BREXIT: primeras observaciones y posibles resultados a largo plazo

El BREXIT y sus consecuencias a largo plazo

El pasado mes de Junio, los ciudadanos de Reino Unido votaron en contra de permanencia de su país dentro de la Unión Europea (UE). El margen de un 'no' frente de un 'sí' fue muy pequeño: un 51,9% contra un 48,1%. Aparte del desplome inmediato de la libra y caída de las bolsas en todo el mundo, este resultado ha provocado salida de David Cameron del puesto de Primer Ministro y entrada de Theresa May en su lugar. Ella prometió llevar a cabo el deseo de la mayoría de los ciudadanos británicos y completar la salida de su país de la UE.

Sin embargo, a día de hoy pasados cinco meces desde la fecha de referéndum el gobierno de Gran Bretaña sigue sin solicitar formalmente la salida de la UE invocando el artículo 50 del tratado. Según consta este artículo el país que lo invoca tendría hasta 2 años prorrogables para negociar los términos de su salida y posteriores relaciones.

La reacción inicial de los líderes de la UE fue pedir a Gran Bretaña que no tarde con los trámites y si la decisión de la salida está tomada que se lleve a cabo lo más rápido posible. Gran Bretaña, por su parte, defiende tener derecho de hacerlo en cuando el país esté listo.

En cuanto a los efectos de la salida de Gran Bretaña de la UE, todos los analistas están de acuerdo en comentar su impacto negativo tanto sobre la primera como la segunda. La economía mundial también se vería afectada a corto plazo.

BREXIT: los motivos de un voto negativo

Empezando por propia Gran Bretaña, es interesante ver los motivos de un voto negativo, entre ellos se puede mencionar: miedo a la inmigración y la competencia por puestos de trabajo que hacen los extranjeros; la crisis económica y la lente recuperación del país de esta. Resumiendo se puede decir que este voto ha sido un voto de protesta contra la actual situación en general, canalizado en un voto negativo contra la UE.

Saliendo de la UE la Gran Bretaña puede endurecer sus normas inmigratorias y no aceptar los trabajadores de otros países incluidos de la UE. También puede incrementar los aranceles, aunque siempre en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), para dificultar entrada de los productos extranjeros baratos que compiten con la producción doméstica.

No obstante estas medidas no garantizan una mejora económica para el país. Incluso, según muchos analistas, puede pasar lo contrario: la economía Británica y bienestar de los ciudadanos puede empeorar. Uno de los primeros signos de esto es la caída de libra. El problema es que la Gran Bretaña se ha desindustrializado mucho durante dos últimas décadas con lo cual disminución del valor de la moneda no va a empujar las exportaciones simplemente porque no se producen.

Incrementando aranceles va a provocar unas medidas simétricas en otros socios comerciales con lo cual las exportaciones Británicas no serán más competitivas, e importaciones extranjeras serán más caras para los británicos. Y el freno a la inmigración va a provocar incremento en el coste de la mano de obra que va a menguar poca ganancia en competitividad que ganan empresas-exportadoras británicas gracias a la caída de libra. En el lado positivo, el abaratamiento de la libra puede tener un efecto positivo en turismo porque ahora los extranjeros tendrán un mayor poder adquisitivo relativo.

El BREXIT desde la perspectiva de España

Viendo el Brexit desde la perspectiva de España, como miembro de la UE, hay que comentar varios aspectos. Lo primero es que cerca de un 25% turistas actuales en España son británicos de los cuales muchos son jubilados y compradores potenciales de las propiedades inmobiliarias en la costa. El 21% de compras de vivienda en España por parte de extranjeros se corresponde con ciudadanos británicos que están por delante de franceses y alemanes.

En este sentido, un empeoramiento de la situación económica en Gran Bretaña produciría efectos negativos sobre el sector turístico e inmobiliario español. Otro aspecto a tener en cuenta es 200.000 expatriados españoles que viven en Gran Bretaña y al salir ésta de la UE se enfrentaran a la necesidad de tener un permiso de trabajo.

También existe un importante intercambio comercial y de inversiones entre los dos países donde España tiene un superávit comercial de unos 5.647 millones de euros. En inversiones hay casi doble inversión española en Gran Bretaña (62.117 millones) a que de esta en España (37.670 millones). Este intercambio comercial y de inversiones podría sufrir unos severos cambios imprevisibles con la salida de británicos de la UE.

En conclusión, se puede decir que la salida de Gran Bretaña de la UE presenta más amenazas que oportunidades, aunque cierto es que si el gobierno inglés sabrá hacer bien las negociaciones los impactos negativos podrían reducirse y las ventajas incrementarse. Para la UE es claramente una amenaza a toda su existencia porque crea un precedente de salida de un país del bloque por lo cual ésta no va a permitir unas condiciones favorables a gran Bretaña.

Olexandr Nekhay

Olexandr Nekhay

Profesor adjunto del Departamento de Economía. Licenciado en Economía Agraria por la Universidad Agraria Estatal de Dniepropetrovsk (Ucrania), es Doctor en Economía Agraria por la Universidad de Córdoba. Obtuvo la beca AECI entre 2002-2004. Fue becario FPI en el Instituto de Investigación y Formación Agraria (IFAPA) entre 2005 y 2009. En el año 2009 obtuvo el accésit del premio de Unicaja de investigación agraria. Posteriormente, ha trabajado como investigador para la Comisión Europea (JRC-IPTS) durante los años 2010-2012 e investigador, durante los años 2012-2013, en un Proyecto del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea gestionado por la Universidad de Córdoba. Investigador en temas relacionados con la Política Agraria Común, comercio internacional de productos agrícolas y economía agraria andaluza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *