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El catedratico en Criminologia de la Universite de Lausanne y secretario general de la Sociedad Europea de Criminologia, Marcelo Aebi.

Marcelo Aebi: “Las series de televisión han llevado a una confusión entre la criminalística y la criminología”

El catedrático en Criminología de la Université de Lausanne y secretario general de la Sociedad Europea de Criminología, Marcelo Aebi, ha impartido una masterclass a los estudiantes del Grado en Criminología. Aprovechando la ocasión, ha respondido a unas preguntas sobre esta ciencia tan interesante que cada vez tiene más demanda por parte de los estudiantes.

(P): ¿Qué es la criminología?

La criminología es la ciencia social que estudia el comportamiento antisocial, sus autores, sus víctimas y la reacción social a ese comportamiento.

(P): ¿Qué cualidades debe de tener un buen criminólogo?

Un criminólogo debe tener como cualidades principales primero, una gran curiosidad para informarse, para estudiar, para aprender. Una capacidad para incluir en sus análisis elementos que provienen de otras ciencias como de la psicología, como de la sociología, del derecho, es decir, ser de alguna manera interdisciplinario sabiendo que esta interdisciplinariedad quiere decir también encontrar la unidad en la diversidad de las diferentes ciencias.

(P): ¿Han hecho daño las series de televisión?

Las series de televisión han llevado a una confusión entre la criminalística y la criminología. La criminalística o ciencia forense se ocupa más de los casos concretos que han sucedido, cómo resolverlos; a diferencia de la criminología, que digamos, puede centrarse más en prevenirlos. Hay un segundo efecto negativo, y es que dan una imagen muy sesgada del delincuente y pueden llevar a hacer creer que lo típico es encontrar psicópatas, asesinos en serie… cuando estos son realmente la excepción.

(P): ¿Cuándo un caso se hace mediático, afecta al resultado de la investigación?

Los criminólogos no intervenimos mucho en la resolución de casos, esto es más un trabajo de criminalistas, a veces de algunos psicólogos… Evidentemente el hecho de que el caso se vuelva mediático puede afectar a la investigación. A veces la facilita, puesto que hay más gente que está dispuesta a dar información, y a veces, la puede complicar.

(P): ¿Cómo son las relaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?

Esto varía de un país a otro. Hay países en los que hay una tradición ya de colaboración con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad; hay países que van incorporando criminólogos como Dinamarca; Suiza también los incorpora… Creo que también hay un trabajo en España que todavía está en germen, de incorporar analistas criminales que pueden provenir justamente de la criminología dentro de esas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Lo que hay actualmente es mucha gente que, dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, luego intenta formarse en criminología para mejorar su perfil y debería llegar un momento en que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad vayan a buscar gente entre los egresados de Criminología.

(P): ¿Son eficaces las penas de prisión largas como medio coercitivo contra el delito?

La única manera de saber si son eficaces o no es comparar con países que no aplican penas tan largas. Cuando vemos, por ejemplo, lo que sucede en los países nórdicos, que suelen aplicar penas relativamente cortas, no tienen tasas de reincidencia mayores de las que se observan en países que aplican penas más largas, lo que sería un argumento contra las penas de prisión demasiado largas.

(P): ¿Cuáles son los retos de la criminología del siglo XXI?

Hay dos grandes retos para la criminología: uno, adaptarse a la sociedad en la que vivimos, que es una sociedad en gran parte digital. Incorporar la ciberdelincuencia a nuestras teorías criminológicas, al análisis que hacemos de cómo funciona la sociedad. Esto requiere adaptar nuestros instrumentos, adaptar nuestras teorías, nuestras explicaciones, a esta sociedad en la que podemos pasar por día, según algunas encuestas, un adolescente pasaría cuatro horas frente a su teléfono móvil. Otro gran desafío es incorporar los resultados de las investigaciones en neurociencias, que son muy interesantes para saber cómo funciona el cerebro, para saber lo que podemos pedirle por ejemplo, a un adolescente y lo que no podemos pedirle cuando uno tiene su capacidad plenamente desarrollada. Y creo que ya con estos dos grandes desafíos, habría otros, tenemos bastante trabajo para las próximas décadas.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

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