El padre Fernando Garcia Gutierrez nos habla sobre las Reducciones de Paraguay y de la Orden de Extrañamiento de la Compañia de Jesus.

Fernando García Gutiérrez SJ: “Las Reducciones eran ciudades utópicas donde se respetaba y protegía a los indios”

Estos días se conmemoran el 250 aniversario de la expulsión (‘extrañamiento’) de la Compañía de Jesús en España. La decisión no fue fruto de acontecimientos puntuales, sino que venía de atrás. Las Reducciones jesuíticas en sudamérica fueron determinantes en los conflictos con las monarquías ibéricas. De ello y de algunas cosas más hablamos con Fernando García Gutiérrez S.J., licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona, Fernando García Gutiérrez S.J. ha sido profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sophia de Tokio, profesor de Arte japonés en la Universidad de Sevilla, y profesor invitado en la Universidad Nacional de México y en la Iberoamericana del mismo país. Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y Académico Correspondiente de la de Bellas Artes de Cádiz y de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez, actualmente es Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artístico de la Archidiócesis de Sevilla.

Pregunta: En 1767 Carlos III emite una Orden de Extrañamiento de la Compañía de Jesús en todos sus territorios. ¿Influyeron las Reducciones en esa decisión?

Ambos hechos están relacionados directamente. El absolutismo era el modo de gobierno de aquel tiempo de todos los países de Europa, y esta forma de gobierno no podía permitir que hubiese un poder que le hiciese sombra. Varios políticos enemigos de la Compañía como el marqués de Pombal, primer ministro del rey José I de Portugal y el conde de Campomanes, ministro de Carlos III de España, vieron en la Compañía un peligro que había que destruir como fuese. Había que eliminar el poder que estaba tomando la Compañía en Europa y en América, donde las Reducciones estaban creando ciudades utópicas donde se trataba con respeto a los indios. Los políticos convencieron a los reyes y después al Papa y así llegó la Expulsión, y años más tarde la Supresión.

¿Qué papel ocupaba la Compañía de Jesús en América en el siglo XVIII?

En aquella época había muchísimos indios que vivían en la selva y a la Compañía se le ocurrió reunirlos con dos finalidades: evangelizarlos y salvarlos de los portugueses, que se los llevaban como esclavos. Para eso quisieron reunirlos en ciudades que se llamaron Reunificaciones, que después la historia llamó Reducciones. Pero los indios no estaban reducidos, iban libremente y algunos, si después de estar allí no querían someterse a las reglas que había en esas ciudades, podían volver a la selva sin ningún impedimento.

Estas Reducciones se encontraban en los territorios españoles de la llamada gran provincia de Paraguay, que no ocupaba el territorio de Paraguay como es hoy día, sino que tomaba parte de Brasil, parte de Colombia, parte de Bolivia…, siendo la ciudad de Asunción, que actuaba de capital de todo aquel territorio que España tenía allí, la ciudad más importante de la zona.

Fernando Garcia Gutierrez S.J. durante una conferencia en el Campus de Sevilla de la Universidad Loyola Andalucia.
Fernando Garcia Gutierrez S.J. durante la conferencia que pronunció en la Universidad Loyola Andalucía sobre las Reducciones de Paraguay.

 

¿Cómo eran las Reducciones?

Las Reducciones duraron desde 1506 hasta 1668, un año después del Decreto de Expulsión, porque la orden no llegó hasta un año después. En esos años 1.560 jesuitas arquitectos y artesanos fueron a América para enseñar a los indios a levantar unas ciudades utópicas, de aquellas que se hablan desde tiempos de Platón. Es importante resaltar que los indios vivían porque querían vivir allí, cumpliendo el orden que había en esas ciudades. En ellas estaban a salvo de los portugueses, que entraban en la selva para cazarlos como esclavos y venderlos en sus territorios. Eso lo querían evitar los jesuitas.

“De 1506 hasta 1668, 1.560 jesuitas arquitectos y artesanos fueron a América para enseñar a los indios a levantar ciudades”

¿Por qué terminaron las reducciones?

Debido a lo difícil que era trazar los límites fronterizos en la selva había continuos enfrentamientos entre España y Portugal. Por ello en 1750, antes de la Expulsión de la Compañía, se firma en Madrid un Tratado de Límites entre ambos países. Este Tratado de Límites, dividía los territorios americanos de manera que la gran parte de las reducciones quedaban en territorio portugués, y algunas otras en territorio español. Los indios que estaban en las reducciones de la zona portuguesa no querían de ninguna manera someterse otra vez a los portugueses porque los tomarían otra vez de esclavos, este es el tema que se ve en la película ‘La Misión’, por lo que se resistieron. El gobernador Bucareli, representante del Rey de España, intentó someter a los indios con un ejército de 1.500 personas pero no lo consiguieron. Los jesuitas le habían pedido a los indios que se sometieran, ellos no quisieron y volvieron a la selva.

Son conocidas las partituras musicales que se compusieron en las Reducciones, y se conservan hermosos restos arquitectónicos de las mismas. ¿Qué aportaron las Reducciones al mundo del arte y la cultura?

Muchísimo, sobre todo en la arquitectura porque fueron grandes arquitectos de aquí, de Europa, los que le enseñaron a construir grandes iglesias, grandes edificios, e incluso las casas donde ellos vivían, pues en las Reducciones cada familia tenía su casa. Ellos ya vivían en una ciudad, no en la selva. Había casas de los indios, casas de los Padres, una Iglesia que es la casa de todos, y en medio una gran plaza. En arquitectura fue tremendo, ellos no sabían construir, empezaron a sacar la cal del río de unas arenas que había allí que eran calizas y consiguieron aprender a realizar mezclas con la piedra, que había muchísimas. A pesar de haberse comido la selva las construcciones, quedan algunos restos y alguna parte que indica la perfección a la que había llegado la arquitectura.

“Tuvo muchísima importancia la música porque ellos tenían una tendencia enorme a ser músicos y a captar la música de Europa”

Después en escultura, que es lo que más se ha conservado, porque las pudieron coger y llevárselas a escondidas. Hoy podemos verlas en algunos de los mejores museos. Crearon unas esculturas barrocas de una enorme altura y calidad. En el caso de la pintura es muy poco lo que se conserva, pues la mayoría era mural y al caerse los muros se perdieron para siempre. Las que se conservan son las que se realizaron en tabla, también de una calidad excepcional.

Y después, sobre todo, tuvo muchísima importancia la música porque ellos tenían una tendencia enorme a ser músicos y a captar la música de Europa. Formaron grandes coros, había un gran jesuita músico, que se llamaba Domenico Zipoli, que según la opinión de José Enrique Ayarra S.J. es del tiempo y la categoría de Johann Sebastian Bach. Todo lo aprendían los coros de los indios y también aprendieron a componer, la música tenía tal importancia que mientras trabajaban en el campo había algunos que hacían música para animarles a ellos, la música era imprescindible en su mundo. Todo lo celebraban con música y con danza, algo que aparece en las pinturas que tenemos.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

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