Ética de la empresa y economía cooperativa

Recientemente, el Papa Francisco ha transmitido un sentido y esplendido mensaje ante los miembros de la Confederación de Cooperativas Italianas. El Papa continua así una larga tradición en la iglesia de valoración e impulso del movimiento cooperativo. La ética inspirada en la fe ha encontrado en la experiencia cooperativa unos valores, principios y criterios morales, sociales y espirituales muy significativos. La economía y empresa cooperativa expresa el carácter social y solidario de lo realmente humano. Es una economía social y solidaria en donde lo principal es el protagonismo de los trabajadore/as, su vida, dignidad y derechos por encima de cualquier otra instancia.

Frente al totalitarismos del liberalismo economicista, del capitalismo que dicta que la empresa y los medios de producción sean dominados por el mercado y el capital, por el empresario capitalista. Y en contra del comunismo colectivista o colectivismo de tipo leninista-stalinista, que impone la dictadura del estado y del partido, la economía social y empresa cooperativa realizan una auténtica democracia económica. Esto es, desde la equidad y la justicia social todos los trabajadores son los gestores y dueños de la vida y marcha de la empresa, en una verdadera socialización de los medios de producción y propiedad empresarial. Frente al mercantilismo o estatalismo de dichos medios y propiedad, tal como mandan el capitalismo y el colectivismo respectivamente.

Economía social y solidaria

Desde la economía social y solidaria, como se expresa en el cooperativismo, se realiza  pues una verdadera ética de la empresa y de los negocios en donde la centralidad, dignidad y derechos del trabajo tiene la prioridad sobre del capital. En este sentido, se produce una justa distribución de los recursos, un destino universal de los bienes, que está siempre por encima del derecho de propiedad. Se promueve así el reparto del trabajo o empleo, del beneficio y, en esta línea, un salario digno para el trabajador/a y su familia.

De esta forma, la empresa cooperativa promociona una economía del bien común destinando, en la solidaridad y justicia, sus beneficios o bienes para sus trabajadore/as y la comunidad, para la sociedad civil y los pobres. Es una economía del don o gratuidad y de la comunión, ya que se entrega y comparte la vida, las ganancias y los bienes con los otros, con los excluídos y pobres de la tierra. La empresa cooperativa, como puede ser una banca ética o de comercio justo, posibilita unas relaciones, inversiones y finanzas o créditos distintos de la lógica especulativa, abusiva y usurera, que contribuye a la promoción del empleo y del desarrollo social, ecológico e integral

Por tanto, la experiencia social e histórica de las cooperativas muestra que otra economía y empresa es posible, diferente de la economía capitalista o colectivista, y que la ética y la efectividad económica no están reñidas. Al contrario, como se ha estudiado, la ética promueve una mejor dinamización de la economía, un vigor más profundo de la vida empresarial y de la economía en general.  Y, por tanto, se deben implementar unas leyes y ordenamientos jurídicos que hagan realidad un sistema económico, empresarial y laboral al servicio del bien común, de los derechos y justicia global con los pobres de la tierra.

Claro que para todo ello es imprescindible, asimismo, una renovada antropología y ética, la persona cooperativa. El ser humano espiritual y ético, comunitario y solidario que promueva estas alternativas, estructuras y sistemas socio-políticos para esta economía y empresa social en la solidaridad y justicia con los pobres. Tal como nos enseña todo ello la filosofía personalista y el pensamiento social cristiano, con autores como Cherteston, Mounier, Rovirosa o Ellacuría, la Doctrina Social de la Iglesia, por ejemplo, Pablo VI (PP), Juan  Pablo II (LE), Benedicto XVI (CV) o el mismo Papa Francisco (EG).

Autor

Agustín Ortega

Según el autor, este espacio recoge claves de acción-formación social y ética, para colaborar con la espiritualidad y misión ignaciana. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Ibarra (PUCE-SI) e Investigador externo del Departamento de Humanidades y Filosofía de la Universidad Loyola Andalucía. Estudió Trabajo Social, es Doctor en Ciencias Sociales y Experto Universitario en Moral, Doctor en Humanidades y Teología.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Calendario de Eventos

« Agosto 2017 » loading...
L M X J V S D
31
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
1
2
3