, muy a menudo, las políticas de gestión pública de la demanda agregada suelen concentrar la atención preferente del comentarista económico. ¿A qué se debe este sesgo en favor de las políticas monetarias o fiscales?

Al margen de la importancia a corto plazo del ciclo económico, autores como David Audretsch o Dani Rodrik pueden haber acertado con la respuesta a esta pregunta: “las políticas monetarias o fiscales están delimitadas bastante claramente y sus objetivos e instrumentos han dispuesto de una estabilidad considerable, tanto en la teoría como en la praxis”.

La importancia de la política industrial

A diferencia de ellas, la política industrial parece “conceptualmente más ambigua”, porque debe adaptarse constantemente a las condiciones locales del territorio, donde la importancia relativa de cada “fallo de mercado” cambia constantemente, tanto en el espacio como en el tiempo. Por esta razón, se hace hincapié en desarrollar una misma ciencia económica, pero ofreciendo múltiples “recetas” diferentes al político.

Sin embargo, cabe plantear que la política industrial es también importante a nivel macroeconómico, y no sólo en el largo sino también en el corto plazo. Hasta hace poco tiempo, con una periferia europea en riesgo de desindustrialización, las élites políticas del sur prefirieron centrarse en generar burbujas locales, renunciando a otra tarea mucho más ardua: la modernización de su estructura productiva.

Finalmente, ya es sabido que el grave endeudamiento del sur a punto estuvo de dar al traste con el proyecto de construcción europea. En otras palabras, la ausencia de una política industrial coherente y solidaria pudo haber tenido consecuencias cíclicas irreparables para Europa.

En este sentido, las instituciones de la Unión Europea aún prefieren las políticas industriales “horizontales”, es decir, dedicadas a orientar el “campo de juego de mercado” hacia la innovación y el capital humano, pero sin tomar partido por unos sectores sobre otros, por unos distritos sobre otros, por unas empresas sobre otras. ¿Es ésta una decisión sabia?

A menudo se justifica por la necesidad de evitar la búsqueda de rentas y la captura política que suele acompañar al intervencionismo público. No obstante, es difícil de creer que los gobiernos regionales y nacionales no traten, hoy también, de “arrimar el ascua a su sardina”. El problema es que lo hacen en Europa de una forma solapada y descoordinada, a menudo sin que casi nadie vele por los intereses colectivos.

Política industrial como estrategia económicaComo respuesta, desde aquí se defiende una política industrial informada sobre las peculiaridades locales, pero a la vez menos expuesta a la captura por parte de los grupos de interés de cada región; que promueva la colaboración social y también la interterritorial; que, dado el predominio acusado de la PYME en España, tenga muy en cuenta los distritos industriales marshallianos, donde también prende la innovación. Y que responda a una estrategia definida, a tono con la de los países que más crecen hoy a nivel internacional.

Dicho de otro modo, aunque sea arriesgado hacerlo, se aboga aquí por una política industrial nacional, armonizada por el contexto europeo e impulsada por la colaboración autonómica.

Adolfo Cristóbal

Adolfo Cristóbal

Profesor auxiliar del Departamento de Economía. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Alcalá (Madrid), y Titulado Superior en Economía por la Universidad Autónoma de Barcelona y Boston University, es Doctor en Economía por la Universidad Carlos III de Madrid. Becario de La Caixa para realizar estudios de postgrado en EE.UU. Ganador del premio Rosenstein Rodan concedido por el IDE, Boston University. Ha sido profesor ayudante en Tbilisi (Georgia) y Ekaterinburgo (Federación Rusa), además de profesor visitante en los Emiratos Árabes Unidos. Investigador en temas relacionados con el crecimiento económico, la movilidad de factores productivos y la formación de capital humano.

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