La princesa y el guisante… o Trump y la aceituna negra

Trump quiere adoptar la medida de subir los aranceles para las importaciones de aceituna negra española en EEUU

Recién elegido Trump presidente de la mayor potencia económica del mundo, en diciembre de 2016 escribí en este blog el post “El altermundista Trump”. Aludía irónicamente a que el flamante nuevo presidente de los EE.UU. podía convertirse en el mayor adalid del movimiento antiglobalización (sin su permiso), desde el nacimiento de este en la década de los 90 del pasado siglo.

Un año y medio después, no podemos negar que Trump va cumpliendo con diligencia su programa electoral: amenazó con romper los acuerdos para la creación de áreas de libre comercio en el Pacífico (TPP) y el Atlántico (TTIP), y lo cumplió; amenazó con cambiar las reglas de juego del NAFTA, y lo está cumpliendo; tiene revueltos a Canadá, México y la UE, por los aranceles impuestos a las importaciones de acero y aluminio provenientes de estos países; está en plena guerra comercial con China. Y ahora amenaza con elevar el arancel a las importaciones de aceituna negra de mesa española hasta el 34,75%, lo que probablemente cumplirá a partir del próximo 24 de julio, según se comenta ya en el sector.

Igual que la auténtica princesa nota el guisante debajo del colchón, el auténtico nacionalista es capaz de detectar una aceituna negra española molestando en su balanza de pagos. Ayudaron en la tarea Bell-Carter Food Inc y Musco Family Olive Co., dos empresas californianas que presentaron sus respetos y sus quejas contra nuestra oliva negra al nuevo presidente norteamericano, nada más iniciarse su mandato. Bell-Carter y Musco son las productoras de aceitunas de mesa más grandes de los Estados Unidos.

Su queja la basan en que atribuyen prácticas de dumping a tres empresas sevillanas líderes del sector de la aceituna negra de mesa en el mundo: Agro Sevilla, Aceitunas Guadalquivir, de Francisco Escalante, y Ángel Camacho Alimentación. Denuncian que las ayudas y subvenciones que estas empresas reciben a través de la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea, les permiten vender a precios por debajo de su coste de producción. Conviene recordar que la Unión Europea ha reformado drásticamente la PAC desde los años 90, convirtiendo las ayudas en medidas de “caja verde” aceptadas por la OMC.

Salvador Reyes[1], Director de la Sección de Aceituna de Mesa de DCOOP, se muestra muy preocupado por los daños que esta medida puede causar al sector de la aceituna negra de mesa en nuestro país y en la comunidad autónoma andaluza. DCOOP es el mayor productor de aceituna de mesa a nivel mundial, con una producción de 85.000 toneladas anuales. De esta producción, 65.000 toneladas se venden ya envasadas y 15.000 toneladas se venden a granel a otras empresas envasadoras, que venden la mayor parte del producto en el mercado norteamericano.

En Estados Unidos se consumen entre 80 y 90 millones de kilos de aceituna negra de mesa, de los que entre 45 y 50 millones de kilos se importan, es decir, el 50% de lo que consumen. De estas importaciones, alrededor de 40 millones, más de un 80%, son exportados por España a este país. El resto proviene principalmente de Egipto, Marruecos y Portugal.

Las ventas de aceituna negra española de mesa no han parado de crecer. España produce con más eficacia y calidad que sus competidores y observa las normas de seguridad alimentaria. Las empresas españolas han logrado contratos con grandes cadenas de distribución. Esto pone en peligro la producción autóctona.

Consecuencias para la venta de la aceituna negra española

Según Salvador Reyes, otros países, como Marruecos o Egipto, venden a precios inferiores a los de las empresas españolas, pero la cuota de mercado de estas es una amenaza real y creciente. El riesgo para las productoras norteamericanas no es tanto el precio de venta, sino la inmensa cuota de mercado que las empresas españolas han logrado y que no había dejado de crecer hasta el ejercicio pasado. Pero en 2018, a consecuencia del inicio de la subida de aranceles aplicada por Estados Unidos, las ventas de aceituna negra española en ese país han caído ya un 40%, y el sector prevé que sigan cayendo y que incluso puedan llegar a desaparecer.

DCOOP cuenta con 70.000 socios cooperativistas, agricultores y ganaderos, y una parte importante de estos producen aceituna de mesa. El impacto social que puede llegar a tener en Andalucía esta decisión del presidente Trump, es inmenso. Si la producción que actualmente se coloca en Estados Unidos deja de poder acceder a este mercado, se produciría un exceso de oferta sobre demanda, con graves consecuencias sobre los precios, que terminarían por hundirse.

En DCOOP ven un atisbo de esperanza en la actuación del nuevo Ministro de Agricultura español, Luis Planas, ante sus homólogos de la Unión Europea. La batalla a nivel europeo no se libra solo por defender nuestras aceitunas negras, sino porque esta actuación de Estados Unidos puede ser la punta de lanza para una guerra contra otros productos agrícolas y contra todo el sistema de apoyo que la PAC supone para el sector agrario europeo.

[1] Agradezco a Salvador Reyes su amabilidad al atender mi llamada y la información que me brindó para poder redactar este artículo.

Mª José Vázquez

Mª José Vázquez

Profesora en la Universidad Loyola Andalucía. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales y Diploma de Estudios Avanzados de Doctorado por la Universidad de Córdoba; actualmente doctoranda en evaluación de impacto de la cooperación al desarrollo. Procede de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ETEA) donde lleva impartiendo clases en asignaturas vinculadas al área de economía desde 2008. Es investigadora de la Fundación ETEA para el Desarrollo y la Cooperación, donde desarrolla su labor profesional tanto en España como en países en vías de desarrollo desde 2001, con especialidad en evaluación de la cooperación internacional. Anteriormente trabajó como auditora en Deloitte. Es evaluadora representante del Estado español y la Unión Europea del Comité Virtual de Evaluación de la Organización Internacional del Café.

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