Álvaro Aguado: “Los publicistas debemos tener responsabilidad con la sociedad”

Macarena Barroso

Álvaro Aguado, nacido en Sevilla, es creativo, publicista y amante del buen cine. Posee una gran capacidad de observación y curiosidad, características que plasma en su trabajo y, que podemos comprobar en La chica del cabello rojo, El arte de esperar, Una paguita para “Enerstito”, Sé solo feo y Una sirena en la ría, algunas de sus creaciones.

Entre los reconocimientos que atesora destaca el premio al ‘Mejor spot web’ y mejor campaña publicitaria en los ‘Luxury Awards 2014’; premio Juventud Creativa y mejor Trucho en el ‘Festival Internacional Agripina’; mejor cortometraje, director, guión y montaje para La chica del cabello rojo; Premio Extraordinario Sevilla Joven XII Edición 2015, concedido por la Junta de Andalucía: y, recientemente, ha recibido el Premio Ricardo Pérez en los Smilefest 2017.

Cercano y expectante

Contacto con él y me atiende de forma muy agradable; con la cita ya concertada, me dispuse a investigar más. Además de sorprenderme su trayectoria, que no extensa por su edad (29 años) pero sí intensa, me quedo estupefacta cuando descubro que mi entrevistado tiene consanguinidad conmigo. Mucho más relajada quedo con él a las tres de la tarde en el Café Café de Viapol. Todo “quedará en familia“.

Comenzamos la entrevista en un ambiente ameno e inspirador. El Café Café parece un lugar diseñado para generar ideas, hay una máquina de escribir, libros antiguos y una luz cálida. Álvaro se muestra muy cercano y expectante. Nos pedimos unas bebidas y le comento nuestra relación familiar. Sorprendido ya de primeras, arrancamos la entrevista entre risas.

Transmitir mensajes con historias

Pregunta (P): Siempre comentas la importancia que tiene para ti transmitir mensajes a base de historias. Cuéntame un poco de tu historia, un recuerdo que guardes con especial cariño.

Respuesta (R): Comencé a ver cine los fines de semana en casa de mi tía Patricia. Tenía todas las películas de Indiana Jones, El Padrino, Batman… en VHS. Además, ella fue la que me llevó a ver La Bella y la Bestia a la gran pantalla, cuando tenía cinco años. Me sabía los diálogos de Snake de Solo en Casa, me influyó mucho ET el extraterrestre’ de Spielberg. Me solían enamorar las películas donde un niño se mostraba fuerte ante un problema. Un aventurero y explorador.

(P): Tus trabajos transmiten emociones, hablan de ellas, son videos que invitan a la reflexión e introspección. ¿Te consideras una persona sensible? ¿Qué cosas y qué tipo de personas te emocionan?

(R): Sí. Me inspiran ese tipo de personas que vuelven a comportarse como niños, que me despiertan ese mismo comportamiento. Creo que es cuando más creativos somos, cuando volvemos a indagar en ese niño que siempre tenemos dentro. Yo siempre lo digo: “formalidad cuando proceda y ser un payaso el resto del tiempo”.

(P): ¿Dependes de tu estado emocional para trabajar? ¿Te centras en el trabajo y consigues olvidarte de todo?

(R): Ambas cosas. Cuando trabajo en marcas que me dan “carta blanca” y los clientes confían en mí, pienso mucho en qué me está pasando para después compaginar eso con la marca con la que tengo que trabajar. Creo que me gusta dejar parte de mí en los trabajos. Yo creo que nadie está bien del todo. Todos tenemos problemas. Cuando lo que se planea no sale del todo bien, me suelo motivar más aún.

“Me inspiran ese tipo de personas que vuelven a comportarse como niños”

(P): ¿Trabajas mejor bajo presión?

(R): Bajo presión no trabajo, no me gusta. De hecho, he trabajado en varias de las mejores agencias de aquí y cuando me di cuenta que no era libre en cuanto a lo que quería generar y los clientes con los que yo quería estar, me agobiaba y me piraba. Me daba igual el dinero, las horas que echaba, no pedía ni el finiquito. Después querían que firmara contratos y no me suelen gustar ni los contratos ni las formalidades.

