Desigualdad y pobreza en Andalucía durante la crisis (I)

Análisis de la desigualdad y pobreza en Andalucía durante la crisis

El pasado día 2 de marzo se presentó, en el Ateneo de Málaga, el I Informe del Observatorio de la Desigualdad de Andalucía, en el que han participado, entre otros, varios profesores de este departamento de Economía. En este primer informe se hace un repaso en un único documento de los principales aspectos que caracterizan a las desigualdades en esta comunidad autónoma.

Nos centraremos en este post sólo en algunos de los aspectos que se analizan en este informe con el fin de ayudarnos a comprender el origen del mayor impacto que ha tenido la crisis económica sobre la desigualdad y las condiciones de vida de la población en nuestra comunidad autónoma si la comparamos con la media española.

Evolución del PIB en Andalucía

Un primer paso es analizar el proceso de convergencia de la economía andaluza con el resto de la economía española y para ello se puede emplear como indicador la evolución del PIB en ambos ámbitos geográficos. En comparación con el nivel en el que se encontraba en 2007, hasta 2013 el PIB andaluz acumuló una caída del 7,6%, cuando la disminución había sido del 5,1% en el conjunto de la economía española.

Desde ese año hasta finales de 2015, la economía andaluza se ha recuperado a una tasa anual del 2,35% frente al 2,44% de la economía española. Ambas economías se encuentran lejos de haber recuperado sus niveles productivos anteriores a la crisis y lo que es más preocupante, ni siquiera habían recuperado aún, a finales de 2015, la producción del año 2010.

Como consecuencia del mayor impacto que la crisis ha tenido, podemos decir que la economía andaluza ha sufrido un declive en su proceso de convergencia con respecto a la economía española y así el PIB per cápita andaluz apenas suponía en 2015 un 74,1% del español, en comparación con el nivel de 77,3% que alcanzaba en 2007.

Evolución del mercado laboral andaluz

En sí mismo esto podría explicar parte del empeoramiento mayor de las condiciones de vida que ha vivido la población andaluza, en comparación con la española, pero hay que tener en cuenta también otros factores como la evolución del mercado de trabajo, que no son objeto de este post. No obstante, sí podemos decir que la mayor desigualdad que se ha generado en el mercado de trabajo andaluz ha profundizado más aún la brecha generada por el propio impacto productivo de la crisis.

Otro aspecto a considerar para estudiar el impacto de la crisis en la desigualdad es la evolución las diferencias salariales para diferentes grupos sociales. En este sentido, aunque no se cuenta con información regional relativa a los deciles de salarios, sí que se puede observar la divergencia entre los salarios percibidos por diferentes grupos (hombres frente a mujeres, jóvenes frente al conjunto, “nacionales” frente a inmigrantes, etc.).

Los datos en este caso muestran que existen altos niveles de dispersión salarial tanto en la economía española como en la andaluza y que la negativa evolución que dichas desigualdades han tenido en Andalucía ha sido relativamente similar a la de la media nacional.

Además de lo anterior, también hay que tener presente cómo ha evolucionado la distribución de la renta entre salarios y beneficios, encontrándonos en este caso que la participación de los salarios en la renta se ha reducido en mayor medida en la economía andaluza que en la española.

Recordemos que mientras las familias de ingresos medios y bajos suelen tener las rentas del trabajo como fuente principal de ingresos, las familias de ingresos altos suelen concentrar las rentas del capital. Por esta razón, un reparto de la renta nacional a favor de los beneficios suele generar un empeoramiento de la desigualdad del ingreso entre las familias.

Tasa de pobreza en Andalucía

Todo lo anterior nos conduce a una desigualdad primaria en Andalucía mayor que la registrada en España, tal y como se deduce de la evolución de dos indicadores clave en este aspecto: el índice de Gini y la tasa de pobreza monetaria relativa (medida estableciendo el umbral de pobreza en un nivel equivalente al 60% de la mediana del ingreso de las familias), ambos indicadores antes de impuestos y transferencias.

Comparando los datos de 2010 y 2013, los únicos disponibles, es posible conocer la profundidad que tiene actualmente la desigualdad primaria, o de mercado, y analizar su evolución durante los últimos años.

En primer lugar, la comparación de los valores de los indicadores correspondientes a Andalucía y España nos permite observar la mayor amplitud que las brechas en los ingresos primarios presentan en nuestra región en comparación con el conjunto del país. Tanto el índice de Gini como la tasa de pobreza monetaria relativa medidos antes de impuestos y transferencias, es decir, a nivel primario, presentaban valores sustancialmente más elevados en nuestra comunidad autónoma que la media nacional, tanto en 2010 como en 2013.

En segundo lugar, aunque el índice de Gini antes de impuestos y transferencias se ha incrementado relativamente más en la media de España que en Andalucía, partiendo, eso sí, de valores iniciales menores, la tasa de pobreza relativa lo ha hecho sustancialmente más en la región que en el conjunto del país.

Carmen López

Carmen López

Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y Doctora en Ciencias Empresariales por la Universidad de Córdoba. Ha sido Secretaria y, posteriormente, Directora del Departamento de Economía General, Ciencias Jurídicas y Sociología de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ETEA), centro adscrito a la Universidad de Córdoba. Procede de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ETEA) donde ha impartido clases en asignaturas vinculadas al área de economía. Miembro de la Comisión de Garantía de Calidad del Título de Grado en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Loyola Andalucía. Editora de la Revista de Fomento Social, publicada por la Universidad Loyola Andalucía. Investigadora en temas relacionados con la Economía financiera (Unión Monetaria, la política monetaria y los mercados financieros) y la Economía regional, especialmente cuestiones relacionadas con el mercado de trabajo, la economía social y la actividad de las comunidades autónomas españolas.

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