Efecto Proust: ‘y de pronto el recuerdo surge’

Efecto Proust: recuerdos evocados por olores y sabores

Vas caminando y de repente te cruzas con alguien cuyo olor te transporta, de inmediato, a un momento de tu más tierna infancia, y seguidamente te estremeces por la emoción que te causa ese recuerdo. ¿Te ha pasado alguna vez?

Si la respuesta es ‘‘, puede decirse que has experimentado el Efecto Proust, el cual hace referencia a los recuerdos evocados de manera espontánea por olores o sabores. El nombre tiene su origen en la novela “En busca del tiempo perdido”, en la cual, Marcel Proust narra la experiencia de evocar un recuerdo autobiográfico a partir del sabor y el olor de una magdalena mojada en té, describiendo de un modo exquisito las características de este tipo de recuerdos.

Décadas más tarde de la publicación de esta novela, la ciencia demostraba la capacidad fulminante que tienen los olores para evocar recuerdos autobiográficos (Miles & Bernsten, 2011), de forma directa y automática (Larsson & Willander, 2009) y como suelen ser recordados con una frecuencia superior episodios vividos durante la infancia (Chu & Downs, 2000; Larsson, 2006; Miles & Bernsten, 2011). Otras evidencias indican que la cantidad de detalles autobiográficos recordados a partir de claves olfativas es superior a otras como las visuales (Chu & Downs, 2002).

Olor y memoria: Efecto Proust

Los olores tienen la habilidad de llevarte de vuelta al momento en que ocurrió un determinado evento de tu vida, y de devolverte la emoción que sentías en aquel mismo instante (Chu & Downs, 2000; Larsson & Willander, 2009). Esta capacidad se debe a que el olfato es el único de los sentidos que conecta directamente con el complejo amígdala-hipocampo, que son las estructuras neuronales que sustentan las emociones y la memoria (Larsson, 2006).

Efecto Proust recordar por olores y saboresRecuerda que cada vez que el olor de algún lugar o persona te haga viajar a tu pasado, estarás experimentando el Efecto Proust, porque en sus propias palabras:

“Cuando nada subsiste ya de un pasado antiguo, cuando han muerto los seres y se han derrumbado  las  cosas,  solos,  más  frágiles,  más  vivos,  más inmateriales, más, persistentes y más fieles que nunca, el olor y el sabor perduran mucho más, y recuerdan, y aguardan, y esperan, sobre las ruinas de todo, y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita el edificio enorme del recuerdo.” (Proust, 2009, pp. 89-90).

Deseándote que el episodio que recuerdes sea tan dulce, como el relatado por Proust en su novela.

Referencias bibliográficas:

Chu, S., & Downes, J.J. (2000). Long live Proust: the odour-cued autobiographical memory bump. Cognition, 75, B41-B50.

Chu,S., & Downes, J. (2002). Proust Nose Best: Oddors are better cues of autobiographical memory. Memory & Cognition, 30(4), 511-518

Larsson, M. (2006). Smell Your Way Back to Childhood: Autobiographical Odor Memory. Psychonomic Bulletin & Review, 13(2), 240-244

Larsson, M., & Willander, J. (2009). Autobiographical Odor Memory. Annals of the New York Academy of Sciences, 1170, 318–323.

Miles, A., & Bernsten, E. (2011). Odour-induced mental time travel into the past and
future: Do odour cues retain a unique link to our distant past?Memory, 19(8), 930-940.

Proust, M. (2009). En busca del tiempo perdido. Miami: El Cid Editor.

 

Carmen Martín

Carmen Martín

Becaria predoctoral de la Línea de Investigación Memory, Language and Cognition. Departamento de Psicología. Human Neuroscience Lab.

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