Lo que el crecimiento económico esconde

Análisis de lo que el crecimiento económico en España esconde.

El último dato de crecimiento del PIB, publicado en la información de Contabilidad Trimestral de España, confirma un incesante ritmo de crecimiento de la economía española (0,8% de variación intertrimestral en el segundo trimestre de 2016), que acumula ya 12 trimestres de crecimiento consecutivo.

Las expectativas siguen apuntando a que esta tendencia continuará, aunque se empiezan a mostrar signos de agotamiento, debido principalmente a la falta de impulsos provenientes de reformas estructurales que necesita la economía española de una forma cada vez más acuciante:

  • el mercado laboral necesita un nuevo ajuste vía reformas que le confieran más flexibilidad, una mayor eficiencia y mejoras en la productividad (un 20% de tasa de desempleo es, o debería ser, inaceptable en una de las mayores economías europeas).
  • el sector exterior, ariete de la recuperación económica en estos últimos años, requiere continuos ajustes y mejoras, ya que la competitividad a nivel mundial es cada vez más feroz; el sector bancario, tras un proceso profundo de reestructuración, se enfrenta a escenarios desconocidos (tipos al 0% y una competencia muy agresiva generada a través de las nuevas tecnologías) que vuelven a poner de manifiesto la existencia de un exceso de capacidad instalada.
  • la sostenibilidad del sistema de pensiones se vuelve a poner en duda debido a las perspectivas demográficas y al mal funcionamiento del mercado de trabajo.
  • la consolidación fiscal impuesta desde la Unión Europea obliga bien a adelgazar el sector público mediante reducción del gasto o a seguir financiando el Estado del Bienestar incrementando los impuestos.
  • el sistema fiscal exige ajustes para evitar desequilibrios recaudatorios.
  • de la reforma energética no se ha vuelto a hablar.
  • la de las Administraciones Públicas ya no se considera tan urgente …

Y así podríamos continuar, con reformas que aún no se han acometido y que son necesarias para seguir corrigiendo los principales desequilibrios macroeconómicos actuales como son el desempleo y el déficit público. Lo que sí parece evidenciarse es que la inercia de la economía española ha generado hasta ahora impactos positivos superiores al coste de oportunidad de no tener un gobierno con capacidad de realizar reformas.

Producto Interior Bruto (tasa de variación intertrimestral).
Producto Interior Bruto (tasa de variación intertrimestral). Fuente: INE

Evolución de la deuda pública y el PIB

No obstante, el crecimiento de la economía española, con 10 trimestres ya por encima del crecimiento de la Unión Europea e incluso de la Eurozona, esconde un pesado lastre llamado deuda pública. ¿Y cuál es el volumen de deuda pública de la economía española? Es muy sencillo, un PIB. Es decir, que la deuda pública de la economía española es exactamente el valor de la producción total de bienes y servicios durante un año.

Aunque el incremento de ésta se ha atenuado en los últimos trimestres, lo cierto es que la tendencia es ascendente, y, desde 2007, se ha pasado de un 35,50% del PIB a más del 100% en la actualidad.

Evolución anual Deuda Pública/PIB
Evolución anual Deuda Pública/PIB. Dato de junio en 2016.

 

Crecer económicamente aumentando la deuda pública es una forma de lesionar el crecimiento futuro de forma considerable, una evidencia palpable de “miopía keynesiana” y una ausencia de responsabilidad fiscal, representa una incapacidad manifiesta de ajustar los gastos a la realidad de los ingresos o si se prefiere, es tener una recaudación insuficiente para mantener el Estado del Bienestar deseado, es transferir un problema hacia las generaciones futuras.

En términos per cápita se ha pasado de 12.234 euros de deuda por habitante en 2009 a 23.787 en 2016. Claro que el efecto anestésico que ha inyectado el Banco Central Europeo y que ha provocado que los tipos de interés estén próximos a cero crea la falsa ilusión de que aumentar deuda no tiene ningún coste.

Pero al menor atisbo de cambio al alza en los tipos de interés (que llegará antes de lo que pensamos), la carga de la deuda vendrá a empeorar el problema del déficit y a obligarnos a emitir más deuda para poder financiar las propias emisiones de deuda, porque es evidente que emitir deuda es más fácil, y políticamente menos costoso que tratar de equilibrar las cuentas públicas. Es tratar de mantener el estatus de las generaciones presentes a costa de las futuras, pero claro, las generaciones futuras no votan.

Hoy en día, el mundo parece decidido a inundar el mercado de deuda, se está gestando una nueva burbuja especulativa en la que todos los países que no pueden o no quieren ajustar su presupuesto público emiten más y más cada vez. Esta burbuja explotará, y cuando lo haga, dañará más a aquellos países más vulnerables, en especial a aquellos que, como España, no conseguirían pagarla ni con la producción de todo un año.

Jorge M. López

Jorge M. López

Jorge Manuel López Álvarez. Profesor asociado: Doctor en Economía por la Universidad Pablo de Olavide, Máster en Mercados bursátiles y derivados financieros (UNED), Experto en Marketing Financiero y Gestión Comercial (Escuela Superior de Cajas de Ahorros). Máster en Economía y Evaluación del Bienestar (Universidad Pablo de Olavide). Lleva impartiendo clases en asignaturas vinculadas al área de economía desde 2004. Pertenece al Grupo de Investigación CLIMAMODEL (Modelos Multisectoriales para el Cambio Climático) especializado en el análisis Input-Output. Matrices de Contabilidad Social y Modelos de equilibrio General Aplicado. Cuenta con publicaciones en este ámbito de análisis además de contar con una amplia experiencia en la elaboración de modelos predictivos que requieren el tratamiento de grandes volúmenes de información (Big Data)

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