Noticias

Sevilla

Córdoba

Kevin Stevens, decano de Quinlan School of Business.

Kevin Stevens: «El Dual Business Degree es un programa único, realmente diferenciador»

Kevin Stevens es el decano de la Quinlan School of Business, facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Loyola Chicago, desde 2015. Bajo el liderazgo del decano Kevin Stevens, Quinlan ha profundizado su compromiso de ayudar a abordar la desigualdad, promover la responsabilidad social y ayudar a las empresas sociales. Asimismo, la posición en los rankings de la escuela y su reputación tanto para los programas de grado como de máster también han seguido fortaleciéndose.

Desde que Stevens se convirtió en decano en 2015, la escuela ha contratado a varios expertos en ética y relanzó el Centro Baumhart para la Empresa y Responsabilidad Social. Otras innovadoras iniciativas incluyen el Loyola Business Leadership Hub, el programa Q Mentorship para estudiantes de grado y nuevos programas de grado.

Su cercanía y compromiso con la Universidad Loyola Andalucía, así como los diversos proyectos de colaboración que ambas entidades desarrollan actualmente -como el Global MBA o el Dual Business Degree, entre otros-, le ha llevado a visitar en varias ocasiones los campus de Sevilla y Córdoba, e incluso se ha convertido en el padrino de la última promoción de graduados. Hablamos con él sobre el presente y el futuro de la relación entre ambas universidades jesuitas y sobre los retos de las escuelas de negocio.

¿Cómo valora la colaboración entre Loyola Chicago y Loyola Andalucía en los últimos años? ¿Qué significa para Loyola Chicago?

Creo que esta colaboración entre Loyola Andalucía y Loyola Chicago es una de las joyas de la corona de Quinlan School of Business. Gracias a ella, estamos trayendo a nuestro campus desde España a algunos de los mejores estudiantes, que enriquecen la calidad de nuestra experiencia en el aula y, además, tenemos la posibilidad de enviar a nuestros alumnos a Córdoba y Sevilla y les brindamos la oportunidad de venir a un país hermoso y sumergirse en esta experiencia española.

«Los estudiantes españoles que han venido a Chicago no solo son estudiantes sobresalientes, sino también personas sobresalientes»

Una de las colaboraciones más importantes e innovadoras entre ambas entidades es el Dual Business Degree ¿Qué piensa de los estudiantes españoles que ya han participado en este programa?

Los estudiantes españoles que han venido a Chicago no solo han sido estudiantes sobresalientes, sino también personas sobresalientes. La historia que me gusta contar es que, en la ceremonia de graduación, le doy la mano a todos y los estudiantes estadounidenses se dan la mano, son muy formales, y los estudiantes españoles están llenos de vida y de alegría, lo que se muestra incluso en su forma de pasar por el escenario. Además de ser grandes estudiantes intelectualmente. Es un verdadero placer tenerlos en el campus.

¿Qué le diría a un estudiante que está pensando en hacer el Dual Business Degree para animarle?

Este es un programa único. Muchas universidades ofrecen a los estudiantes la oportunidad de estudiar en el extranjero durante dos semanas, o un mes o un semestre, pero obtener dos títulos oficiales, un en EEUU y otro en España, es realmente diferenciador. El mundo en el que los estudiantes se integran es, como ya sabe, un mundo global, y las empresas buscan personas que sepan moverse en entornos multiculturales. Este programa les brinda a los estudiantes españoles la oportunidad de sumergirse profundamente en la cultura de norteamericana, y a los norteamericanos la oportunidad de profundizar en la cultura española.

«Esperamos poder proporcionar a los estudiantes no solo educación en el aula sino también educación práctica en el mundo real que hará que su CV sea aún más sólido de lo que ya es»

Ambas instituciones ahora están trabajando en nuevas formas de colaborar, por ejemplo, en programas de posgrado ¿Qué nos puede contar sobre el futuro de esta colaboración?

Hasta la fecha nos hemos centrado en programas de grado, pero en Chicago tenemos muchas empresas multinacionales que hacen negocios en Europa, así que lo que estamos planteando hacer es llevar estudiantes de posgrado de Loyola Andalucía a Loyola Chicago por un trimestre, diez semanas, para asistir a algunas clases.

