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Carlos Domingo y María Alonso, estudiantes de la Universidad Loyola, en Líbano

María Alonso y Carlos Domingo: «Poder estudiar en Líbano, en estos años que pasarán a la historia del país, es un privilegio»

Carlos Domingo, estudiante del Grado en Relaciones Internacionales, y María Alonso, alumna del Doble Grado en Economía y Relaciones Internacionales, decidieron ir a Líbano para vivir la experiencia Erasmus+.

La importancia que la Comisión Europea concede a la dimensión internacional europea a través del Programa Erasmus+ se hace palpable y visible mediante la línea de acción KA107. Esta línea conforma el marco del programa conocido como Movilidad Internacional para la Obtención de Créditos Académicos (International Credit Mobility), cuyo fin es apoyar la movilidad de estudiantes y personal hacia y desde países de fuera de Europa. Así nuestros estudiantes pueden ampliar sus horizontes permitiéndoles adquirir nuevas perspectivas del mundo.

A la Universidad Loyola se le han concedido fondos Erasmus+ para impulsar la movilidad con el Líbano desde el año 2018, lo cual ha servido para afianzar la ya consolidada relación con la universidad jesuita Saint Joseph en Beirut. Hasta la fecha, gracias a este programa, más de 15 estudiantes de Loyola y Saint Joseph han podido disfrutar de esta magnífica y enriquecedora experiencia. Carlos y María son un buen ejemplo de ello.

Gran acogida de la Université Saint Joseph en Líbano

A la pregunta típica de por qué Líbano ellos ofrecen una respuesta clara. María buscaba algo diferente tras haber estudiado en el colegio en Irlanda y Estados Unidos. «Cuando nos presentaron Líbano sentí como que el país me llamaba, nos hablaron de la posibilidad de obtener una beca, fundamental para poder irme, y en segundos decidí que quería ir allí» nos cuenta ella. Como futura internacionalista «me parece un privilegio poder estudiar Oriente Medio y sus conflictos desde una perspectiva no occidental».

Carlos fijó su mirada también en Líbano. «Todos mis compañeros decían que estaba loco, pero algo del país me llamaba», explica. Lo más complicado fue convencer a sus padres «aunque después no lo fue tanto cuando les dije lo bien acogido que estaba por parte de la Université Saint Joseph, una de las mejores del país». Una de las ventajas de estudiar en una universidad de la Compañía de Jesús «es que estamos dentro de una red de universidades de todo el mundo que te permite disfrutar de oportunidades de intercambio académico como las que estamos viviendo», añade Carlos.

El Servicio de Relaciones Internacionales les ha acompañado desde que mostraron interés por Líbano «desde cuestiones que nos iban surgiendo hasta todo lo relacionado con el proceso de petición del destino» aseguran los dos estudiantes. Dada la situación del país «estamos muy agradecidos porque han estado especialmente atentos, tanto con nosotros como con la Université Saint Joseph de Beirut» explican Carlos y María.

Semanas frenéticas a su llegada al país 

Sus dos primeras semanas fueron frenéticas «a dos días de irnos cambiaron la normativa de entrada en el país, y tuvimos que hacernos en semana y media tres PCR, además de confinarnos en un hotel a la llegada». Una vez en el hotel «decretaron confinamiento total, sin darnos tiempo ni a comprar comida. Gracias a amigos que tenemos en la ciudad, conseguimos sobrevivir sin pasar hambre, y ahora estamos asentados en el piso, organizando el comienzo del semestre», explican ambos.

«La gente aquí es muy cálida y acogedora, te hacen la vida más fácil»

Como en todo país al que uno llega «estamos viviendo shocks culturales. Por ejemplo, durante varias horas al día, el suministro de electricidad público sufre cortes, por lo que las casas tienen un generador privado para paliarlos. Nuestro generador no nos permite tener la nevera y el microondas encendidos, tenemos que organizar muy bien los horarios para ducharnos, poner lavadoras, etc…» nos siguen contando. Sin embargo, a pesar de estas incomodidades, han podido «disfrutar de la gastronomía libanesa, ya que seguían funcionando los servicios a domicilio» y subrayan que «la gente aquí es muy cálida y acogedora, te hacen la vida más fácil».

Erasmus+, una beca para poder estudiar en Líbano

María está contando su experiencia en el país a través de la cuenta de instagram @beirutbymery. «Nace de una fusión entre poder tener un diario para mí y contar las aventuras que me van sucediendo. Soy una persona de muchas historias, no pensaba que me fueran a seguir tantas personas en una cuenta de este tipo», nos dice María. Se dio cuenta que Líbano es un gran desconocido para España «mis seguidores me hacen preguntas, y con mis conocimientos y ayuda de Google y amigos, las intento responder de manera sencilla y objetiva, para todos los públicos».

«Erasmus+ nos proporciona, por expediente académico y necesidad económica, una beca generosa que nos cubre los gastos de estos meses, por lo que gracias al programa podemos estar aquí. Desde el Servicio de Relaciones Internacionales de la Universidad, nos han facilitado que esto ocurra, y ellos son los que nos han seleccionado como candidatos a esta beca», explican. Además, Carlos y María pretenden estudiar algo de árabe y participar en voluntariados con refugiados sirios o palestinos.

Un crisol de culturas con 18 religiones diferentes

María y Carlos son ese tipo de personas que piensan que para eliminar prejuicios hay que salir de casa. «El mundo no es solo como lo vemos desde nuestra casa de Sevilla y Valencia, cuando sales a conocerlo te das cuenta de cómo es la realidad de la mayoría de las sociedades», explican. Detallan los dos que desde los medios de comunicación occidentales «se nos muestran los países orientales como hostiles, pero no son hostiles, solo diferentes. Nosotros queremos poder contar cómo es Líbano de verdad, desde nuestra experiencia, sin prejuicios».

«Líbano es un crisol de culturas, en el país se reconocen 18 religiones diferentes», continúan. Por ejemplo «la comida es una fusión entre ingredientes mediterráneos y cocina árabe. Además, su gente es especialmente acogedora, auténtica. Aunque se desconozca, Líbano es parte de la cuna de la civilización, aquí Jesús hizo su primer milagro, se encuentran muchos lugares bíblicos y los vestigios de grandes imperios».

Ellos recomiendan Líbano a todo futuro internacionalista al que «como a nosotros, le pique el gusanillo de conocer esta zona. El país está en plena efervescencia política y social, y poder estudiar aquí, en estos años que pasarán a la historia del país es todo un privilegio».

 

 

SEPIE

Autor

Jaime Pastor

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía.

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