Creo que debería empezar siendo un “soldadete”, explorarlo todo… Los tortazos me llegan antes cuando soy yo el que toma los riesgos para ir con el proyecto a muerte. Si sale bien o mal dependerá de mí y de la gente que me rodee para llevarlo a cabo. Se podría decir que soy un freelance. Tengo muy buena suerte de tener contacto con algunos clientes a los que les agrada cómo trabajamos, la manera en que resolvemos mensajes y eso genera confianza.

(P): ¿En qué momento crees que comienzas a salir a la luz?

(R): El respeto se gana. Con mis primeros trabajos. Yo llego a las agencias a raíz de mis primeros trabajos. No tengo un padre publicista ni una madre productora. Mis padres me ayudaron cuando estuve estudiando en Madrid cine, pero el título no basta, únicamente eso no sirve para nada, tienes que buscarte la vida y saber cómo brillar.

Álvaro Aguado recibe uno de los numerosos premios que tiene
Álvaro Aguado recibe uno de los numerosos premios que atesora a lo largo de su intensa carrera profesional.

Locuras por amor y cómo no frustrarse ante los ‘noes

(P): ¿Qué es lo más loco que has hecho para brillar?

(R): La locura que hice más grande para brillar fue por amor. Una chica de la que estaba perdidamente enamorado. Para que volviese conmigo y recuperarla, fui con una rosa, junto quince a colegas a visitarla a las siete de la mañana. Con respecto a brillar en el terreno cinematográfico, la verdad es que en la carrera como estudiante hacía lo que quería, me encantaba liarla y formar el taco. Si no aprovechas la época de estudiante, ¿cuándo si no?

(P): ¿Cómo llevas la frustración del “no” como creativo? ¿Sientes la responsabilidad de dar ejemplo?

(R): He aprendido a vivir con el “no”, es como mejor se regulan las ilusiones. Es bueno ser consciente de que está ahí, que puede quedarse un guion en el tintero. Los publicistas debemos tener una responsabilidad con la sociedad, tenemos que invitar a la reflexión porque en este país, en Europa y en el mundo en general están pasando cosas.

(P): En uno de tus vídeos usas la frase de Joaquín Sabina “que ser valiente no salga tan caro y que ser cobarde no valga la pena”.  ¿Te ha salido caro alguna vez excederte de ser valiente?

(R): Sí, en Dubái. Pudo no salirme caro solo a mí, sino a los que pagaron por el proyecto. Fue un poco arriesgado sacar a una chica con burka, además lo haces todo un poco experimental… Fue un poco peligroso.

(P): ¿Qué recomiendas, valentía o prudencia?

(R): Creo que el prudente no va a ningún lado, se debe buscar el conflicto. Todo lo que son personajes que entran conflictos consigo mismos hay trasladarlo a las marcas donde haya finalmente una solución. Donde el público empatice y no sienta que lo toman por tonto.

La prudencia está muy bien cuando la marca tiene un estatus. Lo bonito es cuando la marca pierde la prudencia y sabe qué tiene que cambiar, ser transgresora, ir a más, que cuenten historias para abrazar a un público cada vez más escéptico. Este mundo está hecho para los valientes.

(P): ¿Crees que creativo se hace o se nace? ¿Consideras que la educación actual con respecto a la creatividad tiene mucho que mejorar?

(R): Ambas. Con respecto a la situación de la educación en España, el sistema educativo lo fulminaba de arriba a abajo. Permitiría que los niños siguieran siendo niños durante más tiempo. Anular la creatividad de un niño es el mayor error del mundo. La competitividad, las notas, el miedo; se han cargado todo.

En mi caso tuvieron mucho que ver mis padres, no permitieron que entraran videoconsolas en casa. Nos llevaban mucho tiempo al aire libre, la naturaleza, el contacto humano… Creo que no sería consciente de la realidad creativa sin ese aprendizaje.

“Tenemos que invitar a la reflexión porque en este país, en Europa y en el mundo en general están pasando cosas”

 

(P): ¿Has sido un buen estudiante?