En este sentido, Loyola Chicago es verdaderamente un experto mundial en finanzas y en cadena de suministro (supplay chain). Esto les daría a los estudiantes españoles la oportunidad de estudiar con algunos de los mejores docentes del mundo, literalmente, en esas áreas.

También queremos proporcionar prácticas profesionales en Estados Unidos a estudiantes españoles. Tenemos una gran oferta en el “Supply and Value Chain Center” en el que están más de 70 empresas multinacionales. Así que esperamos poder proporcionar a los estudiantes no solo educación en el aula sino también educación práctica en el mundo real que hará que su CV sea aún más sólido de lo que ya es.

Quinlan School of Business se encuentra entre las pocas escuelas de negocios de EEUU, y en todo el mundo, que cumplen con los rigurosos estándares de la acreditación internacional AACSB. ¿Cuáles son las ventajas? ¿Por qué es importante esta acreditación?

Los beneficios de esta acreditación son dobles. En primer lugar, tenemos que asegurarnos de que nuestros planes de estudio, nuestro claustro y nuestro personal estén alineados con la misión de la Universidad. Y la misión de las universidades jesuitas en todo el mundo es promover la justicia social. La acreditación AACSB garantiza que, de hecho, nos adherimos a nuestra misión. La otra gran ventaja de una universidad acreditada por la AACSB es que debemos garantizar el aprendizaje, lo que significa que nos comprometemos a que quien estudie con nosotros, cuando finalice sus estudios, tendrá los conocimientos y habilidades que le hemos prometido. Y si no podemos demostrar que nuestros estudiantes aprenden lo que les prometemos aprender, entonces no podremos mantener la acreditación. Recientemente, en una charla usted dijo que los programas MBA ahora están disminuyendo en EEUU.

«Si un profesional no tiene la capacidad de liderar un equipo, comunicarse y si no tiene un esquema moral sólido, tendrá dificultades para avanzar en su carrera»

En su opinión, ¿qué deberían cambiar las universidades y las escuelas de negocios en sus programas de management para proporcionar una educación realmente diferente para los estudiantes?

Cuando miramos los programas MBA y vemos en EEUU una disminución de las matriculaciones, creo que se debe a que nos hemos centrado demasiado en habilidades y conocimientos excesivamente técnicos. Y lo que quiere el mercado de trabajo es un conocimiento más profundo de las habilidades de liderazgo y trabajo en equipo, de comunicación y ética. Lo que demandan los empleadores en EEUU son personas que puedan liderar equipos, personas que sepan comunicarse y personas que tengan una brújula moral fuerte. Estos son, a mi juicio, los ingredientes mágicos. Creo que quizás nos hemos alejado y nos hemos centrado demasiado en la contabilidad técnica, las finanzas y la gestión. Todas esas habilidades, todo ese conocimiento es importante, pero si no tiene la capacidad de liderar un equipo, comunicarse y, más particularmente, si no tiene un esquema moral sólido, tendrá dificultades para avanzar en su carrera.

«El principal desafío de las escuelas de negocio en este momento es garantizar las oportunidades de acceso»

¿Cuáles cree que son los principales retos para las escuelas de negocios?

El principal desafío de las escuelas de negocio en este momento es la asequibilidad y el acceso, por lo que debemos preguntarnos ¿podemos proporcionar educación a personas que no son necesariamente tan ricas como las que están a su lado?

Tenemos que asegurarnos de que nuestras puertas se mantengan abiertas y hacer que sea financieramente posible que esos estudiantes obtengan un título en universidades prestigiosas como Loyola Andalucía y Loyola Chicago.

También es de vital importancia para nosotros, extender esta accesibilidad a las mujeres, especialmente aquellas que trabajan y tienen familia. Así que es importante que hagamos posible que no solo los estudiantes de tiempo completo, sino también los de tiempo parcial que hacen malabares para compatibilizar trabajo y familia, puedan obtener un título superior.

Autor

Nuria Gordillo

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. ngordillo@uloyola.es Twitter: @Nuria_GR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *