Luis María Linde protagonista del Foro Diálogos Loyola

Linde considera “crucial” bajar el desempleo para mantener el sistema público de pensiones

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha llamado la atención este martes sobre el nivel de desempleo en España y ha advertido de que es “crucial” bajarlo para poder mantener de una manera sostenible el sistema público de pensiones.

Así lo ha señalado en una conferencia impartida en Sevilla sobre ‘La política monetaria en las principales economías: retos y oportunidades’, en la clausura del Foro Diálogos Loyola, que cumple seis años, y a la que ha asistido la consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, entre otras autoridades.

El gobernador del Banco de España ha señalado la conexión existente entre la sostenibilidad de las pensiones, el mantenimiento de una alta tasa de desempleo y la evolución de los factores demográficos a nivel nacional y ha instado a “buscar soluciones” ante este problema que es “serio”.

Linde ha destacado que la tasa de paro todavía se sitúa en niveles “muy elevados y superiores a las tasas de otros países europeos”. Así ha apuntado que “tiene un profundo arraigo”, junto con “el paro de larga duración que aumenta los riesgos de que se convierta en estructural”.

“No es posible el sostenimiento del sistema de pensiones, si no hay un aumento del empleo”, ha hecho hincapié Linde, quien también ha indicado que es necesario aumentar la tasa de ahorro de las familias para alcanzar este objetivo.

Retos para España

El gobernador del Banco de España ha señalado el problema del desempleo dentro de los retos que “persisten” en España para mejorar las perspectivas de crecimiento a medio y largo plazo, “a pesar de los avances en los últimos años”. Al mantenimiento del desempleo, ha sumado la necesidad de alcanzar la consolidación fiscal, el desapalancamiento privado y la moderación de la posición deudora exterior, junto a la mejora de la productividad.

En cuanto a la consolidación fiscal, ha apuntado que, en 2015, se produjo un deterioro del déficit estructural y una desviación significativa del déficit público respecto al objetivo inicial. Además, la crisis económica se ha manifestado en un crecimiento de la deuda pública de más de 60 puntos porcentuales del PIB.

En este punto, también ha destacado “el problema del ajuste fiscal” y ha advertido de que “no se puede afrontar la superación de la crisis sin contener el déficit”, de manera que se reduzca la proporción entre la deuda pública y el PIB.

Sobre el desapalancamiento privado, ha precisado que el pasado año continuó la reducción de la ratio de endeudamiento de empresas y familias, aunque “la situación patrimonial de algunos segmentos de la población todavía es vulnerable”.

“La mejora de la solvencia y liquidez de las entidades de crédito ha contribuido a la recuperación de la financiación a hogares y empresas. La ratio de capital CET1 aumentó hasta el 12,6 por ciento en diciembre de 2015 y los préstamos morosos (NPL) mantienen una senda decreciente, si bien aún con un peso elevado”, ha explicado.

En cuanto a la moderación de la posición deudora exterior, ha llamado la atención sobre la posición deudora neta frente al exterior, que se mantiene en “niveles muy elevados y representa un elemento de vulnerabilidad”.

Por último, respecto a la mejora de la productividad, ha apuntado que la productividad de la economía española mantiene tasas de crecimiento significativamente inferiores a las de otros países desarrollados.

En este punto, Linde ha llamado la atención sobre la corrupción y ha apuntado que “no tiene sentido” achacar la “histórica” baja productividad a la corrupción. “La baja productividad es un hecho, un factor muy profundo, con causas muy diversas y la corrupción sería una”, ha subrayado.

Contexto internacional

Linde ha comenzado su conferencia destacando el entorno internacional de 2015, caracterizado por “una reducción del crecimiento mundial y de las previsiones para 2016 y 2017”, lo que unido a “los cambios en el precio del petróleo, el reequilibrio de la economía china y la expectativa de normalización monetaria en Estados Unidos elevaron la incertidumbre global”.

Por su parte, ha señalado que el área del euro creció “moderadamente” en comparación con episodios históricos mientras que las expectativas de inflación de medio y largo plazo se deslizaron a la baja.

Estas circunstancias llevaron al Banco Central Europeo (BCE) a intensificar el carácter expansivo de su política monetaria, lo que “ha contribuido a la relajación de las condiciones financieras de empresas y hogares”.

Esto lo hizo, según ha detallado, a través de la reducción de los tipos de interés oficiales, con la financiación a largo plazo al sistema bancaria, con el programa de compras de activos a gran escala incluyendo títulos públicos desde 2015 y con orientaciones sobre el curso futuro de la política monetaria.

Ante esto, el BCE, al igual que otros bancos centrales de países desarrollados, ha incrementado su balance como consecuencia de las políticas no convencionales, como el programa de compras de activos.

“El BCE ha actuado de manera moderada con este programa de compras de activos. Hasta ahora no hay razones para pensar que ha hecho algo fuera de lo normal en este contexto”, ha subrayado sobre esta política no convencional.

En este punto, ha señalado que el objetivo del BCE es “estar cerca pero por debajo del dos por ciento de inflación”, una meta que aún está “lejos”, pero que se estima se alcanzará en 2018.

No obstante, el gobernador del Banco de España ha destacado que, más allá de la política monetaria, las expectativas tanto de organismos privados como oficiales convergen hacia “un crecimiento moderado y una recuperación gradual de las tasas de inflación”.

“Mejorar las perspectivas a medio plazo requiere que las medidas de política monetaria se acompañen por otras en el ámbito de las políticas económicas en los ámbitos domésticos y europeo”.

España: crecimiento moderado

En este contexto europeo, la economía española intensificó en 2015 el ritmo de crecimiento del PIB (3,2%), sensiblemente superior al registrado por los socios europeos. En paralelo, se crearon más de medio millón de puestos de trabajo, ha advertido Linde, quien ha indicado que el crecimiento continuó apoyándose en algunos factores de naturaleza estructural.

“Mantener el triángulo virtuoso durante tres años, incluido 2016, que supone crecimiento económico creación de empleo y balance de pagos, es muy difícil”, ha subrayado, a la par que ha hecho hincapié en que este triángulo virtuoso se podría mantener durante dos años más.

Linde ha señalado que el ajuste de precios y costes relativos ha permitido mejorar la capacidad competitiva de la economía, lo que unido a la corrección de buena parte de la fragmentación financiera ha permitido “el dinamismo de las exportaciones, de la inversión y del gasto de los hogares”.

El crecimiento de 2015 también se vio favorecido por otros factores de naturaleza transitoria, entre los que destacan el descenso del precio del petróleo, la expansión monetaria, la depreciación del euro y la orientación expansiva de la política fiscal.

En cuanto a las proyecciones macroeconómicas de la economía española, ha señalado que la menor contribución de los factores transitorios que han impulsado la actividad apunta a un crecimiento más moderado a corto y medio plazo.

Por último, el gobernador del Banco de España ha querido resaltar “la gran capacidad de recuperación” que tiene España, así como la capacidad de exportación.

Fuente: Europa Press

Autor

Nuria Gordillo

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. ngordillo@uloyola.es Twitter: @Nuria_GR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Calendario de Eventos

« diciembre 2017 » loading...
L M X J V S D
27
28
29
30
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31