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El coordinador y profesor en el Master de Asesoría Juridica de Empresas de Loyola Másteres, José Luis Luceño.

José Luis Luceño: «Loyola Másteres realiza cada año un trabajo espectacular que, en mi papel de profesor y de empleador, he encontrado cada año más satisfactorio»

José Luis Luceño es el director del Departamento Jurídico de Grupo Puma, conjunto de empresas especializadas en el mundo de la construcción con más de veinticinco años de experiencia y dedicación en el sector, que cuenta con veintiún centros de producción y distribución en España, dos en Argelia, uno en Francia, uno en Marruecos, uno en Costa Rica y dos en Portugal. José Luis es además coordinador y profesor en el Master de Asesoría Jurídica de Empresas de la Universidad Loyola y autor de diversos libros de temática jurídica.

(P): Recientemente has publicado un libro titulado: ‘Cine, series y derecho de empresa’. ¿De qué manera puede acercarse el derecho de empresa a través del análisis de películas y series de televisión?

(R): El libro surge de mi afición por el cine y el Derecho, y he tratado de unir mis dos pasiones. El cine y las series de televisión constituyen, sin duda, una manifestación de la realidad que vivimos y pueden ayudar al estudiante o al profesional del Derecho al análisis de algunas instituciones jurídicas o normas legales que se nos manifiestan, de forma directa o tangencial, en las historias narradas en películas y series.

Tradicionalmente ha sido muy común acudir a películas o series concretas para aspectos relacionados con el Derecho Procesal, lo que comúnmente conocemos como una categoría fílmica: ‘películas de juicios’, pero en mi libro he intentado una aproximación menos estudiada, como es la de acercar el Derecho Mercantil o Derecho de Empresa a los aficionados al cine a través de series y películas, ya que, en mi opinión, es posible aprender sobre constitución de sociedades mercantiles o sobre el funcionamiento del consejo de administración viendo grandes filmes actuales como  La red social (The social network, D. Fincher, 2010) o Steve Jobs (D. Boyle, 2015), entender el contrato de seguro con películas clásicas como Perdición ( Double Indemnity, B. Wilder, 1944), analizar los contratos publicitarios con series como Mad Men ( M. Weiner, 2007-2015) o descubrir qué problemas legales y éticos planteará la regulación de las nuevas tecnologías en el futuro con series como Black Mirror ( Charlie Brooker, 2011-2019) o Westworld ( J. Nolan y L. Joy, 2016-2020).

(P): ¿Hay veces que la realidad supera a la ficción cuando trabajas en un Departamento Jurídico?

(R): En mi opinión, casi siempre la realidad supera a la ficción en el trabajo legal en un Departamento Jurídico o en un despacho de abogados. La realidad supone muchas horas de estudio, de trabajo y de diseño y elaboración de alternativas para llegar a una solución legal óptima, o al menos aceptable. Sin embargo en la ficción, sobre todo en las series de abogados, todo se desarrolla a más velocidad y a problemas complejos suelen encontrarse soluciones simples y rápidas, para favorecer el desarrollo de la trama y de la narración audiovisual. Es lógico entender que el estudio y el análisis detallado de la situación y de las normas aplicables, elementos claves en nuestra profesión, son cuestiones menos atractivas para su visualización en una película o en una serie, y por ello difiere de la realidad. También me llama mucho la atención el glamour que rodea el papel de los abogados y los asesores de empresas en las series y películas de abogados, que nada tiene que ver con la realidad, donde todo es mucho más normal y ordinario.

(P): ¿Has conocido a algún ‘héroe de película’ dentro del mundo de la Asesoría Jurídica?

(R): Convivo a diario con esos ‘héroes’ que mencionas. Nuestra profesión es muy compleja y requiere un esfuerzo que no siempre se visualiza por la sociedad. Sin ir más lejos, mis compañeros del Departamento Jurídico de Grupo Puma son profesionales incansables, que sacan tiempo y fuerzas para atender a todos los asuntos legales que nos requieren las compañías del grupo tanto en España como en el extranjero. En general, todos los abogados in house, me parecen ‘héroes’ porque desempeñan su labor teniendo que facilitar el desarrollo del negocio de la empresa, pero a la vez siendo su trabajo prevenir los riesgos legales en el funcionamiento de la misma, y eso es una labor muy compleja. También me parecen auténticos ‘héroes’, los compañeros abogados que, como nuestro director del Máster de Asesoría Jurídica de Empresas, Víctor Ceballos, abandonan las grandes firmas para fundar, solos o en compañía, sus despachos profesionales y desempeñar la profesión en la forma más adecuada a sus creencias y valores. 

(P): ¿Cómo ha afectado la pandemia a tu sector?

(R): Hemos sido afortunados hasta la fecha, y dado que la actividad principal del grupo es la industrial, tuvimos un primer momento de disminución de la actividad en los meses de marzo y abril, para después recuperar la actividad progresivamente en los meses siguientes, y actualmente ser optimistas con la conclusión del ejercicio. No obstante, es cierto que ciertos proyectos de inversión en el extranjero se han ralentizado como consecuencia de la pandemia, por ejemplo en India y en Marruecos teníamos operaciones en la primera parte del ejercicio que se han visto pospuestas a esta recta final de año.

(P): ¿Cuáles son los principales temas con los que estáis tratando desde el inicio de la pandemia?

