Fin a la guerra comercial: estrategia o imposición

Los presidentes de Estados Unidos y China parece ser que se han dicho, "vamos a dejarlo ya" a su guerra comercial.

El pasado fin de semana, los presidentes de Estados Unidos y China parece ser que se han dicho, «vamos a dejarlo ya». Las dos potencias económicas mundiales han dicho basta, de momento. Y ello por qué. Lo cierto es que las razones son de estrategia e imposición política y económica, por ese orden y en especial para Estados Unidos en el primero y el segundo de los adjetivos para China.

Estados Unidos comenzaba a tener la presión interna de muchas de sus principales empresas (por ejemplo Apple….) que no aguantan más la presión de esta guerra comercial y necesitan ganar tiempo y reducir sus costes pues los precios de fabricación se han ido encareciendo progresivamente desde el inicio de la subida arancelaria.

Estrategia política y económica de EEUU y China

Si se traslada esto a otras muchas empresas de norteamérica se va construyendo una opinión contraria a una decisión que puede hacer daño a la reelección del actual presidente, además del daño económico para estas empresas, sus trabajadores y para los consumidores estadounidenses. Por lo tanto, la estrategia se inicia para Estados Unidos por lo político sin menospreciar lo económico.

Sin embargo, para China los perjuicios son claramente económicos, ya que este país no tiene elecciones por lo que su presidente no necesita del voto de sus ciudadanos para seguir en el poder, si bien, es muy posible que la cúpula del partido es posible que le haya un toque de atención por los efectos negativos que esta lucha comercial estaba en la economía del país.

Para apoyar esto, fíjense que el presidente Trump ha cedido a que se le vendan componentes electrónicos y software a la empresa más importante de telefonía china, asegurándose la compra de bienes agrícolas americanos por parte del gigante asiático (es necesario agradar a la América profunda que vota) y a los fabricantes americanos que tenían la producción almacenada sin poder darle salida.

Ni que decir tiene, que el poder económico se está repartiendo entre estos dos colosos de la economía mundial y que el resto de países, entre los que incluyo la Unión Europea, apenas influye en la toma de decisiones sobre esta guerra comercial, pero se ve claramente salpicada por las decisiones de ambos países. Sin embargo, a fecha de hoy estas tres zonas mundiales, Estados Unidos, Unión Europea y China, por ese orden, poseen más del 70% de la riqueza de los países de la OCDE, pero en la escena internacional todo el protagonismo se lo llevan quienes han abierto esta absurda guerra comercial que en mi modesta opinión perjudica en gran medida a nuestra Unión Europea, cada vez más amenazada desde un lado y otro del globo terráqueo pareciendo como les estorbamos a ambos contendientes.

Pero, ¿es eso cierto? Quizás a corto plazo no lo parece, pero a largo plazo existen varios riesgos para la Unión Europea parecen evidentes y que de seguir mirándonos el ombligo podrían sucederse. Si miramos lo que nos pasa y sobre todo a lo que nos dedicamos yo diría que vamos a ello de manera progresiva.

Hoy no existe un liderazgo claro dentro de la Unión, ni de ningún mandatario de alguno de los principales socios europeos, tan solo lo fue la presidenta alemana pero que pronto dejará de serlo y se nota su pronta salida; por otro lado, la crisis británica nos tiene aletargados y paralizados de cara al exterior, de manera que nuestra posición mundial, aun cuando somos la segunda zona más próspera del mundo, apenas nuestra voz tiene resonancia incluso para los propios ciudadanos de la Unión.

Creo que hoy se requiere un liderazgo colectivo y fuerte y con él toma de decisiones que aúnen criterios comunes dentro de la diversidad de estados que componen Europa para defender a nivel mundial lo que ha sido nuestra forma de proceder interna que dista mucho de la libertad de mercado de los Estados Unidos y el capitalismo de estado de China y que sin duda deberá tener en cuenta a aquellos países con mayores necesidades de desarrollo donde miles y millones de personas necesitan de nuestra ayuda para crecer, desarrollarse y vivir cada día.

Pedro Pablo Pérez

Pedro Pablo Pérez

Profesor titular del Departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) y Máster en Unión Europea por la UNED, es Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Sevilla (1992). Procede de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ETEA) donde lleva impartiendo clases en asignaturas vinculadas al área de economía desde 1987. Ha sido Profesor visitante en Lüneburg (Alemania), Linz (Austria), Universidad Centroamericana de Managua (Nicaragua) y Kuopio (Finlandia). Investigador en temas relacionados con análisis de coyuntura económica, el desarrollo rural, la economía agraria, la política agraria y la economía de la Unión Europea. Es Secretario General de la Universidad Loyola Andalucía.

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