Caracterización del modelo productivo español del siglo XXI

Modelo productivo de la economia española

El patrón de comportamiento de la estructura productiva de un país es un factor determinante de las posibilidades de crecimiento de su economía. Para cualquier decisor político, es clave conocer las ramas de actividad más importantes y su evolución a lo largo del tiempo, para analizar la estructura económica, así como la capacidad con la que cuenta el país para llevar a cabo un cambio estructural, que, en determinadas circunstancias, podría llegar a ser un factor indispensable del éxito de la economía.

Según apuntan los últimos datos de las instituciones económicas de carácter nacional y regional, la economía está despegando con un ritmo de crecimiento considerablemente bueno. Esto nos lleva a plantearnos seriamente si este crecimiento viene provocado por factores variables e inestables en la economía, que puedan hacer tambalear el crecimiento en un futuro próximo, o, por el contrario, este crecimiento viene provocado por un cambio de modelo productivo, que ha atacado de forma contundente las debilidades estructurales, permitiendo afianzar el crecimiento con un carácter más permanente en el tiempo.

Es por este motivo por el que el cambio estructural de la economía, es un tema a debate en los últimos años. Tras la devastadora crisis económica sufrida en España, con endebles tasas de crecimiento y una tasa de paro tan elevada, sería muy interesante conocer el estado de la economía, y observar si ha sido capaz de transformar su estructura productiva para intentar evitar los errores del pasado, confirmando así, la posibilidad de un crecimiento económico más sostenido en el tiempo.

Para ello, vamos a tratar de analizar la economía española, en cuanto a ramas de actividad se refiere, utilizando el peso del Valor Añadido Bruto (VAB) por sectores productivos, desde el año 2005 hasta el año 2015, publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

A continuación, se muestra la tabla 1 correspondiente al análisis en el que se recoge el porcentaje de participación de los sectores productivos sobre el VAB total de la economía española (2005-2015):

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Fuente: Elaboración propia a partir de la contabilidad nacional del INE.

Evolución del modelo productivo

En la Tabla 1 se puede observar como los pesos del Valor Añadido Bruto por sectores productivos han variado de forma leve en la serie de datos observada. La mayoría de los sectores aumentan su porcentaje de participación después del periodo de crisis excepto el sector construcción, el sector información y comunicaciones y el sector de actividades financieras y de seguros.

En el caso de la importancia sectorial en función del VAB, se puede observar como el sector que mayor peso tiene según la desagregación facilitada por el INE, es el sector Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos de motor y motocicletas; transporte y almacenamiento; hostelería, ocupando el primer puesto en todos los años objeto de estudio.

Le sigue las Industrias extractivas; industria manufacturera; suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado; suministro de agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y descontaminación, en el periodo precrisis y de Administración pública y defensa; seguridad social obligatoria; educación; actividades sanitarias y de servicios sociales, en el periodo poscrisis.

En cuanto al sector con menor porcentaje sobre el VAB, puede verse que es el sector primario, Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, obtiene el último puesto en los años considerados; a éste le sigue el sector Actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento; reparación de artículos de uso doméstico y otros servicios. 

Se observa cómo, en España, el sector terciario sigue imperando en la estructura productiva, siendo muy competitiva en el sector servicios, ya que buena parte de la inversión española en el exterior está centrada en sectores como el bancario, el de construcción de infraestructuras, o la distribución de energías renovables.

Este sector ha sido analizado muy extensamente, y se ha puesto de relieve su importancia económica y laboral dentro de nuestro territorio. Su crecimiento ha venido provocado por diversos factores que se han ido sucediendo dentro del devenir de la economía, entre los que se podrían destacar, la pérdida de importancia del sector primario y secundario o el incremento del nivel de vida de la población española que provoca que haya más renta económica y un aumento del tiempo libre que se emplea en este sector.

Junto con el turismo, la construcción ha sido en éstos últimos años, hasta el inicio de la crisis económica, un sector muy relevante, ocupando un lugar importante en la estructura productiva. Basar parte del crecimiento económico en este sector, ya se ha podido comprobar que entraña ciertos riesgos ya sufridos en la economía española, como son la burbuja inmobiliaria, que conlleva un encarecimiento de la vivienda, inaccesible para una gran parte de la población, además de provocar otros problemas relacionados con las agresiones al medioambiente por un desarrollo que en ningún caso se podría catalogar como sostenible.

Por tanto, con los resultados analizados, se confirma la tendencia al estancamiento de la estructura económica, a partir de los pesos de los sectores en el VAB antes y después de la crisis económica, manteniéndose de esta forma los mismos vínculos entre sectores en cuanto a motores de crecimiento de su economía se refiere.

Los sectores más importantes siguen siendo los mismos que antes del periodo de crisis, por lo que podríamos decir, que España no ha sabido aprovechar la oportunidad que la coyuntura económica le ha dado para cambiar su estructura productiva.

Mª Carmen Delgado

Mª Carmen Delgado

Profesora auxiliar del Departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía. Licenciada en Economía por la Universidad de Granada y Máster en Economía y Evaluación del Bienestar, es Doctora en Economía por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Ha sido profesora en la Universidad Pablo de Olavide desde el año 2011 e investigadora en la Comisión Europea (JRC-IPTS) durante el año 2012. Trabaja con el Grupo de Investigación CLIMAMODEL (Modelos Multisectoriales para el Cambio Climático) en la aplicación de la metodología de las Tablas Input – Output, Matrices de Contabilidad Social y Modelos de Equilibrio General Aplicado.

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