Ética y legalidad en la cadena de suministro

En estos días hemos podido leer en prensa el siguiente titular: ‘Samsung rompe con una fábrica china denunciada por emplear a menores’, una Organización No Gubernamental estadounidense ha detectado varios casos de mano de obra infantil en una planta del sureste asiático.  Este  anuncio por parte de la compañía se produce después de que la ONG denunciara que había encontrado casos de menores que trabajaban en la planta de Shinyang Dongguan Electronics en el sureste chino y acusara a Samsung de no supervisar lo suficiente las condiciones de trabajo de sus proveedores.

En un comunicado, Samsung Electronics indicó que después de una investigación interna ha decidido “suspender temporalmente sus negocios con la fábrica en cuestión, pues ha encontrado indicios de posible trabajo infantil en la planta” y continua la noticia diciendo que si la investigación confirma las sospechas, cancelará definitivamente su relación con la empresa china,  que es a su vez  subsidiaria de otra empresa surcoreana, Shinyang Engineering, también suministradora de Samsung.

En primer lugar, hay que destacar en positivo el modo de actuar, “recojo el informe, investigo, reconozco públicamente y de manera  transparentemente, asumo compromisos, tomo decisiones  y desarrollo un plan de trabajo”.

Podríamos plantear esta cuestión en clave de pregunta desde dos visiones. Por un lado , desde un enfoque de RSC, control a toda la  cadena de valor, más allá del primer o segundo proveedor, ¿es posible hacerlo? Y por otro lado, desde un enfoque de Comunicación, ¿qué quedará tras la noticia, el nombre de Samsung o el del proveedor chino que suministra al proveedor  coreano de la multinacional?

Para el primer argumento, enfocaremos  la reflexión desde el futuro próximo, desde la creación de sinergias entre instituciones con y sin ánimo de lucro y una línea de acción que intuyo que cada vez se impone más en países anglosajones y  llegará antes o después a nuestro país, como es la colaboración entre empresas y organizaciones sociales, más allá del donativo para un proyecto con la contraprestación de la cesión de logotipo de la organización social y posterior nota de prensa conjunta, sino centrando la colaboración en un enfoque estratégico, desde  las sinergias y entre ambas organizaciones desde una relación de igualdad e intercambio.

En definitiva, la evolución de la acción social de las empresas hacia una responsabilidad Social Corporativa más real, con un compromiso claro centrado en la mejora social. Creo que la aportación ética no solo disminuirá los riesgos corporativos, sino que redundará directamente en la cuenta de resultados de las empresas.

Hacia la legislación internacional en RSC

Por otro lado, surge una segunda reflexión desde un punto de vista ético, objeto de este blog. La legislación internacional de manera generalizada plantea como obligatorio el control de los proveedores directos pero no de la cadena de suministro, es decir, de segundo, tercer proveedor, ni de la cadena completa de producción, que normalmente como es el caso del ejemplo mencionado, está deslocalizada. Y las compañías, como práctica común en gestión de responsabilidad social, optan por hacer firmar un compromiso de buena praxis al primer proveedor en el pliego de condiciones que velará por los valores de la empresa matriz en la cadena de suministros, y con ello salvaguardar sus espaldas ante una posible crisis.

Pero, ¿es esta una cuestión legal y por tanto la empresa lo que pretende es cumplir la legislación y no tiene ninguna intención ética de no explotar laboralmente a niños?, o ¿es una cuestión principalmente ética y por tanto su preocupación es que para la fabricación de sus productos no se explote a la infancia? Es evidente que éticamente no es admisible el “no control” de toda la cadena de suministro.

En paralelo, desde el tratamiento de la gestión estratégica de la reputación corporativa en los ámbitos de Comunicación, ¿hacer firmar un documento al primer proveedor de ser garante de los valores de mi marca en la cadena de suministro es suficiente medida como argumentación principal en una posible crisis comunicacional? La primera respuesta es que se me antoja insuficiente.

En conclusión, desde un punto de vista de la ética y legalidad, queda clara la necesidad de control de toda la cadena de proveedores, del mismo modo que desde el punto de vista corporativo, siendo una respuesta correcta para el modelo de trabajo paralizar la colaboración y hacer una investigación interna; sin embargo, como modelo reputacional desde el ámbito de la Comunicación, ¿es suficiente hacer firmar a tu segundo proveedor que velará por el cumplimiento de tus valores en la cadena de suministro? Evidentemente no.

Autor

Eduardo López Ramiro

Eduardo Lopez Ramiro, profesional con más de diez años de trabajo en Comunicación Social en las diferentes ramas de la misma: sensibilización, marketing relacional, marketing directo, redes sociales, canales on line, fundraising y RSC. “Creo en la importancia de relacionar ética y consumo en una triple dirección: desde el consumidor hacia el producto y la compañía, y viceversa".

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