Al hilo del dato de deuda pública

Análisis de los datos de deuda pública española

Cuando una persona necesita gastar más de lo que tiene, necesita acudir a alguien que le preste el dinero que necesita. Esta afirmación tan simple y que todos hemos puesto en práctica en alguna ocasión viene hoy a cuento de la publicación el pasado 11 de septiembre de los datos relativos a la deuda pública española.

En efecto, el Banco de España hacía público ese día que la deuda de las Administraciones Públicas españolas creció en 6.660 millones de euros en el segundo trimestre de 2015, hasta situarse en 1,053 billones de euros, aunque ello supuso una caída hasta el 97,7% del PIB.

En relación con estos datos, debemos tener presente que, en principio, por elevada que pueda parecernos esta cantidad, nos encontramos con un comportamiento positivo, pues aunque la deuda haya crecido en términos nominales, en términos del PIB está claramente por debajo del valor que se había marcado como objetivo para este año 2015, el 98,7 %.

Deuda pública y déficit público

Entrando un poco más en el detalle de estas cifras, debemos tener en cuenta varias cuestiones. En primer lugar, no hay que confundir deuda pública con déficit público. El saldo de deuda (que superaba el billón de euros) es lo que a finales del mes de junio debía devolver el sector público español, como consecuencia de la financiación recibida durante este año y los anteriores (en otras palabras, el total pendiente de devolución).

Evidentemente, toda la deuda no hay que devolverla de una sola vez y aumentará o disminuirá según los nuevos “préstamos” que se vayan recibiendo y las cantidades que se vayan reintegrando a quienes prestaron en su momento. Las sucesivas devoluciones que deben realizarse son conocidas, pero la nueva financiación que se reciba dependerá, en parte, de las necesidades que se vayan produciendo (según la idea con la que iniciábamos este comentario), lo cual enlaza con el déficit público.

En la medida en la que el déficit (o lo que es lo mismo, la diferencia entre los ingresos y los gastos públicos, cuando éstos son mayores que aquéllos) disminuya, el volumen de deuda podrá también hacerlo, siempre y cuando los nuevos préstamos sean inferiores a las devoluciones realizadas.

Esto hace que, en última instancia, la evolución de la deuda esté condicionada en parte por la evolución de los ingresos públicos (principalmente, impuestos, que están muy ligados a la actividad económica) y de los gastos públicos (que en parte dependen de la política de “recortes”, pero que también dependen de la situación económica y en parte tienen un fuerte componente predeterminado por lo que el margen de maniobra para modificarlos no es muy elevado, como sucede con el gasto en intereses de la deuda, en sueldos o en pensiones, por citar algunos casos).

Evolución de la deuda

Al estudiar la evolución en los últimos años del dato de deuda y el origen de su crecimiento, se pone de manifiesto que desde 2011, en que el pasivo de las administraciones públicas cerró en el 69,7% del PIB, al cierre de esta legislatura (cuando está previsto que alcance el 98,7% del PIB), el incremento producido (unos 300.000 millones de euros en términos absolutos y 30 puntos del PIB) ha tenido dos principales responsables: el déficit público (al que aludíamos antes) y el rescate a las autonomías, es decir, es deuda emitida por el estado para financiar a las comunidades autónomas (CCAA).

Esta última información enlaza, además, con una segunda cuestión a tener en cuenta: el dato total mostrado al principio corresponde a la deuda del conjunto de las administraciones públicas, es decir, es la suma de la deuda del Estado, de las CCAA, de las corporaciones locales (diputaciones, ayuntamientos, etc.) y de la Seguridad Social.

Por lo tanto, la responsabilidad de la gestión tanto del déficit como de la deuda no es exclusivamente del gobierno español, sino que debe ser compartida con otros niveles de la administración.

El reparto de la cantidad que indicábamos es el siguiente: la administración central acabó el segundo trimestre con una deuda de 917.812 millones de euros, lo que supone un 85,2% del PIB; las comunidades autónomas (CCAA) acumulaban una deuda de 250.237 millones de euros, equivalente a una ratio del 23,2%; el endeudamiento de las corporaciones locales cayó a 37.928 millones (3,5% del PIB); finalmente, la deuda de la Seguridad Social se mantuvo más o menos estable en 17.196 millones (1,6%).

De lo anterior, por tanto, se deduce que si bien la mayor parte de la deuda corresponde al Estado, una parte no desdeñable es responsabilidad de las administraciones regionales y locales que se han visto beneficiadas de los mecanismos puestos en marcha por el gobierno central para proporcionarles fondos que en otros casos no hubieran podido obtener.

¿Quiénes son los más beneficiados por esa ayuda estatal? ¿Cuáles son las autonomías más endeudadas y por qué han llegado a esa situación? ¿Deberían reducirse aún más el déficit y la deuda? Todas estas cuestiones y otras vinculadas con este tema exceden de las limitaciones de espacio de este post, pero sin duda merecen seguir dedicándoles más espacio en el futuro….

