14 de febrero: ¡feliz San Marketing!

Análisis sobre la celebración de San Valentín

Hace unos días estábamos inmersos en la celebración del día del amor. ¡Felíz San Valentín!, “Día de los Enamorados” o como a mí me gusta llamarlo, ¡San Marketing! El día del año en el que se le pone precio al amor. Flores, cenas, peluches, corazones flotando, unicornios vomitando arcoíris…Love is in the Air amigos. Sin embargo, ¿a dónde se fue el verdadero amor? No one knows

Todo el mundo se llena la boca asegurando saber que el 14 de febrero no es el único día en el que se tiene que demostrar el amor, a pesar de todo, el marketing nos puede, doblega nuestra frágil voluntad, y el dinero vuela.

Uno de los trucos más utilizados en marketing es convencer al consumidor de que tiene que comprar, no para uno mismo, sino para los demás; con esto se crea una obligación moral y social, además de una dependencia emocional con la compra, y acaba comprando para sentirse bien consigo mismo y cumplir su deber social.

Orígenes de San Valentín

San Valentín era un sacerdote que desafió al emperador Claudio II, quien prohibió la celebración del matrimonio entre jóvenes, porque los solteros sin familia y sin nada que perder eran mejores soldados. San Valentín consideró esto injusto y, en secreto, casaba a los jóvenes enamorados. Finalmente fue ejecutado el 14 de febrero.

El Papa Gelasio I comenzó a celebrar San Valentín en el año 494 d.C como el día de los enamorados, con el fin de anular y prohibir la fiesta pagana de las Lupercales, que se celebraba el 15 de febrero en la Antigua Roma.

Sin embargo, es sólo un día más. No tenemos que demostrar nuestro amor a nadie si no queremos, no es obligatorio y, por supuesto, el amor no se demuestra con regalos (aunque esto ya lo sabían, ¿no?). La magia está en los detalles del día a día, por mucho que “San Marketing” se empeñe en atentar contra esta característica.

San Valentín desde la psicología 

Aún sabiendo todo ésto, seguimos consumiendo, “¿se debe a la presión social?” Atendiendo a la Psicología Social, la respuesta es afirmativa. La presión social nos empuja a salir ese día, porque estar solo o quedarse en casa sin salir es muy triste, es como no asistir a una fiesta genial a la que todo el mundo va a ir y se te recuerda todo el tiempo que hoy no es tu día, no puedes asistir a la fiesta porque no tienes pareja.

Si no celebras el “Día de San Valentín”, el 14 de febrero deja de tener sentido y es cuando te preguntas por qué tú no puedes celebrarlo o cómo podrías cambiar esta condición.

Análisis psicológico de San Valentin
Celebrar san valentín para algunos es más una obligación que un deseo.

Un estudio concluye que los hombres suelen regalar por obligación y no porque lo sientan de corazón, solo si se ven moralmente obligados o piensan que es su deber social. Además, un porcentaje de estos esperan algo a cambio del regalo. ¿Puede ser un regalo de amor condicional o de compra forzada? Yo no lo creo, pero cada uno es libre de hacer y pensar como guste.

Seamos sinceros con nosotros mismos, si no le regalamos algo a nuestra pareja, el “Día de San Valentín” se convierte en otro más, un día más en pareja, si eliminamos el regalo, “San Marketing” carece de significado, pues su factor diferenciador es este.

No obstante, que sea otro día más no significa que no sea especial, porque la magia del amor está en hacer cada día irrepetible, dentro de nuestras circunstancias.

En 2004 los psicólogos Katherine Morse y Steven Neuberg, de la Universidad Estatal de Arizona, señalaron que, el regalo puede actuar como un impulsor del “amor romántico”. Hay parejas que se vuelven más inestables y se acentúan los problemas que llevaban cargando a la espalda, haciéndolos más pesados. Este día puede resultar fatal para parejas con problemas, porque actúa como un aliciente para acabar con la relación.

San Valentín puede causar un fenómeno psicológico que se entiende como: “yo valgo lo que vale mi regalo”. “Cuanto mejor sea mi regalo, más te gustaré”, “cuanto más original sea, más llamaré tu atención y más me querrás” y demás conclusiones que construimos en nuestra cabeza.

En definitiva, cuanto más dinero gaste en mi regalo, más amor siento por ti. Entendemos el regalo como un símbolo de las conexiones que tenemos con los demás.

Según el psicólogo Sternberg, el amor se caracteriza por cumplir tres características: pasión, intimidad y compromiso. Existen muchas clases de amor, pero la división más relevante del amor es la siguiente:

  • Amor compañero: En el que hay un alto grado de apego, compromiso e intimidad, aunque le falta la pasión.
  • Amor pasional: Está marcado por el romanticismo y la pasión.

Regalo en San ValentínUn amor con las tres características seria el amor ideal, pero si alguna vez llegamos a alcanzarlo no durará mucho y suele derivar en alguno de los subtipos de amor.

Con respecto al amor, hay personas que incluso han empezado a celebrar el “Día del Soltero” o el “Día Anti San Valentín”, como prueba de no tener depresión ni padecer el virus de la soledad. Pueden llenar tu vida otros amores que no sean del estilo pasional y no por eso se está deprimido o sólo.  

Sin embargo, me parece desatinado reivindicar tu rechazo hacia la celebración de un día, celebrando otro, consumiendo más, comercializando más nuestra vida.

La celebración de San Valentín en otras culturas

En Japón y Corea, sólo las mujeres regalan chocolate a los hombres el 14 de febrero. Es una especie de ritual, que no sólo protagoniza el amor romántico. Ellos les devuelven el regalo el Día Blanco el 14 de marzo, con algo de más valor.

En India, el partido Shiv Sena está en contra de San Valentín porque considera que contamina la cultura india. Tampoco se celebra en Venezuela y en Eslovenia, el 14 de febrero se celebra la primavera.

En Arabia Saudita está totalmente prohibido por ser considerada una celebración católica. Cualquier objeto rojo se elimina de las tiendas, sin embargo, se creó un mercado negro de rosas y envoltorios para el día. 

Como hemos podido ver, no hablamos a penas de amor en el “Día de San Valentín”, qué sin sentido. Hay personas para las que cada día es San Valentín, y es perfecto. No nos dejemos llevar por los regalos porque, al final, acabamos regalando por obligación, y no porque nos apetezca.

Texto: Jessica Vegas Lara

Edición: Candela Granados

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