(R): En el Departamento Jurídico hemos tenido que asistir legalmente a todas las empresas del grupo, nacionales y extranjeras, en esta situación extraordinaria. El trabajo ha sido muy diverso, pero ha existido mucho volumen en el área de societaria, en el área de contratos, en el área fiscal y en el área de contratación financiera. En este sentido, la celebración de juntas generales y consejos de administración se ha multiplicado y en todo ello hemos aprovechado la posibilidad legal que se nos ha facilitado de utilizar las nuevas tecnologías. También hemos tenido mucha revisión y renegociación de contratos para adaptarnos al nuevo entorno, con principal incidencia en los contratos inmobiliarios, hemos trabajado en la planificación fiscal intentando aprovechar la normativa dictada al hilo de la situación sanitaria, y en la preparación de documentación y acuerdos sociales para dotar a la sociedad de estructuras financieras más sólidas por si la situación empeoraba. Ha sido un entorno muy desafiante y estoy muy satisfecho con el trabajo de todo mi equipo.

(P): ¿Qué destacas del Máster Universitario en Asesoría Jurídica de Empresas de Loyola Másteres? 

(R): El Máster en Asesoría Jurídica de Empresas es un ejemplo de la excelencia que persigue Loyola en todas sus actividades. Todo el máster está pensado para proporcionar la mejor enseñanza de carácter no solo teórica, sino eminentemente práctica, al alumno, y todas las áreas son cada año objeto de reflexión para encontrar puntos de mejora: la planificación del programa, la definición del claustro, la selección del alumnado y la búsqueda de las mejores salidas profesionales a cada alumno en función de su perfil. El equipo de Loyola Másteres realiza cada año un trabajo espectacular que en mi papel de profesor y de empleador cada año he encontrado más satisfactorio.

(P): ¿Cuáles serán los principales retos a los que tendrán que enfrentarse nuestros estudiantes cuando comiencen sus prácticas profesionales?

(R): Los principales retos tienen que ver mucho con la adaptación al mundo profesional después de toda su vida en el ámbito académico, y para ello requerirán de conocimientos y competencias que desarrollamos a lo largo de todo el Máster de Asesoría Jurídica de Empresas. Entre esas competencias puedo citar la capacidad para analizar situaciones legales complejas, la adaptación al trabajo en equipo, el conocimiento no solo de áreas legales sino también la adquisición de habilidades de autogestión y de gestión de terceros, el uso de idiomas en su trabajo o la capacidad de adaptación a un nuevo entorno, que en el caso de la gran empresa siempre tendrá un componente internacional. Los departamentos jurídicos internos de empresas precisan de nuevos letrados, muy formados técnicamente pero también capaces de trabajar y comunicarse en varios idiomas. No obstante, creo que en sus primeros años todo podría resumirse en que tengan un compromiso profundo con la organización de la que pasen a formar parte y que se esfuercen para ir, paso a paso, mejorando como abogados y como personas.

(P): Como director del Departamento Jurídico de Grupo Puma, estás acostumbrado a trabajar con alumnis de Loyola Másteres. ¿Qué trabajo realizan nuestros estudiantes cuando se incorporan a Grupo Puma? 

(R): Durante el primer año desarrollan trabajo de apoyo a los abogados del grupo en las distintas áreas del departamento: preparan documentación, elaboran notas y escritos, recursos, realizan formación, etc. No obstante, intentamos que desarrollen los primeros meses tareas en que se encuentren más cómodos o seguros, para después introducirlos en asuntos más complejos o con materias en las que están menos familiarizados. Los estudiantes del Master de Asesoria Jurídica de Empresas suelen comenzar por el área legal con temas de derecho de sociedades, derecho de contratos, derecho inmobiliario, compliance o derecho de propiedad industrial. Desde el principio, y como somos un equipo pequeño se les intenta hacer participes de muchos asuntos, aunque no trabajen directamente en los mismos, a fin de que puedan irse familiarizando con las tareas del Departamento y con la actividad del grupo. Tras los dos primeros años, se les facilita un plan de carrera, donde se marcan anualmente y para los próximos seis años hitos de formación y de asunción de responsabilidades en las distintas sociedades que conforman el grupo.

(P): ¿Qué recomendación le das a los estudiantes del Máster Universitario en Asesoría Jurídica de Empresas, que te hubiese gustado recibir cuando comenzaste a trabajar en este mundo?

(R): La única recomendación es que aprovechen al máximo el máster. No van a disponer de otro año similar, y lo van a recordar toda su vida. Este es el año en que deben dar lo mejor de sí mismos, intentar estudiar y esforzarse al máximo, aprovechar lo mejor de cada profesional que conozcan, y obtener la más optima base de conocimiento posible para el desarrollo de su profesión en los próximos años.

Deben intentar hacerse muchas preguntas este año y encontrar las respuestas: que área del Derecho les apasiona y están dispuestos a trabajar en ella durante muchos años, en qué tipo de entorno laboral les gustaría trabajar y con qué clase de asuntos y profesionales, que capacidad de sacrificio y esfuerzo pueden llegar a tener para obtener su objetivo. Si al finalizar el máster lo han aprovechado académica y personalmente, y tienen un mejor conocimiento sobre sí mismos y lo que desean para su futuro, sin duda tendrán mucho avanzado.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

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