Carmen López

Carmen López

Profesora de la Universidad Loyola Andalucía. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y Doctora en Ciencias Empresariales por la Universidad de Córdoba, procede de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ETEA) donde ha impartido clases en asignaturas vinculadas al área de economía. Ha sido Secretaria y, posteriormente, Directora del Departamento de Economía General, Ciencias Jurídicas y Sociología de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ETEA), centro adscrito a la Universidad de Córdoba y editora de la Revista de Fomento Social, publicada por la Universidad Loyola Andalucía. Actualmente, junto a su labor docente y de investigación, es la Defensora del universitario de la Universidad Loyola Andalucía. Sus líneas de investigación se han centrado en temas relacionados con la Economía financiera (Unión Monetaria, la política monetaria y los mercados financieros), la Economía regional (especialmente cuestiones relacionadas con el mercado de trabajo, la actividad de las comunidades autónomas españolas y los niveles de desigualdad y desarrollo) y la economía social y la innovación social.

12 thoughts on “Al hilo del dato de deuda pública

  1. Cada vez es más común que los ciudadanos de a pié, usen de igual forma los términos “deuda” y “déficit”, conceptos con distintos significados pero que a su vez el uno necesita del otro. Uno de los entes responsables del crecimiento de la deuda, son los recates a las autonomías, y no es el gobierno el único culpable de la deuda que a día de hoy tiene nuestro país, España. Es cierto, que las distintas comunidades autónomas reciben fondos como medio de ayuda por parte del Gobierno, haciendo éstas un mejor o peor uso de dichos fondos en función de los propios intereses regionales, pero lo que no se puede permitir es el despilfarro que hay en ciertas comunidades autónomas por parte de una mala gestión de sus gobiernos. Quizá deba “vigilarse” más este aspecto, ya que lo más cercano a nosotros, y dónde sería más fácil tomar medidas, es en las propias comunidades autónomas. Como dice el dicho: mejor empezar a construir la casa por abajo que por el tejado.

  2. Si hablamos de la deuda en España en estos años anteriores se podría decir que España estaba entre los países con mas deuda del mundo. Pero si hemos leído estos últimos meses hemos podido ver como la deuda en España se ha reducido en el mes de Julio con respecto a meses anteriores. Gracias al mayor crecimiento económico y a un menor déficit publico, el nivel de endeudamiento disminuirá.

  3. Este artículo está muy bien planteado. La cosa no es que la deuda esté disminuyendo en términos brutos- que está aumentando-, la cosa es que la tenemos más «controlada». Esto es debido, en una considerable parte, a las tan criticadas Políticas de Austeridad. Esas políticas tan duras han conseguido menguar el déficit público hasta el punto en el que han generado un cambio en la expectativas de los consumidores y de los mercados, un punto de inflexión. Aún así sigo pensando que han sido demasiado severas, sobretodo con una parte de la población que no sabía ni lo que estaba pasando, que ni las vio venir….

  4. Para empezar, a pesar del déficit público y la deuda pública, actualmente la economía española tiene un comportamiento positivo, gracias al control que se está realizando sobre esta. Este comportamiento positivo ha provocado que se incrementen las tasas de crecimiento y creación de empleo.
    Los ingresos y los gastos están unidos al crecimiento económico, lo que conlleva un mayor ingreso fiscal y un menor gasto público. A pesar de esto, las medidas que llevó a cabo en su día el gobierno durante la crisis para disminuir la deuda publica fueron muy duras.

  5. A día de hoy es claro que si la Deuda Pública continua aumentando cada año, el Déficit público (Ingresos – Gastos) será negativo y no disminuirá la DP.

    Cuando un Estado (entendido en su conjuntos CCAA,ayuntamientos etc) gasta más de lo que ingresa produce un gasto mayor en el futuro, añadiendo a esos gastos comunes de cada año nuevos intereses, volviéndose insostenible a la larga. Al igual que ocurrió con Grecia teniendo que refinanciar su deuda o dejando sus deudas impagadas.

    ¿Que opciones quedan? Disminuir el déficit poco a poco o drásticamente o dejar de pagar a tus inversores (Default).
    Entonces o se aumentan los ingresos o se gasta menos, de ahí las diversas Políticas de Austeridad tan impopulares. (Aumento de impuestos, disminución de salarios a autónomos etc)

    En conclusión, la Deuda Pública no puede continuar aumentando y aunque parezca que esta mejorando aun queda mucho por hacer y mejor hacerlo poco a poco que de golpe. Pues la mejor solución será que se autorregule mediante la disminución del Paro provocando una generación de empleos y por tanto mayores ingresos (impuesto sobre el trabajo) conduciendo a España a una menos Deuda Pública en todo el Estado y en general a una nación sostenible en el tiempo.

  6. Como bien define este articulo, la responsabilidad ante esta situación no depende en su totalidad al Estado, ya que éste destina numerosos fondos a las CCAA, pero a su vez éstas en muchas ocasiones no hacen un buen uso de ello, por lo que supone un aumento del endeudamiento si le añadimos los intereses. Es cierto que ha habido políticas muy severas, pero quizás si no se hubiesen llevado a cabo no nos encontraríamos ante una posible mejora. Ya que también en gran parte los españoles actuaron, en cierta manera, gastando por encima de sus posibilidades, otra de las causas por las que llegamos a la crisis económica.

