Los jeroglíficos de las postrimerías

Por el 23 noviembre 2015
El fin de la gloria del mundo de Valdés Leal
Pie de foto +

Los dos cuadros de Valdés Leal conocidos como los Jeroglíficos de las postrimerías, que están debajo del coro de la Iglesia de la Santa Caridad, de Sevilla, forman parte de una serie de pinturas alegóricas que representan la espiritualidad de Miguel de Mañara.

No hay que considerar a Valdés Leal como un pintor de oscuros temas, llenos de un realismo exacerbado en todo lo que realizaba.

Sí es verdad que tenía una capacidad especial para representar en su arte esos temas llenos de realismo. Hay que tener en cuenta toda la producción del artista para describir su estilo.

Es verdad que tenía una tendencia a la descripción alegórica entre los pintores de su tiempo. Por eso, Miguel de Mañara le encargó la pintura de las Postrimerías como un canto al desengaño, que encajaba muy bien en su espiritualidad.

Valdés Leal había realizado antes otras obras de tema parecido, que pudo conocer Miguel de Mañara: Mors imperat (El Imperio de la muerte), en la Colección Cremer, en Dormum (Prusia); La alegoría de la vanidad, en Wadsworth Atheneum, Hardford, USA; La alegoría de la salvación, en la Galería de arte de York, Inglaterra, etc.

No cabe duda que Mañara, que conoció esta tendencia y esta habilidad de Valdés Leal para la pintura alegórica, le encargó la realización de estas pinturas entre 1671-1672.

Juicio final y muerte

Las dos obras de Valdés Leal en la Iglesia de la Caridad de Sevilla, son una visión plástica del Discurso de la Verdad de Mañara: En Finis gloriae mundi (la imagen superior) (El fin de la gloria del mundo) aparece, en primer término, un cadáver de un obispo en descomposición, junto a los despojos de órdenes militares; en la parte alta, una mano angélica muestra una balanza, en cuyos platillos están colocadas las obras buenas y malas que son pesadas en el juicio, con los letreros: Ni más, ni menos: ésta será la equidad del juicio divino.

En un abrir y cerrar de ojos cuadro de Valdés Leal

En un abrir y cerrar de ojos es el otro cuadro que forma parte de los Jeroglíficos de las postrimerías.

En la otra obra: In ictu oculi (imagen de la izquierda) (En un abrir y cerrar de ojos) aparece un esqueleto, figura de la muerte, que con su guadaña aplasta los despojos desordenados de todo lo que cuenta en este mundo: una tiara, una corona, libros de ciencia, ricos vestidos, etc. Todo lo que va a quedarse aquí después de la muerte.

La fuerza alegórica de estas pinturas es la descripción de la verdad intuida por Miguel de Mañara, que imprime un sello de desengaño de todo lo terreno en el espectador. Desde ellas, avanzará por la contemplación de las obras de misericordia, que llevan a la glorificación de la Cruz, que aparece en el coro. Es el programa iconográfico del Discurso de la Verdad, que lleva a la Vida.

 

Fernando García S.J.

Fernando García S.J.

Jesuita. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. En 1956 marcha a Japón, en donde es profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sophia (Jochi Daigaku) de Tokio. Es Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y Académico Correspondiente de la de Bellas Artes de Cádiz y de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez. En 1993 le fue concedida por el Emperador de Japón la cruz de la "Orden del Tesoro Sagrado, con distintivo de Rayos Dorados y Rosetas". En la actualidad es Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artístico de Sevilla.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>