(R): Qué va, yo para estudiar tenía que exponer en el salón de mi casa como si estuviera dando una charla para conseguir memorizar. He sido muy nervioso siempre. Gran parte de mis aprobados se deben a la lucha de mi madre, que me obligaba a estudiar.

(P): ¿Tenías claro a qué querías dedicarte desde pequeño?

Desde que vi Indiana Jones. Cuando pregunté quiénes estaban detrás de las historias que yo veía, creía que eran extraterrestres de verdad. En el momento que me di cuenta de que había personas detrás de esas películas me dije a mí mismo que yo quería ser de ese tipo de personas que cuentan historias. Considero que trabajar en lo que trabajo es la manera más directa y profunda de comunicar algo para encontrarse con uno mismo.

Alvaro Aguado en una de las charlas que suele impartir
Álvaro Aguado en una de las charlas que suele impartir

(P): En la ‘Chica del cabello rojo’ hablas, literalmente, con imágenes ¿Adaptaste más el texto al video o fue al revés?

(R): Me fui en navidad con mis amigos a Portugal. Acababa de conseguir el iPhone 6 y decidí grabar cosas. Cuando regresé del viaje estudié el material para posteriormente escribir todo según lo que sentía y quería expresar. 

(P): ¿Cuál es el lugar más raro donde has llegado a tener una idea y cuál es el proceso de creación que más entusiasmo te provoca?

(R): Yo creo que el lugar donde más me inspiro es el Café Café, aquí hay muy buena gente y la realidad la veo desde otro prisma. Respecto al proceso de creación cuando el cliente firma un cheque con la mitad del dinero. Cuando veo que el guion finalmente se va hacer realidad y no solo se va a quedar en texto.

La virtud de delegar y la decisión de renunciar

(P): ¿Has pensado en realizar videoclips?

(R): Sí, algún día ocurrirá. De hecho, soy muy “clipero”, considero que la música es importantísima en la publicidad. El videoclip o el corto son otras formas para poder llegar a hacer películas. Mi hermano y yo es el grupo de mis coleguitas y estamos estudiando a ver qué hacemos.

(P): ¿Sueles delegar o prefieres estar pendiente en todos los procesos de la creación?

(R): Al principio me gustaba mucho estar pendiente. Con la experiencia me he dado cuenta de que delegar es una virtud. Tú no eres más importante que nadie. Hay que hacer partícipe a la gente, es una maravilla trabajar con gente. Un buen equipo en los rodajes es primordial. Hay que confiar para divertirte en los rodajes.

(P): ¿Qué no anunciarías nunca? ¿Con qué marca te gustaría trabajar?

(R): Un banco, hubo un momento donde pudimos anunciar un banco y desistí. Una empresa armamentística tampoco. Me gustaría trabajar con toda aquella marca que me permita trasmitir el mensaje que quiera transmitir. Me encantaría hacer algo algún día para una cerveza.

“Considero que la música es importantísima en la publicidad”

(P): En breve te enfrentarás a una cita con estudiantes de comunicación a los que debes de inspirar, ¿Algunas últimas palabras para terminar y dirigirte a ellos?

(R): Ha sido un auténtico placer poder charlar contigo, Macarena. Estoy muy agradecido de poder participar en la ‘masterclass’ con vosotros en la Universidad Loyola Andalucía. Aunque no sé si merezco darla, como dice Risto Mejideen comunicación siempre estamos empezando”, pero creo que va a ser una hora y media bonita.

Entrevista realizada por Macarena Barroso Olagaray, estudiante de 2º del grado en Comunicación.

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3 thoughts on “Álvaro Aguado: “Los publicistas debemos tener responsabilidad con la sociedad”

  1. Hola a tod@s, me agrada tener la oportunidad de poder expresar en estas lineas mi opinión sobre la entrevista.
    Me ha parecido muy enriquecedoras las respuestas del publicista ante las oportunas e interesantes preguntas de la estudiante. A pesar de la corta carrera del profesional, sus palabras denotan amor por la profesión y de igual manera a la chica entrevistadora se le puede augurar que aprenderá de esa trayectoria y será, sin duda, una gran publicista. Enhorabuena para ambos.

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