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Investigación para la transformación social, lema de la bienvenida al nuevo curso en la Escuela de Doctorado

Por sexto año consecutivo desde su puesta en marcha, la Escuela de Doctorado de la Universidad Loyola ha comenzado un nuevo curso académico con su habitual acto de bienvenida para los nuevos y ya pertenecientes alumnos que continúan o comienzan el camino hacia la tesis en la Universidad Loyola. El acto, celebrado esta vez de forma virtual debido a las circunstancias actuales provocadas por la pandemia, además de por la habitual diversidad de procedencias de los doctorandos que siguen los programas desde países de distintas zonas del mundo, ha estado dirigido por la directora de la Escuela, la profesora titular y doctora Emma Motrico.

La Universidad Loyola, como Universidad con especial sensibilidad hacia la investigación en desarrollo ha puesto especial hincapié en este acto de bienvenida en formar a una nueva generación de investigadores capaces realizar estudios con impacto social, fomentar la excelencia y el impacto social de la investigación.

Nuevas capacidades para nuevos doctores

En la presentación del acto virtual, la directora de la escuela resaltó los valores que la investigación en Loyola pone al servicio de la sociedad e hizo una especial mención al futuro de los doctores académicos «en un mundo en el que los doctorados obtienen cada vez más contratos de doctores en empresas que en la universidad, dato que va en aumento» expresó Emma Motrico. Además, la directora de la Escuela de Doctorado de la Universidad Loyola destacó la importancia de ciertas habilidades transferibles (las llamadas soft skills), que deben tener presente los nuevos y futuros científicos que pertenecerán al mundo académico de las universidades y las empresas en los años próximos. Se trata de una serie de habilidades ya catalogadas desde el European Council of Doctoral Candidates and Junior Researchers que destaca una serie de habilidades como el Networking, el llamado Self-marketing, la persistencia, las capacidades para la negociación y la capacidad de comunicar los resultados obtenidos. Todas ellas relacionadas con la idea de ir más allá del laboratorio y las actividades eminentemente académicas, para ir más allá y ser capaces de relacionarse en un entorno cada vez más abierto al mundo y relacionado con la sociedad.

Antonio Sianes durante su intervención virtual

La conferencia inaugural para la bienvenida al presente curso estuvo a cargo del profesor doctor de la Universidad Loyola, Antonio Sianes Castaño, profesor del Departamento de Estudios Internacionales. El profesor ha publicado más de medio centenar de contribuciones académicas, entre las que se encuentran 13 publicaciones en revistas indexadas en JCR y de referencia en la disciplina, como el Journal of International Development, Third World Quarterly, Social Indicators Research, o en España la Revista de Economía Mundial. La conferencia titulada “Investigando para la transformación social: apuntes desde las dimensiones ética, epistemológica y metodológica” fue de lo general al lo particular. En su comienzo el profesor avalista del Programa de Doctorado de Desarrollo Inclusivo y Sostenible, habló sobre la curiosidad y el descubrimiento de ser investigador, la pasión y la búsqueda de la verdad que debe mover al académico.

Investigar para la transformación social

El investigador también director del Instituto de Investigación en Políticas para la Transformación Social, avanzó en su intervención dirigida a los futuros doctorados lanzando una serie de preguntas que debe hacerse todo investigador que comienza su carrera y poniendo de relieve la posibilidad de «investigar como un desafío social y para la transformación social». «La investigación para el desafío social requiere en definitiva mejorar la vida de las personas, pasar a condiciones más humanas y aumentar las capacidades humanas a través de la investigación científica como reto principal» apuntó además Antonio Sianes.

La Universidad Loyola es una universidad orientada a la Investigación como instrumento indispensable para contribuir al desarrollo de un mundo más humano, justo y respetuoso con su sostenibilidad ambiental. Por ello, tiene como objetivo convertirse en una doctoral research university, cuya producción científica de calidad y excelencia, reconocida internacionalmente, sea innovadora y produzca un auténtico impacto en la sociedad. La Escuela de Doctorado de la Universidad Loyola es el centro responsable de la formación de excelencia de nuevos investigadores. La escuela organiza e imparte los másteres en investigación y los programas de doctorado. Actualmente, la Escuela de Doctorado de la Universidad Loyola, ofrece a sus alumnos la posibilidad de acompañarlos durante las distintas etapas de su trayectoria investigadora a través de su oferta académica: Máster Universitario en Métodos de Investigación Aplicado a las Ciencias Sociales, Programa de Doctorado en Ciencia de los Datos, Programa de Doctorado en Desarrollo Inclusivo y Sostenible, Programa de Doctorado en Psicología.

 

Autor

María Victoria Mendoza

Periodista de temas científicos del Servicio de Comunicación, Relaciones Institucionales y Marketing de la Universidad Loyola. mvmendoza@uloyola.es

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