Fernando Iwasaki hace un repaso de las lecturas universitarias de Psicología y repasa su evolución.

Psicología

Encaro la redacción de este inventario de mis lecturas universitarias de psicología con la máxima humildad posible, pues soy consciente de que se trata de una especialidad que cuenta en la Universidad Loyola Andalucía con profesionales cualificados para abordar estos temas con plena autoridad, y porque sólo deseo que los curiosos que se acerquen a estas líneas se hagan una idea del universo intelectual de los jóvenes latinoamericanos de hace casi cuarenta años.

Cuando era estudiante universitario a fines de los setenta, la psicología tenía más demanda en las bibliotecas que en las escuelas, los laboratorios, las terapias o los departamentos de recursos humanos. De hecho, cuando estaba en el último año de secundaria mi colegio inauguró el departamento psicopedagógico y en ninguna de mis lecturas universitarias aparecía el concepto de inteligencia emocional. Y por supuesto, nadie consumía ansiolíticos o antidepresivos porque la depresión no tenía el estatuto patológico que hoy le reconocemos.

Psicología, una disciplina onmipresente

Sin embargo, en el lapso de cuarenta años la psicología se ha convertido en una disciplina omnipresente en la mayoría de las esferas de la actividad humana y su vocabulario matemático, laboral, químico y neuronal se ha incrementado geométricamente con respecto a las clásicas referencias simbólicas, mitológicas y literarias de la especialidad.

Uno estudió psicología cuando el psicoanálisis respaldaba sus credenciales humanistas. Se puede creer o no en el psicoanálisis, pero hay que reconocer que es una de las más fastuosas creaciones intelectuales.

Así, con la honrosa excepción de la Introducción a la epistemología genética (1978-1979) de Jean Piaget, la mayoría de mis lecturas de psicología fueron de psicoanálisis, aunque debo reconocer que a Piaget lo leí como parte de la bibliografía de mi asignatura de epistemología, junto a Wilhelm Dilthey, Paul Ricoeur y Maurice Merleau-Ponty. Por entonces la psicología formaba parte de las humanidades gracias al psicoanálisis y me resisto a excluirla de esa esfera esencial.

La mayoría de conceptos como Percepción, Inteligencia, Gestalt o Estimulación los estudié a través de manuales como Psicología (1971) de James Whittaker o Introducción a la Psicología (1953) de Werner Wolf, pero el psicoanálisis sí lo estudié leyendo las obras del propio Sigmund Freud, editadas en bolsillo por Alianza Editorial. Repaso mi estantería y veo Tótem y Tabú (1968), El chiste y su relación con el inconsciente (1970), Más allá del principio del placer (1977), El malestar en la cultura (1973) y La interpretación de los sueños (1979), que son para mí los imprescindibles.

El psicoanálisis abrió un camino que recorrieron otros autores tan diversos entre sí como Erich Fromm, Carl Jung y Joseph Campbell. De Erich Fromm me fascinaron El arte de amar (1966) y El miedo a la libertad (1977), dos títulos míticos durante los años setenta. Por otro lado, Carl Jung y su teoría de los arquetipos fueron decisivos en mí formación y por eso siempre releo Simbología del espíritu (1981) y Psicología y Alquimia (1977).

Precisamente, Joseph Campbell fue discípulo de Jung y por eso la influencia del maestro es más que notable en El Héroe de las Mil Caras: Psicoanálisis del Mito (1959), uno de los libros más deliciosos y eruditos que conozco. Merece la pena precisar que los guionistas de la saga de La Guerra de las Galaxias usaron El Héroe de las Mil Caras casi como un catecismo.

La psicología es hoy una disciplina con múltiples terminales profesionales, pues resulta igual de útil para la asistencia social que para la industria farmacéutica, pasando por los pedagogos, los preparadores deportivos y los especialistas en recursos humanos. Sin embargo, aunque a Yocasta o Edipo les hubiera sentado de maravilla el alaproclate o la nortriptilina, mi deuda humanista es con el psicoanálisis.

En la biblioteca de casa todavía conservo estas viejas ediciones:

  • Campbell, Joseph. 1959. El Héroe de las Mil Caras: Psicoanálisis del Mito. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Freud, Sigmund. 1968. Tótem y tabú. Alianza: Madrid.
  • —–1970. El chiste y su relación con el inconsciente. Madrid: Alianza.
  • —–1973. El malestar en la cultura. Madrid: Alianza.
  • —–1977. Psicología de las masas. Más allá del principio del placer. El porvenir de una ilusión. Madrid: Alianza.
  • —–1979. La interpretación de los sueños, 3 vols. Madrid: Alianza.
  • Fromm, Erich. 1966. El arte de amar. Buenos Aires: Paidós.
  • —–1977. El miedo a la libertad. Buenos Aires: Paidós.
  • Jung, Carl Gustav. 1977. Psicología y Alquimia. Barcelona: Plaza & Janés.
  • —–1981. Simbología del espíritu. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Piaget, Jean. 1978-1979. Introducción a la epistemología genética, 3 vols. Buenos Aires: Paidós.
  • Whittaker, James. 1971. Psicología. México: Interamericana.
  • Wolf, Werner. 1953. Introducción a la sociología. México: Fondo de Cultura Económica.

Autor

Fernando Iwasaki

Licenciado en Historia y Magister en Historia por la Pontificia Universidad Católica del Perú, Doctor en Historia de América por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) y candidato al doctorado en Literatura Española e Hispanoamericana por la Universidad de Salamanca. Profesor de Retórica y Comunicación Argumentativa en el Grado de Comunicación, y profesor de Comunicación Oral y Escrita y de Estudios Regionales III: Estado, Conflicto y Sociedad en Iberoamérica en el Grado de Relaciones Internacionales. Es autor de tres libros de investigaciones históricas, seis libros de ensayos, dos novelas, siete libros de relatos y siete compilaciones de crónicas y artículos.

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