  7. Uno de los problemas de hoy en día es que los ciudadanos no entienden qué es realmente la deuda pública y muchas veces la confunden con el déficit público. Según los datos, la deuda pública ha crecido pero no es impriscindible que eso sea algo negativo. En este caso como vemos en artículo, es justo lo contrario.
    Es normal que la mayor parte de la deuda corresponda al Estado pero una gran se produce en las comunidades autónomas, es decir es responsabilidad de las administraciones regionales que obtienen fondos del Estado. No se puede decir que el Estado tenga la culpa de todo. Eso sería lo más fácil. Pero la responsabilidad es compartida. La deuda crece porque el Estado da dinero a las administraciones regionales. Cuando hablamos de los problemas en un país nunca hay solo uno a quien se le pueda echar la culpa.
    Resulta que las más beneficiadas de la ayuda estatal son las CCAA porque reciben dinero y al mismo tiempo según la gente la culpa la tienen las administraciones centrales. Eso es lo que la mayoría de los ciudadanos no entienden. Porque muchas veces, y no solo en la economía las cosas pequeñas son las que mayores problemas crean. Lo que no se ve, no significa que no exista.

  8. Los últimos datos acerca de la deuda pública difundidos por el Banco de España, nos llevan a plantearnos la inmensa cantidad de duplicidades que existen en la administración española. Duplicidades que hacen que dicha deuda sea realmente elevada. Sorprendentemente, aquellos que reclaman su independencia, Cataluña, se sitúan a nivel autonómico a la cabeza de deuda pública tanto en términos absolutos como relativos, seguidos de la Comunidad Valenciana, Castilla- La Mancha y Andalucía; y siendo Madrid el ayuntamiento más endeudado superando los 7000 millones de deuda. Esto nos induce a pensar que una de las posibles soluciones para disminuir la deuda pública sería eliminar las duplicidades administrativas existentes, convirtiendo nuestro estado en un estado mucho más centralizado, de modo que a largo plazo esta deuda fuera en decremento. Podemos pensar que eliminar estas administraciones supondría no contar con la recaudación de impuestos que éstas llevan a cabo, pero realmente el déficit público sigue siendo elevado, por lo que la situación nos lleva a pensar que quizás es el momento de replantearse la manera de obtener ingresos así como el modo de financiarse que tiene nuestro estado.

  9. Es evidente que la raiz del problema financiero y de la deuda publica que hoy en día estamos sufriendo los españoles se debe a que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades económicas en gran parte, por la facilidad de obtener préstamos por parte de ( bancos, financieras…). De esta manera se ha producido un enlace con el déficit público en el que estamos instalados actualmente.

  10. Además de los factores planteados en el artículo, hay que considerar también que la capacidad de retorno de la deuda depende también del coste de la misma. Esto además del precio del dinero prestado por los titulares de la deuda, depende de la confianza que tengan en la capacidad de devolución del conjunto de las administraciones. Hay administraciones autonómicas cuya calificación de deuda es de «bono basura».
    Si bien se ha hecho un esfuerzo para controlar el déficit en función del PIB, se puede venir todo abajo si las políticas del gobierno que salga de las nuevas elecciones se orienta a incrementar el gasto público o facilita la desunión nacional generando incertidumbres al aumentar las dificultades la devolución de la deuda pública.

  11. Para nosotros franceses, España como Grecia y Portugal representan los países más afectados por la crisis con una deuda pública y un déficit público (que son dos cosas separadas) superior a la mayoría de los países europeos. Al leer este artículo, nos damos cuenta de que esta situación crítica es no sólo debido al gobierno sino también a las comunidades autónomas. Entonces eso presenta la cuestión de sus participaciones en el pago de esta deuda, que a pesar de un mejor control, no parece disminuir con los años.

  12. Como bien aparece en el artículo, el objetivo marcado para el año 2015 por las Administraciones Públicas se está cumpliendo al estar por debajo de 98,7% en términos del PIB, aunque España sea uno de los países con mayor deuda de la U.E. Si bien, hacemos hincapié en que al tener menos deuda de la prevista para esta fecha, es porque algo se está haciendo bien. Aun así, por supuesto que no está todo hecho ni podemos relajarnos, ya que hay que recalcar que en 2015 la deuda estamos hablando de una deuda de 1,053 billones de euros.
    Como se refleja en el articulo dicha deuda se verá modificada positiva o negativamente en según los nuevos préstamos que vayan facilitándose a la Administración Publica y las cantidades que se vayan reintegrando a quienes prestaron en su momento.
    Bajo nuestro punto de vista los que realmente se ven beneficiados son las comunidades autónomas (CCAA) que acumulan una deuda de 250.237 millones de euros, equivalente a una ratio del 23,2%. Este dato es realmente preocupante y en el cual pensamos que debería de mirar detenidamente. Dichos datos nos lleva a que se debería de recortar el presupuesto facilitado a las CCAA, y que sean estas mismas las que se ajusten al acordado.
    Con esta medida, suponemos que el Gobierno se verá más desahogado y ello puede afectar positivamente con el objetivo de disminuir la deuda pública

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